martes, 25 de agosto de 2015

Quinoa con verduras ecológicas

Este es uno de los platos más sencillos y, a la vez, más sabrosos y nutritivos que se pueden hacer en casa: quinoa con verduras ecológicas.

La verdad es que ésta es una receta de aprovechamiento, ya que se puede hacer con cualquier verdura que se tenga por casa, y lo mejor es que estas verduras sean caseras o ecológicas, para asegurarnos de que están llenas de sabor y también libres de pesticidas de síntesis.

Aquí en Galicia es el CRAEGA (Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia) el órgano encargado de certificar los productos ecológicos que se producen en nuestra comunidad. Por supuesto, no me refiero solo a verduras y hortalizas, sino también a carne (ternera, pollo) y otros productos como la miel, el vino, etc.
De la receta que traigo hoy, el único producto que el CRAEGA no podría certificar es, obviamente, la quinoa.

La quinoa (Chenopodium quinoa) es un pseudocereal procedente de los países andinos de Sudamérica, principalmente Bolivia, Perú y Chile, y que tiene innumerables propiedades beneficiosas para el organismo. Se puede comer de muchas maneras: en sopas, en ensaladas, en tartas saladas (Pastel de quinoa e hinojo) o, como en este caso, acompañada de unas verduras.

Quinoa con verduras ecológicas

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 1 vaso de quinoa
- 2 vasos de caldo de verduras
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 2 zanahorias
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 calabacín
- 3 tomates
- Aceite
- Sal

PREPARACIÓN:
1- En una olla se pone a calentar aceite de oliva a fuego lento. Se pica el diente de ajo y se añade a la olla. A continuación se hace lo mismo con la cebolla. Se rehoga bien hasta que la cebolla esté transparente.

2- A continuación se van echando el resto de las verduras también picadas, en orden de más dura a más tierna: zanahoria, pimientos y calabacín. Se añade sal y se deja rehogar.

3- Por último, se cortan los tomates por la mitad, se les quitan las semillas y se rallan con ayuda de un rallador. Se añaden a las verduras y se deja cocinar todo a fuego lento hasta que se vea que están hechas.

4- Mientras se pochan las verduras, se echa la quinoa en un colador y se lava bien debajo del chorro de agua fría y se deja escurrir. Cuando a la verdura le queden unos 15 o 20 minutos, se echa la quinoa en una olla pequeña junto con el doble de caldo. Se cuece hasta que haya absorbido todo el caldo, pero con cuidado de que no se queme.

5- Se sirve la quinoa en el plato junto con las verduras, o bien se echa la quinoa en la olla de las verduras y se remueve todo bien antes de servir.

PUNTUALIZACIONES:
- Se puede emplear también caldo de pollo o incluso de jamón, pero si se quiere que sea un plato estrictamente vegetariano, lo mejor es usar caldo de verduras. Otra alternativa, si no se quiere usar caldo, es usar simplemente agua.

- Se pueden usar todas las verduras que se quieran, por eso es una receta ideal para aprovechar todas las verduras que tengamos por la nevera.

- En lugar de rallar el tomate también se puede pelar y para luego picar fino con el cuchillo, tipo concassé, pero el rallador es mucho más rápido y cómodo.

- El caldo de verduras se puede hacer en casa. Yo normalmente lo compro ya hecho.

- Es necesario lavar bien la quinoa para eliminar la saponina que recubre y protege las semillas. Si no se hace esto, quedará un sabor amargo que nos estropeará el plato.

Salud!! (y esta vez nunca mejor dicho...)

lunes, 13 de julio de 2015

Bundt cake de kéfir

Los Bundt cake (/bʌnt/) son unos bizcochos en forma de anillo, que reciben ese nombre por estar cocinados en un molde llamado Bundt pan. Estos moldes se hicieron muy populares en Estados Unidos cuando la marca Nordic Ware los patentó a mediados del siglo pasado.

Existen infinidad de recetas diferentes para hacer en este molde, solo hace falta darse una vuelta por Internet para encontrar blogs dedicados casi en exclusiva a este bizcocho, como el caso de I Love Bundt Cakes, donde hay un montón de recetas diferentes de Bundt Cake, Angel Food Cake, etc.

Mi contribución al mundo Bundt cake es este que traigo hoy: Bundt cake de kéfir.

El uso de kéfir como ingrediente en la masa de bizcocho no es nada nuevo. Ya puse alguna receta más en el blog con este ingrediente (Cake de naranja y kéfir), y por la red también hay multitud de recetas con kéfir. Yo suelo tomar kéfir a diario y es un ingrediente que me parece muy interesante para ser usado en repostería.

Bundt cake de kéfir

INGREDIENTES:
- 200 g de mantequilla
- 500 g de azúcar
- 6 huevos grandes
- 375 g de harina
- 1/2 cucharadita de levadura sin aluminio
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 230 g de kéfir
- Azúcar glas para espolvorear

PREPARACIÓN:
1- En un bol se mezclan la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal.

2- En otro bol, amplio, se echa la mantequilla en pomada junto con el azúcar. Se bate bien con varillas hasta que resulte una mezcla ligera. Se van echando los huevos, uno a uno, sin dejar de batir. No se echará otro huevo hasta que el anterior esté totalmente integrado en la masa. Se añade la vainilla y se mezcla un poquito más.

3- Se echa la mezcla de harina en el bol de la mantequilla y se bate con cuidado hasta conseguir una mezcla homogénea.

4- Por último, se añade el kéfir y se vuelve a mezclar todo.

5- Se vierte la masa en un molde de Bundt cake previamente engrasado y enharinado, y se mete en el horno precalentado a 170ºC durante una hora aproximadamente o hasta que se vea que está hecho.

6- Una vez fuera del horno, se espera a que enfríe unos 10 minutos y se desmolda del revés para que quede con la forma bonita hacia arriba, y con cuidado de no romperlo.

7- Una vez esté completamente frío, se espolvorea con azúcar glas.

PUNTUALIZACIONES.
- Aunque con estas cantidades sale un bizcocho bastante grande, no hay problema de que se seque porque el kéfir ayuda a que se conserve fresco durante más tiempo. Eso sí, es conveniente taparlo de todos modos, sobre todo en verano, para que aguante más.

- El kéfir que yo uso es el que yo hago en casa, pero vale cualquier kéfir comprado. Nunca hice la receta con yogur, aunque supongo que, sin ser el mismo resultado, tampoco quedará mal.

- Si también usáis kéfir casero, esta receta va genial para aprovechar el kéfir que se acidifica demasiado y que, por este motivo, se hace difícil de beber.

Un bizcocho ideal para el desayuno, para el postre, para acompañar de un buen café, o simplemente para comer solo.

jueves, 9 de abril de 2015

Bizcocho de plátano y chocolate

La combinación de plátano y chocolate es una combinación curiosa que no convence a todo el mundo, lo que se debe normalmente a que no a todo el mundo le suele gustar el sabor del plátano. Este bizcocho es para los que sí les gustan los dulces con sabor a plátano (y el chocolate, claro): bizcocho de plátano y chocolate.

Puede parecer un bizcocho denso y pesado, yo mismo pensaba eso la primera vez que lo hice, pero nada más lejos de la realidad. El resultado es un bizcocho esponjoso, ligero, con un marcado sabor a plátano y con el chocolate como complemento perfecto.

La receta está sacada de mi libro de repostería de cabecera: Repostería y Pastelería (Espasa Calpe, 1991) de Isabel Maestre, y del que ya he publicado varias recetas en este blog.

Bizcocho de plátano y chocolate

INGREDIENTES:
- 225 g de plátanos maduros (peso ya sin cáscara)
- 65 g de kéfir
- 3 huevos
- Ralladura de un limón
- Unas gotas de extracto de vainilla
- 200 g de harina
- 175 g de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura sin aluminio
- Una pizca de sal
- 150 g de mantequilla derretida y fría
- 50 g de gotas de chocolate negro.

PREPARACIÓN:
1- Precalentar el horno a 180ºC.

2- En un plato, triturar el plátano con un tenedor hasta obtener una pasta. Añadir el kéfir y mezclar bien. Reservar.

3- En un bol, mezclar los ingredientes secos, es decir, la harina, el azúcar, la ralladura de limón, la levadura, el bicarbonato y la sal. Mezclar bien. Añadir la mantequilla, los huevos batidos, la vainilla y la mitad de la mezcla de plátanos y kéfir. Batir bien hasta obtener una mezcla homogénea. Añadir la mezcla de plátano restante y batir durante un minuto más.

4- Por último, añadir las gotas de chocolate negro y mezclar bien.

5- Se echa en un molde tipo cake preparado para hornear y se mete en el horno durante unos 40 o 45 minutos. Pinchar con un palillo en el centro antes de sacar para comprobar la cocción. El palillo deberá salir sin restos de masa pegados.

6- Sacar del horno, dejar enfriar unos minutos y desmoldar sobre una rejilla hasta que se enfríe del todo.

PUNTUALIZACIONES:
- La receta original lleva un baño de chocolate y sour cream (nata agria) que yo he sustituido por las gotas de chocolate negro en el interior del bizcocho. Si se quiere optar por el baño de chocolate, éste se hará con 350 gramos de chocolate negro y 4 dl de sour cream (o de nata con unas gotas de limón). Se derrite el chocolate en el microondas o al baño María, y fuera del fuego se añade el sour cream. Se remueve bien y se echa por encima del bizcocho.

- También en la receta original aparece 50 ml de sour cream (o nata con unas gotas de limón) que yo he sustituido por los 65 gramos de kéfir que aparecen en los ingredientes. El kéfir es mucho más fácil de encontrar en España. De todos modos, siempre nos queda la opción de la nata con unas gotas de limón, que son dos ingredientes que siempre están a mano.

- La cantidad de chocolate negro va al gusto. Yo he puesto 50 gramos, pero se puede echar hasta 100 gramos sin ningún problema.

- En lugar de comprar las gotas de chocolate que se venden ya "hechas", otra opción es cortar con un cuchillo 50 gramos de chocolate en trocitos pequeños y añadirlos a la masa del bizcocho.

Una receta perfecta para aprovechar esos plátanos que han madurado demasiado y que ya no apetece demasiado comer, o una disculpa perfecta para dejar madurar los plátanos que están en el frutero... ;)

jueves, 12 de febrero de 2015

Leche de soja (Thermomix)

La receta de hoy es una de esas recetas consideradas como "básicas", porque no se trata de un plato o de un postre, sino de la preparación de la bebida de soja, una "leche" vegetal de consumo cada vez más extendido.

Aunque el término "leche de soja" no es el más adecuado para esta bebida, es como se la conoce comúnmente, y es por este motivo por el que yo me refiero a ella. Leche es un término que solo se puede aplicar a bebidas de origen animal, y ése es el motivo por el que no aparece la palabra "leche" en ningún envase de bebida de soja comercializado en España.

El ingrediente principal de la leche de soja son las habas de soja, blancas o amarillas. En este caso la soja verde NO valdría. Se encuentra fácilmente en cualquier supermercado bien surtido, tiendas de alimentación ecológica, o en tiendas on-line. Yo he comprado la mía en Rincón del Segura. Hice un pedido de 10 kg (peso mínimo del pedido) que envasé al vacío para que se conserve perfectamente.

La principal ventaja de hacer leche de soja en casa con respecto a la comprada es, sin lugar a dudas, el precio. Considerando que un litro de leche de soja envasada (hablando siempre de soja ecológica) oscila entre 1,50€a 2€ (siempre dependiendo de la marca y de la tienda o supermercado donde se compre), y que un litro de leche de soja elaborada en casa puede rondar los 0,20€, que cada cual saque sus propias conclusiones.

Otra ventaja es que podemos aprovechar la okara, que es el subproducto resultante después de terminar el proceso de elaboración de la leche de soja, para preparar otras elaboraciones, como bizcochos, brownies, panecillos, galletas, croquetas, hamburguesas, etc. La red está plagada de recetas con okara, y más adelante yo también pondré alguna por aquí.

El principal inconveniente, y hablo desde mi propia experiencia, es que solo se puede elaborar en los meses fríos, porque cuando la he intentado hacer en los meses más calurosos, siempre se me ha cortado, es decir, al cabo de pocas horas se separa la parte sólida de la parte líquida, y ya no sirve para ser consumida.

Leche de soja

INGREDIENTES (para 750 ml aprox.):
- 50 g de habas de soja blanca o amarilla
- 800 ml de agua

PREPARACIÓN:
1- Poner en remojo las habas de soja durante unas 8 horas.

2- Pasar las habas por un colador y sacar toda la cascarilla que sea posible apretando ligeramente las habas de soja.

3- Una vez descascarillada la soja, se lava bien en el mismo colador bajo un chorro de agua fría y se echa en el vaso de la Thermomix. Se añaden 200 ml de agua y se tritura a velocidad progresiva 5-7-9 durante unos 30 segundos.

4- Se añaden otros 600 ml de agua al vaso y se programa 20 minutos, 90 grados, velocidad 4.

5- Cuando falten unos 30 segundos para terminar, se puede ir aumentando la velocidad hasta llegar a 10 para intentar sacar la mayor cantidad de licuado posible.

6- Al terminar se filtra a través de un colador de tela y se deja escurrir bien hasta que ya no gotee nada. Se deja enfriar de todo y se guarda en la nevera. La pulpa que queda en el colador de tela se puede guardar también tapada en la nevera para ser utilizada en otra receta.

PUNTUALIZACIONES:
- Esta cantidad de leche de soja da para tres tazones, o lo que es lo mismo, para tres desayunos. De este modo, si se quiere tomar leche de soja cada día, hay que hacer una nueva remesa cada tres días. Esto no es ningún inconveniente, puesto que esta leche no aguanta más de 3 o 4 días en perfecto estado.

- Es conveniente sacar la mayor cantidad de cascarilla de habas de soja posible porque esa cascarilla podría aportar sabores indeseados a la leche resultante.

- También se puede añadir una pizca de sal, aunque no es necesario.

- Así mismo, también se pueden añadir aromas como unas gotas de extracto de vainilla, o canela.

- Es conveniente evitar echar azúcar durante el proceso de elaboración, porque el azúcar ayuda a que la leche se corte con más facilidad. Si se quiere endulzar, es mejor hacerlo una vez la vayamos a beber.

- Se puede emplear cualquier tipo de agua, no tiene porque ser necesariamente agua mineral. Si el agua del grifo es buena, se puede utilizar sin problema. Yo, personalmente, uso el agua del grifo filtrada a través de la jarra Brita.

- También se puede hacer la leche de soja sin Thermomix, aunque hay que reconocer que, en este caso, este cacharro facilita mucho las cosas. Hay cantidad de páginas por Internet que dicen cómo prepararla sin Thermomix.

Y una última cosa: para aquellos que se pregunten si es mejor la leche de vaca o la bebida de soja, aquí pongo un enlace a un interesante artículo de El nutricionista de la general, Juan Revenga, sobre Bebidas que no son la leche.

viernes, 2 de enero de 2015

Cebiche de langostinos y mango

Esta receta la suelo preparar habitualmente por estas fiestas navideñas, aunque la he ido variando desde la original hasta dar con ésta que, creo, es la versión definitiva.

La receta está sacada del libro de Eva Celada Los secretos de la cocina con cerveza (Belacqva, 2008), donde aparece con le nombre Tosta de cebiche de gambas y mango a la cerveza al estilo Barbacán, aunque no tengo ni idea de qué es el estilo Barbacán, y por eso no aparece en el título de esta entrada.

El cebiche, ceviche, sebiche o seviche (la RAE admite las cuatro formas) es un plato que consiste en pescado, marisco, o ambos, marinados en el zumo de algún cítrico, normalmente zumo de lima. Esto no quiere decir que el pescado o el marisco esté crudo, sino que está "cocinado" por los ácidos que contienen los cítricos. Aunque es originario de Latinoamérica (probablemente Perú), hoy en día es un plato muy extendido por todo el mundo.

En esta versión, he sustituido la tosta de pan de la receta original por una tortilla de trigo, al estilo de las que se usan en México para comer las fajitas, burritos, tacos, etc, ligeramente tostada en el horno. Las tortillas de maíz también podrían servir, aunque su sabor más intenso contrarrestaría demasiado el sabor del cebiche.

Cebiche de langostinos y mango

INGREDIENTES (para unas 6 tortillas):
- 6 tortillas mexicanas de trigo
- 1/2 kg de langostinos o gambas
- 1 cebolla morada pequeña
- 2 tomates bien maduros, aunque firmes
- 1 mango no muy maduro
- 2 limas
- Orégano
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 hoja de laurel
- Sal
- Cilantro picado

PREPARACIÓN:
1- Se escaldan los langostinos en agua hirviendo durante 1 minuto o hasta que cambien de color. Se sacan y se meten en un recipiente con agua fría para que no cuezan más. Se escurren bien y se trocean finos.

2- Poner en un cuenco los langostinos troceados con el zumo de las dos limas, sal, orégano al gusto y un chorrito de aceite de oliva. Se mezcla bien y se deja reposar 5 minutos en la nevera.

3- Mientras tanto, se cortan los tomates por la mitad, se les quitan las semillas, y se trocean en trozos más bien pequeños.

4- Se pica la cebolla morada (que no se debe lavar para que no pierda su sabor) también en trozos pequeños.

5- Se saca el hueso al mango y se pica también en dados pequeños.

6- Se añaden los tomates, la cebolla, el mango y la hoja de laurel. Se vuelve a mezclar todo bien y se mete en la nevera durante 30 minutos bien tapado con un film de cocina.

7- Poco antes de servir se meten las tortillas de trigo en el horno, a 180ºC, durante un par de minutos o hasta que se vean ligeramente tostadas y crujientes. Se sacan las tortillas del horno, se dejan enfriar un poco, y se colocan unas cucharadas de cebiche sobre cada una de ellas.

8- Se sirven espolvoreadas con un poco de ralladura de lima por encima y cilantro picado al gusto. Se come con las manos.

PUNTUALIZACIONES:
- Aunque la receta original lleva cerveza con limón (Shandy), yo no suelo ponerle.

- Cuando hablamos de cilantro (o culantro) nos referimos a las hojas, no a las semillas, que tienen un sabor y una textura totalmente diferentes.

- También se pueden añadir unos chiles picados (y sin semillas) junto con las otras verduras. Éstos aportarán un toque picante al plato, aunque conviene no pasarse. Yo no he puesto.

- Si no se encuentra cebolla morada se puede usar la blanca, aunque la morada suele ser más suave y aporta más colorido al plato.

- Como ya he dicho antes, se pueden sustituir las tortillas de trigo por las de maíz, pero también por unas tostas bien finas de pan ligeramente tostado, o incluso se puede servir en el plato directamente para comer con tenedor. Yo he comprado las mías en el súper, aunque igual la próxima vez me animo a hacerlas con la Thermomix: Tortitas de trigo para burritos mexicanos.

- Se pueden usar tanto gambas, más pequeñas y con una carne más jugosa, o langostinos. Yo he optado por los langostinos.

- No conviene cocer demasiado los langostinos al principio, puesto que acabarán de "cocinarse" mientras maceran con el resto de ingredientes.

- Normalmente este plato se sirve como entrante, y puede (debe) prepararse con antelación. Incluso al día siguiente sigue estando bueno.

- La cantidad de tortillas que se pueden servir dependerá, obviamente, de la cantidad de cebiche que pongamos encima. A mí me ha dado para 6 tortillas bastante rellenas, aunque se podría estirar hasta 7 u 8 sin problema.

Un plato que, sin duda, pondrá un toque de color (y de sabor) en la mesa.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Crema de calabaza con leche de coco

Hoy la cosa va de receta sencilla donde las haya, pero todo un excelente primer plato: Crema de calabaza con leche de coco.

La receta está sacada del libro Cocina, disfruta, vive (La esfera de los libros, 2013), del tristemente desaparecido Darío Barrio.

Crema de calabaza con leche de coco

INGREDIENTES(4 personas):
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 500 g de calabaza pelada cruda
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 patata
- 40 ml de vino blanco
- 3 o 4 vainas de cardamomo
- 400 ml de caldo de pollo o verdura
- 400 ml de leche de coco (una lata)
- Sal
- Cebollino fresco picado para decorar

PREPARACIÓN:
1- En una olla se pocha el diente de ajo picado y la cebolla, con cuidado de que no se quemen.

2- Cuando la cebolla esté transparente se añade la patata y la calabaza cortadas en dados, junto con las semillas de las vainas de cardamomo (las vainas exteriores se desechan).

3- Se rehoga unos minutos dándole vueltas con una cuchara de madera. Se añade el vino blanco, el caldo y la leche de coco, y se deja cocer durante unos 30 minutos.

4- Una vez cocida la crema, se tritura con una batidora hasta que quede una crema fina y sin grumos.

5- Se añade sal al gusto y se sirve caliente.

PUNTUALIZACIONES:
- La receta original lleva 800 ml de caldo de pollo en lugar de los 400 que yo pongo. Con esa cantidad de caldo saldrá una crema menos espesa y con menos sabor a coco.

- La receta original también añade cilantro fresco picado para decorar, aunque yo prefiero el cebollino para este tipo de cremas.

- La leche de coco que yo uso es leche parcialmente descremada, pero se puede usar cualquier tipo de leche de coco.

- También se puede sustituir el aceite de oliva por el aceite de coco, un aceite de excelentes propiedades para la salud y que poco tiene que envidiar a nuestro AOVE.

- Se puede completar esta receta con unos langostinos cocidos, con lo que obtendremos un plato más completo con el que sorprender en la mesa.

So simple, so good!!