jueves, 15 de enero de 2009

Foudroyante, de Lindemans

Ayer comenté las pizzas que nos zampamos el domingo, pero no mencioné las cervezas con las que acompañamos.

Se trata de la Foudroyante Gueuze y de la Foudroyante Kriek de la Brasserie Lindemans de Vlezenveek (Bélgica)


Son dos cervezas tipo Lambic, es decir, de fermentación espontánea: son las levaduras salvajes que están presentes en la atmósfera las encargadas de hacer fermentar el wort. Son cervezas muy poco amargas, siendo su acidez la nota más destacable. Incluso los lúpulos empleados en su fabricación son lúpulos viejos, es decir, recolectados varios años antes, lo que hace que no tengan un amargor tan marcado. El lúpulo recolectado, con el paso de los años, va perdiendo amargor.

Dice la "biblia" de la cerveza (El libro de la cerveza, de Michael Jackson, Ed. Blume), con respecto a estas cervezas: "Para el catador acostumbrado a otros estilos más convencionales, la lambic casi no parece una cerveza, con su conjunto sorprendente de aromas, su carencia de carbónico y su acidez".

Este tipo de cervezas se fabrica sólo en Bélgica. En teoría sólo reciben la denominación de lambic las fabricadas en las ciudades que están en el valle del río Zenne, y digo en teoría porque en la práctica no es así, puesto que se están produciendo lambics experimentales en otros lugares de Bélgica. Dicen los expertos que estas últimas no tienen las mismas características.

Para fabricar las Gueuze, se mezclan las lambic jóvenes con lambic viejas, y se dejan refermentar en la botella. Éstas no llevan fruta. Tienen un gusto ácido muy agradable.


Las cervezas tipo Kriek usan una base de lambic a las que se le añade, durante la fermentación, una variedad de cereza plana, oscura y ligeramente amarga, que se conocen en flamenco precisamente con el nombre de Kriek.


Para mí, las cervezas lambic son unas cervezas deliciosas, que se pueden considerar como unas delicatessen dentro del mundo de las propias cervezas, porque son un producto totalmente artesanal. No se deben confundir nunca estas cervezas con esos subprodutos cerveceros tan presentes últimamente (por desgracia) en las estanterías de nuestros supermercados, que suelen ser cervezas ya de por sí de muy baja calidad, a las que le añaden aromatizantes y sabores a fruta, para tratar de "enganchar" en el carro de la cerveza a aquellas personas a las que no les gusta esta bebida. Yo soy de los de la opinión de que con la cerveza debería pasar lo mismo que con la leche, que etiqueta como "bebida de..." los preparados de soja, vainilla, arroz, etc, y etiquetar estos subproductos como "bebidas de malta" (considerando que lleguen a llevar malta, claro) o algo así, pero nunca cerveza, porque lo único que hacen es denostar a esta noble y milenaria bebida. Creo que todo el mundo sabe a qué me refiero...

Estas dos cervezas que hoy comento son una auténtica delicia. Su presentación, como suele ser habitual en este tipo de cerveza, es muy cuidada. Se presentan en botellas de 37,5 cl. con tapón de corcho debajo de la chapa. La tipo Gueuze tiene una graduación alcohólica de 4% y la tipo Kriek de 3,5%.


Por aquí, las cervezas de Lindemans no son fáciles de encontrar (éstas en concreto vinieron en el viaje que hicimos este pasado verano por Francia, y llevaban esperando desde entonces en la nevera), y es una lástima, pero podemos encontrar otras marcas de lambic más conocidas como Timmermans o Mort Subite, que a lo mejor no son tan buenas, pero como ejemplo de este estilo no están nada mal tampoco.

Si tenéis ocasión no dubéis en probar alguna cerveza de este estilo. Os podrán gustar o no, pero de lo que estoy seguro es de que os sorprenderán...

No hay comentarios:

Publicar un comentario