martes, 10 de febrero de 2009

Canelones de verduras

Ayer tuve un inesperado día de asueto (a mal tiempo, buena cara, y nunca mejor dicho) y aproveché para hacer una receta de pasta, muy sencilla pero estupenda.

Llevaba algún tiempo sin hacer pasta fresca en casa, y ayer me apetecía, la verdad. Hacer pasta fresca no es, como puede parecer, nada complicado, ni nada que te obligue a estar metido en la cocina durante horas. Más bien todo lo contrario, porque es la cosa más fácil del mundo. La pregunta que se plantea a continuación es la siguiente: ¿Realmente merece la pena hacerla en casa? ¿No es mucho mejor comprarla seca y cocerla y ahorrarse así todo el trabajo? Bien , la respuesta que yo doy a estas preguntas es siempre la misma: las cosas que hace uno mismo tienen otro encanto, aunque sólo sea por la satisfacción de haberlas hecho uno. De todos modos, siempre tengo algún paquete de pasta seca en casa para cuando apetece y no hay tiempo de hacerla fresca.

Otra pregunta que surge es la siguiente: ¿Es mejor la pasta fresca que la pasta seca? Respuesta: no tiene por qué. El sabor de la pasta fresca no es ni mejor ni peor, al fin y al cabo no se trata más que de harina y huevos, pero eso sí, cuando se usan los huevos de casa todo tiene mejor pinta, verdad?.

Para hacer la pasta fresca:

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 100 grs. de harina de fuerza
- 1 huevo

PREPARACIÓN:

1- Echar la harina en un bol. En un plato se bate el huevo con un tenedor y se echa por encima de la harina.

2- Con el mismo tenedor de batir el huevo se comienza a mezclar la harina y el huevo. Cuando alcance una consistencia como para poder amasar con las manos se vuelca sobre una superficie ligeramente enharinada y se amasa con las manos hasta tener una masa homogénea (no es necesario amasarla durante mucho tiempo, no estamos haciendo pan). Como el tamaño de los huevos no es siempre el mismo, si véis que queda demasiado seca le podéis añadir unas gotas de agua y seguir amasando, y si quedase demadiado pegajosa le podéis añadir un poco de harina y listo.

3- Cuando la masa esté lista, se echa un poco de harina en el mismo lugar donde se amasó y se coloca encima la bola de masa. Se echa un poco de harina por encima de la masa y se clava un dedo en la bola de masa de forma que nos quede algo parecido a un mini donut (dicen los italianos que ésta es la mejor manera para que repose la masa de la pasta). Se coloca el mismo bol donde comenzamos a amasar por encima de la masa boca abajo, y se deja reposar la masa durante una hora más o menos.

4- Pasado este tiempo cogemos el mini donut de masa y formamos con él una especie de salchicha no demasiado fina y la cortamos por la mitad con un cuchillo.

5- Ahora habrá que estirar cada uno de los dos trozos de masa. Para esto lo mejor es usar una máquina de pasta. Yo tengo una, regalo de My Missus, que es muy simple pero que funciona bastante bien, por lo menos para este tipo de recetas. Hace los tallarines bastante bien, pero los espaguetis ya no los da cortado bien y quedan unas placas como de lasaña pero con surcos... También se puede hacer pasta fresca sin usar una maquinita de éstas. Simplemente hay que estirar la masa lo más fina posible con un rodillo de cocina. Da algo más de trabajo y probablemente no quede con un grosor uniforme, pero eso hace que quede aún con un aspecto más casero.


6- Después de estirar la masa tendremos dos largas y finas placas que colgaremos durante unos minutos en algún lugar para que se sequen un poco (yo uso el respaldo de una silla o unas cucharas de madera clavadas en la puerta del horno). Después se cortan para obtener los canelones. Podemos quitar hasta cuatro de cada placa, con lo que tendremos un total de ocho canelones. No os preocupéis si no quedan perfectamente cuadrados como los que se compran, por algo son nuestros canelones, todos diferentes entre sí. Para cortar la pasta hay unos utensilios muy prácticos en ferreterías o en tiendas de utensilios de cocina, pero también se puede usar un cortapizzas o un cuchillo bien afilado.


7- Mientras, se pone agua a hervir. Cuando hierva le añadimos sal y echamos a cocer los canelones. Tened en cuenta que la pasta fresca tarda menos en cocer que la pasta seca. Con 3 ó 4 minutos será más que suficiente. Además, después irá unos minutos más al horno.

Ya véis, para hacer pasta fresca sólo hay que poner un huevo por cada 100 grs. de harina de fuerza, nada más, ni sal, ni aceite, ni nada. Os recomiendo que compréis la harina de fuerza en una panadería porque sale mejor que la que se compra en el súper (cuando se encuentra en el súper) y mucho más barata. Además, en las panaderías se mueve bastante harina por lo que suele ser más fresca. También se puede usar una mezcla de harina de fuerza con sémola fina de trigo duro.

Se puede hacer pasta fresca de diferentes sabores y colores, añadiéndole espinaca triturada, remolacha, tinta de calamar, hierbas secas, etc, pero eso queda para otro capítulo...

Por supuesto esta receta se puede hacer igualmente con canelones secos, aunque el resultado no va a ser el mismo...

Como relleno de esta pasta hice un sofrito de verduras realmente delicioso:

INGREDIENTES (para 8 canelones):
- 1 diente de ajo
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 2 zanahorias
- 1 lata pequeña de champiñones
- 2 tomates maduros
- Hierbas secas (tomillo, albahaca y orégano) al gusto
- Sal

- 1 bote de un buen tomate frito, preferentemente casero o ecológico
- Queso parmesano recién rallado
- 1 bola de mozzarella (mejor si es de búfala)

PREPARACIÓN:

1- Hacer el mise en place, es decir, preparar todas las verduras que vamos a freír: Picamos el diente de ajo, los pimientos, las zanahorias y escurrimos los champiñones. Pelamos los tomates, les sacamos las semillas y los picamos también.

2- Echamos en una sartén un poco de aceite de oliva y freímos el ajo. Cuando el ajo coja algo de color añadimos el pimiento y la zanahoria. Salamos y dejamos que se pochen un poco.

3- Añadimos los champiñones, el tomate bien picado y las hierbas.

4- Freímos las verduras a nuestro gusto. A quien le gusten algo más crudas que las deje más crudas, y a quien le gusten más pasadas que las pase más.

Pos supuesto podéis usar cualquier verdura que os guste para hacer el sofrito: calabacín, espinacas, berenjena, etc.

Para hacer los canelones, a mí me gusta repartir por el fondo de una fuente de horno un bote entero de tomate frito, pero ojo, de un buen tomate frito, que haberlos hailos. Yo concretamente uso uno ecológico de Carrefour Eco, que tiene un sabor muy suave, y que para este plato queda muy bien.


5- Rellenamos los canelones con el sofrito de verduras y con un poco de parmesano rallado y los vamos colocando unos al lado de los otros encima del tomate frito.

6- Rallamos más parmesano por encima de los canelones. Desmenuzamos con las manos la bola de mozzarella y vamos colocando los trozos por encima de los canelones.

7- Metemos a gratinar en el horno hasta que el queso tenga un agradable color dorado.


Si queréis podéis echarle salsa bechamel, también le quedaría muy bien, pero sin ella queda un plato mucho más ligero e igualmente sabroso.

¡¡Buen provecho!!

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