sábado, 7 de diciembre de 2013

Tapas&Blogs micológico en Celanova

El pasado sábado 23 de noviembre tuvo lugar una nueva reunión del colectivo Tapas&Blogs en la localidad ourensana de Celanova. Esta vez se trataba de una jornada dedicada a la micología, algo que, para alguien como yo que considera el salir al monte a recoger setas un deporte de alto riesgo, era una jornada con un puntito de emoción.

Y no es que no me gusten las setas (más bien todo lo contrario), sino que en mi casa siempre se tuvo una cierta micofobia, con lo cual nunca entraba una seta silvestre, y la que entraba, o bien volvía a salir vivita y coleando, o bien se iba directamente al cubo de la basura. Las únicas setas que se consumían eran los champiñones de bote, y tampoco eran demasiados los platos en los que mi madre los usaba, la verdad...

Pero volviendo al tema que nos ocupa, la jornada comenzó a las 10 de la mañana en el local de la sala micológica Plan C, donde Alejandro Mínguez, propietario y apasionado de las setas, nos esperaba. Una vez todos reunidos, Alejandro nos introdujo, a través de una pequeña y amena charla, unas pequeñas nociones sobre las diferentes variedades de setas que nos podemos encontrar en Galicia, así como de sus principales características.

Una vez terminada la charla, nos pusimos en marcha para dirigirnos a los montes cercanos, ataviados con navaja, cesta de mimbre y ropa de abrigo, puesto que la mañana estaba realmente fría. Conchi Zúñiga, miembro del colectivo Tapas&Blogs Galicia, y responsable del blog Cocinando Setas, y Ricardo Mínguez, como experto micólogo y hombre que ha dedicado buena parte de su vida a las setas, nos acompañó en nuestra "andaina", aclarando todas las dudas que nos iban surgiendo a la hora de recolectar los ejemplares que íbamos encontrando.

La helada caída la noche anterior no hizo posible una recolección demasiado copiosa en cuanto a número de ejemplares ni a variedad, pero pudimos coger suficiente cantidad de setas como para hacer un análisis de algunas de las variedades, tanto comestibles como no comestibles.

Amanita muscaria
Amanita pantherina

La siguiente parada estaba en los invernaderos que la familia Mínguez posee cerca de Celanova.

Bajo el nombre comercial de Pan do Demo, se dedican al cultivo de gírgolas (Pleurotus ostreatus) que son las setas que podemos encontrar fácilmente envasada en bandejas y champiñones (Agaricus bisporus). Debido al carácter artesanal de esta empresa, y a la dificultad de competir con empresas mucho mayores, solo se pueden encontrar las setas de Pan do Demo en Celanova y alrededores.

Gírgolas (Pleurotus ostreatus)

Ya de vuelta en la tapería, pudimos clasificar las setas recogidas...


...y pasar a la comida, en la que destacaba el uso, como no, de setas en prácticamente todos los platos. El menú fue el siguiente:

Sopa de Craterellus tubaeformis (anteriormente Cantharellus tubaeformis)
Habas con gírgolas (Pleurotus ostreatus)
Crema de Boletus edulis, a cargo de Conchi Zúñiga.
Empanada de setas
Y por último una Galeguesa...

...acompañada de una ensalada con Craterellus tubaeformis en conserva.
La galeguesa es una hamburguesa gallega (como su nombre indica),producida por Roberto Álvarez, de la Facenda O Agro, en Santiago de Amoroce (Celanova). Está hecha con carne picada de ternera de raza salers, que es una raza autóctona de Francia, pero que se adapta prácticamente a cualquier zona del mundo donde se quiera criar, puesto que no requiere tanto cuidado por parte del ganadero como las otras razas.

Una jornada muy enriquecedora debido tanto a los conocimientos micológicos adquiridos, como porque siempre resulta agradable compartir mesa y mantel con gente tan maravillosa como ésta del colectivo Tapas&Blogs Galicia:

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Panecillos de hamburguesa (con y sin Thermomix)

La receta de hoy se ha convertido en poco tiempo en una receta imprescindible en casa. Son tan sencillos y, sobre todo, es tan bueno el resultado, que creo que no volveremos a comprar más panes de hamburguesa en el súper.

Esta receta está sacada del archifamoso blog webos fritos, en el que podemos encontrar las dos versiones para hacer, es decir, tanto la convencional como la que usa la Thermomix. La página incluye además un vídeo de 7 minutos de duración donde se explica todo el proceso. También se puede encontrar esta receta en su libro de reciente lanzamiento Pan con webos fritos (El País Aguilar, Santillana Ediciones, 2013), de Susana Pérez (textos y recetas) y Jesús Cerezo (fotografía).

En mi casa la hacemos con Thermomix, pero no tiene ninguna dificultad si no se tiene este aparato, puesto que solo hay que hacer un amasado a mano, y luego respetar los tiempos y las condiciones de leudado.

Panecillos de hamburguesa

INGREDIENTES (para 8 panecillos):
- 500 g de harina de fuerza
- 10 g de levadura prensada de panadería (o 3,5 g de levadura seca de panadería)
- 150 g de leche entera
- 125 g de agua tibia
- 1 huevo mediano
- 25 ml de aceite de oliva virgen extra (unos 20 g)
- 10 g de sal
- 20 g de azúcar

PARA DECORAR:
- Semillas de sésamo
- Agua

PREPARACIÓN SIN THERMOMIX:
1- Se echa la harina en un bol amplio. Se deshace la levadura con la harina frotándola entre la palma de las manos hasta que no queden grumos gruesos de levadura. (Si se va a usar levadura seca, se empieza mezclando la harina con los ingredientes del paso 2). Se añade la sal y el azúcar y se mezcla bien con la ayuda de unas varillas.

2- En un bol aparte, se bate el huevo. Se añade la leche, el agua y el aceite. Una vez esté todo bien mezclado, se hace un volcán en el bol de la harina y se añade la mezcla líquida en el centro. Con la ayuda de un tenedor, empezar a mezclar. (Si se utiliza levadura seca, éste es el momento de añadirla).

3- Cuando la masa coja consistencia para poder ser amasada, se vuelca la masa sobre una mesa y se empieza a amasar durante unos minutos hasta obtener una masa lisa y homogénea y que no se pegue a las manos.

4- Se deja leudar dentro del bol donde mezclamos la harina, tapado con film de cocina, durante una hora u hora y media hasta que doble su volumen.

5- Pasado este tiempo, se desgasifica la masa con los dedos y se vuelca en la mesa. Se da un ligero amasado y se divide en 8 porciones iguales (o 16 más pequeñas). Yo peso la masa y la divido entre 8 para saber cuanto tiene que pesar cada panecillo. Con esta receta salen 8 porciones de masa de unos 110 gramos cada una.

6- Se da forma a los panecillos. Para ello se toma una porción de masa entre las manos y se da forma de bola, como si de plastilina se tratase. Se aplasta la bola y se coloca en la bandeja del horno. Se repite el proceso hasta formar los 8 panecillos.

7- Se tapan con un paño y se dejan leudar durante otra hora u hora y media hasta que doblen su volumen.

8- Pasado este tiempo se precalienta el horno a 220ºC, calor arriba y abajo. Con cuidado de no calcar, se pincelan los panecillos con agua o, como hago yo, se pulveriza agua con ayuda de un pulverizador, y se echan las semillas de sésamo por encima "generosamente".

9- Se baja la temperatura del horno a 200ºC y se mete la bandeja con los panecillos en el horno durante 12 a 15 minutos, controlando que no se nos quemen.


PREPARACIÓN CON THERMOMIX:
1- Se echan en el vaso los ingredientes líquidos: agua, leche, aceite, huevo y la sal. Programar 2 minutos, 37º, vel. 3.

2- A continuación se añade la harina, el azúcar y la levadura. Se programan unos segundos a velocidad 3 y luego 5 minutos velocidad espiga.

3- A continuación se saca la masa del vaso y se continúa en el paso 4 (preparación sin Thermomix) en adelante.

PUNTUALIZACIONES:
- Hay que asegurarse de que la harina es de fuerza, es decir, con alto contenido en gluten. No sirve la harina de repostería, puesto que contiene muy poco gluten y el resultado sería algo más parecido a un bizcocho, pero salado. La harina panadera tampoco es la más adecuada, puesto que esta harina se recomienda para panes básicos, es decir, los que solo llevan los cuatro ingredientes imprescindibles para hacer pan: harina, levadura, agua y sal.

- Yo prefiero utilizar levadura prensada (fresca) de panadería. Cada vez es más fácil de encontrar en supermercados bien surtidos (en la sección de refrigerados). Es barata y fácil de medir aunque no se tenga una báscula de precisión. El único "inconveniente" es que aún no se puede encontrar (al menos yo aún no le he encontrado) de producción ecológica, mientras que la seca sí. No es necesario activarla, porque se desmenuza directamente con la harina, aunque sí es verdad que si se rehidrata, su poder fermentativo aumenta en torno a un 17%.

- Hay que tener en cuenta la fecha de caducidad de la levadura, tanto la prensada como la seca, porque afectará directamente a su capacidad de leudado. Cuanto más fresca, mejor. La levadura seca, además, no debe utilizarse si el paquete lleva más de 24 horas abierto.

- Otro consejo respecto a la levadura prensada y que también afecta a su rendimiento es que, aunque sí se puede congelar, no se debe hacer. Es preferible ir comprando los cubitos frescos en el supermercado a medida que se van necesitando.

- Se debe, además, sacar la levadura con antelación de la nevera para que vaya "despertando" gradualmente de su letargo. Nadie está de buen humor después de un brusco despertar, y las levaduras tampoco...jeje.

- Como ya hemos dicho, se puede sustituir la levadura prensada de panadería por levadura seca, pero ojo!!, levadura seca DE PANADERÍA. No sirve la levadura química de repostería. Para entendernos: la "levadura" de repostería (baking powder) es un polvo de color blanco que solo "funciona" con el calor del horno, y la levadura seca de panadería es más granulada y de color marrón, y hace leudar las masas antes de meterlas en el horno.

- Si se usa levadura seca, ésta ha de incorporarse después de haber mezclado la harina y los líquidos, y no antes; y sobre todo, nunca directamente sobre la sal porque, debido a la gran diferencia de pH, podría verse afectada y no rendir como debiera.

- Durante el amasado a mano no es conveniente añadir más harina que la que pone la receta, porque daría como resultado unos panes más duros y menos esponjosos. Lo que sí se puede hacer es echar un montoncito de harina en un lado de la mesa e ir enharinando las manos si vemos que la masa se nos pega demasiado y no nos deja amasar.

- El amasado a mano ha de ser ágil, porque cuanto más lento amasemos, más se nos pegará la masa a las manos.

- Cualquier masa de pan ha de llevar sal, puesto que es imprescindible para que el pan sepa bien. Si, por motivos de salud, no se puede tomar sal, se puede rebajar la cantidad o prescindir de él. La cantidad standard de sal en una masa de pan es de 20 gramos por kilo de harina.

- La temperatura ideal de leudado está en torno a lo 26ºC. Si estamos en invierno podemos dar un golpe de calor al horno para que alcance unos 30ºC y meter tanto el bol con la masa en el primer leudado, como los panecillos ya formados y preparados para el segundo leudado. En verano no suele ser necesario, pero todo dependerá de la temperatura que haya en nuestra cocina. Si sois afortunados y vuestro horno tiene esta función (fermentar) o bien incluye una unidad de leudado, pues ése es el mejor sitio, porque recrea las condiciones óptimas tanto de temperatura como de humedad para un leudado perfecto.

- En lugar de hacer 8 panecillos se pueden hacer 16 panecillos más pequeños, pero hay que tener en cuenta que el tiempo de horno puede variar según sea su tamaño. Si optamos por hacer dos tamaños diferentes (por ejemplo, 6 panecillos grandes y 4 pequeños) es conveniente hornearlos en dos tandas, una con los grandes y otra con los pequeños.

- Si no se van a comer todos recién horneados, se pueden congelar. Lo mejor es congelarlos en cuanto enfríen del todo.

- También se pueden pincelar con leche en lugar de agua, aunque no es necesario. Lo que no se debe usar para pincelar es huevo batido, porque dejaría una capa brillante más parecida a la de un pastel.

Lo dicho, unos panes realmente buenos, y que valen tanto para comer una buena hamburguesa, como para hacer cualquier otro tipo de bocadillo.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Tapas&Blogs en Adegas Morgadío

El pasado 14 de septiembre tuve la oportunidad de asistir a una nueva edición de Tapas&Blogs Galicia en la bodega que tiene el grupo Reboreda Morgadío en el pueblo de Albeos (Crecente).

El ayuntamiento de Crecente se encuentra en la comarca de A Paradanta y, a pesar de que no es una comarca costera, el vino de Morgadío se encuentra amparado por la DO Rías Baixas, dentro de la subzona del Condado do Tea. El hecho de que las cinco subzonas que conforman esta denominación no estén, a veces, ni siquiera próximas entre ellas, hace que el vino que se elabora en cada una de ellas tenga sus propios matices, pero todas ellas mantienen la uniformidad en cuanto a clima atlántico suave y húmedo, y a que en todas ellas gobierna una reina indiscutible: la uva albariño.

Uva albariño
El origen de esta variedad de uva no se sabe con certeza. Hay quien se decanta por la teoría de los monjes cistercienses que la trajeron desde centroeuropa al monasterio de Armenteira, en la comarca de O Salnés, allá por el siglo XII, y que ahí pudieron comprobar la excelente adaptación de esa variedad de vid a la zona. Y hay quien opta por la teoría de que es una variedad autóctona de Galicia.

Teorías aparte, lo que sí es seguro es que a día de hoy, el vino albariño es, junto con el cava catalán, el vino blanco más conocido (y apreciado) fuera de nuestras fronteras. En Adegas Morgadío son conscientes de ello, por eso no cejan en el empeño de seguir abriendo mercados internacionales de la mano de Ana Méndez, directora de exportación, y Jacob Sanjurjo, director comercial. Uno de los países donde más aceptación tienen los vinos de Morgadío es Estados Unidos, donde publicaciones especializadas tan prestigiosas como Wine Spectator (noviembre 2005) o Food&Wine (octubre 2006), entre otras, han alabado sus virtudes.

La finca que Adegas Morgadío tiene en Albeos alcanza actualmente una extensión de 60 hectáreas, dedicadas en su práctica totalidad al cultivo de la variedad albariño.

Durante nuestra visita a la finca, pudimos ir probando las uvas dentro de tres cotas de altura bien definidas: finca baja, finca media y finca alta. A pesar de que siempre era uva albariña, se podía apreciar perfectamente la diferencia de sabor, de acidez, existente entre las uvas de las distintas cotas, debido no solo a la altura, sino también a la composición del suelo.

Jacob Sanjurjo y Rubén Amorín
Al finalizar la visita a la viña, tocó ponerse a "trabajar". Y el trabajo consistía en catar los vinos producidos a partir de las tres zonas diferenciadas dentro de la viña, y mezclarlos en una proporción determinada, de modo que pudiésemos decidir entre todos el coupage que más nos gustase.

Sirviendo las diferentes mezclas
Y tras las deliberaciones, llegaron las votaciones y el coupage ganador.

Jacob y Ana con el coupage ganador
Este coupage daría lugar a la gran sorpresa que nos tenían preparada en la bodega: el lanzamiento para la venta de 600 botellas del vino "Morgadío Tapas&Blogs" a través de la página de venta on-line de Reboreda Morgadío, que estará a punto en los próximos días.

Firma de los "maestros mezcladores"...

... y manifiesto.
Se trata de un vino de la cosecha de 2012, 100% albariño, y que los asistentes a este evento ya pudimos degustar junto con la comida en la propia bodega.

Ana Méndez, con el Morgadío Tapas&Blogs
Pero antes de la comida, Ana y Jacob nos acompañaron por la bodega y por sus instalaciones, que estaban a punto para empezar a recibir las uvas de 2013 y empezar a producir el tan deseado caldo.

Visita a la bodega
La comida corrió a cargo del restaurante Os Pirús, de la vecina localidad de Arbo. Como entrantes tomamos empanada de zamburiñas y unos excepcionales berberechos al vapor, acompañados del vino Morgadío Tapas&Blogs.

A continuación unas deliciosas almejas a la marinera.

Y como plato principal, un rollo de carne con su guarnición.

De postre tomamos la ya famosa tarta de filloas que tantas veces comí en el restaurante junto con mis compañeros de trabajo, y de la que intenté hacer mi propia versión, aunque tengo que confesar que no he llegado nunca a igualar el original. La tarta iba acompañada de una bola de helado y unos frutos rojos. Una delicia.

Fue, en definitiva, una jornada entrañable, de reencuentro de bloggers, y de reencuentro también con los anfitriones Ana y Jacob después del anterior encuentro de gastrobloggers en O Ribeiro, en septiembre de 2012.

Me gustaría dar las gracias a los organizadores, Rubén Amorín de Ni mata ni engorda, Carmen Albo de Guisándome la vida; a los anfitriones Ana Méndez y Jacob Sanjurjo, por la pasión y por cariño que sienten por el vino que producen, y que tan bien saben transmitir a los demás; y al resto de bloggers con los que compartí esta experiencia: Berta Castro, de El sabor de lo dulce, Marta Valcarce de Travi en la cocina, Sandra Novo de Galletas para Matilde, Laura Eiriz de La cocina de Mezquita, Alberto Ribas de Máis grelos, Mercedes Blanco de Aprendiz de Chef, e Inés Banet de Matibascorner.

Aquí queda la foto de grupo al finalizar esta estupenda jornada...

viernes, 23 de agosto de 2013

Sandía con caramelo balsámico

La cosa va de recetas sencillas, de pocos ingredientes, pero con un resultado sensacional: Sandía con caramelo balsámico.

El postre de hoy está sacado del libro La comida de la familia, de Ferran Adrià y el equipo de El Bulli (RBA, 2011, pág. 84-85).

De Ferran Adrià no voy a contar nada nuevo, pero de este libro puedo decir que en él no aparecen las recetas supersofisticadas del restaurante sino las que comía la gente que trabajaba allí, de ahí el nombre de "la comida de la familia". Las recetas vienen estructuradas de tal manera que se puede preparar un menú de tres platos simultáneamente, de primer plato, segundo y postre, y con las cantidades para 2, 6, 20 o 75 personas, ya que es un libro pensado para cocinar en casa y también para profesionales de la hostelería. Además de las recetas también viene un apartado de consejos y trucos para organizarse tanto en la cocina doméstica como en la profesional.

La protagonista principal de esta receta, la sandía (Citrullus lanatus) es una planta perteneciente a la familia de las cucurbitáceas, originaria de Pakistán (su nombre en árabe es sindiyyah, de Sind, región de Pakistán) aunque su cultivo, a día de hoy, está ampliamente difundido por todo el mundo. Llegó a España de la mano de los árabes.

Muy apreciada en verano debido a su alto contenido en agua (más del 90%) y por tener pocas calorías. Contiene gran cantidad de vitamina C y de minerales. Como curiosidad decir que el color rojo de su pulpa de debe al licopeno, al que también deben su color rojo los tomates.

Sandía con caramelo balsámico

INGREDIENTES (para 2-3 personas):
- Un trozo de sandía de 1 kilo aprox.
- 50 gramos de azúcar
- El zumo de un limón
- 8 caramelos balsámicos duros

PREPARACIÓN:
1- Se coge la sandía y se van sacando bolitas con el utensilio apropiado. Se van depositando en un bol amplio. Si la sandía tiene semillas negras habrá que sacárselas.

2- Se añade el azúcar, el zumo de limón y cinco de los ocho caramelos machacados (los otros tres se reservan para el momento de servir). Se remueve todo con cuidado de no aplastar las bolas de sandía y se mete en la nevera hasta la hora de tomar el postre.

3- A la hora de servir, se van echando las bolitas de sandía en cuencos individuales, con algo del líquido de la sandía (aunque sin llegar a cubrir las bolitas de sandía). Por último, se machaca un caramelo por cada cuenco que se vaya a servir y se echa por encima.

PUNTUALIZACIONES:
- En lugar de ir sacando bolitas se puede cortar la sandía en gajos e ir cortando trocitos del tamaño adecuado para un bocado.

- Si las semillas de la sandía son negras hay que sacárselas porque son muy duras. En cambio, si son blancas o marrones se pueden dejar. De todos modos, este postre queda mejor presentado si no lleva ninguna semilla. También se puede comprar sandía sin pepitas, con lo que nos ahorraremos el trabajo de tener que sacar las semillas. Las sandías sin pepitas no tienen por qué ser necesariamente transgénicas y son más duraderas que las sandías con semilla, por ser precisamente la pulpa alrededor de las semillas la primera en empezar a pudrirse.

- Por caramelo balsámico se entiende los caramelos de eucalipto mentolado de toda la vida, los que dejan la boca dulce y fresca, y la nariz despejada. Es importante que sean de los duros. Pueden ser con azúcar o sin azúcar.

- Se pueden machacar los caramelos sin el envoltorio o con el envoltorio. Si se machacan con el envoltorio hay que tener cuidado de no machacarlos demasiado para que no se mezcle parte del papel que los recubre con el propio caramelo. El mango de un cuchillo grande servirá para este cometido.

- Las cantidades van al gusto y se pueden variar. Si la sandía es bastante dulce se puede echar menos azúcar. La cantidad de limón también es orientativa, así como la cantidad de caramelo balsámico. Si nos gusta este tipo de caramelo y la sensación de frescor en la boca podemos echar más.

- En el libro ponen los trozos de sandía sobre una fuente con hielo picado y espolvorean el caramelo balsámico por encima.

Un postre ideal para los días de mucho calor porque es superrefrescante. Además, se puede preparar con bastante antelación y terminarlo en el momento de servir. Se puede poner en tuppers individuales y llevarlo a la piscina o a la playa.

So simple, so cool!!

jueves, 15 de agosto de 2013

Ensalada de puerros con Bonito del Norte

Hoy toca receta sencilla, de las de tres ingredientes, de las que se preparan rápido y se comen aún más rápido: Ensalada de puerros con Bonito del Norte.

Puede que resulte extraña la utilización del puerro en la ensalada, pero en este caso, al ser puerro en conserva, tiene una textura más blanda que el puerro al natural, más apropiada para una ensalada.

El puerro (Allium ampeloprasum var. porrum) es una planta de la familia de las liliáceas, al igual que el ajo o la cebolla. Su bulbo es blanco y alargado y tiene un sabor parecido a la cebolla, aunque más suave.

El atún blanco o Bonito del Norte (Thunnus alalunga) es una especie de atún que pasa el invierno en el Atlántico, en la zona de las Azores, y que desde finales de primavera hasta principios del verano se desplaza hasta el mar Cantábrico. La campaña del bonito comienza sobre esta época y termina a finales del verano, por lo que el verano es el mejor momento para comprarlo, tanto si se quiere consumir fresco como para hacer conserva para todo el año.

Atún blanco o Bonito del Norte.

No se debe confundir esta especie con el atún rojo (Thunnus thynnus), que se pesca sobre todo en el Mediterráneo y en el Atlántico oriental, ni con el bonito (así, a secas) (Sarda sarda) ni con el atún claro, nombre bajo el que se agrupan varias especies (Thunnus albacares, Thunnus obesus, Euthhynnus pelamis) que se capturan básicamente en aguas tropicales.

De todos los anteriores, los más apreciados son el atún rojo y el atún blanco (Bonito del Norte), aunque que debido a la creciente demanda de atún rojo (sobre todo dede Japón) unido a la pesca ilegal, el número de ejemplares de esta especie ha caído drásticamente en los últimos años. Por este motivo, algunos cocineros (Darío Barrio o Sergi Arola, entre otros) han decidido sacar de sus cartas el atún rojo hasta que esta especie muestre signos evidentes de recuperación. Yo también he decidido aportar mi granito de arena y no consumir esta especie en casa. (WWF España - Atún Rojo)

Ensalada de puerros con Bonito del Norte

INGREDIENTES (para 2 personas):
- Un bote de puerros en conserva
- Un bote de pimientos del piquillo
- Un bote de bonito en aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de manzana

PREPARACIÓN:
1- Se escurren los puerros en un colador amplio y se aplastan ligeramente con los dedos para sacar el exceso de agua, aunque con mucho cuidado para no aplastarlos.

2- Se colocan en una fuente. Sobre los puerros se colocan los pimientos cortados en tiras.

3- Se ponen los trozos de bonito sobre la ensalada y se aliña con el mismo aceite del bonito y un chorrito de vinagre de manzana.

PUNTUALIZACIONES:
- La mejor parte del Bonito para este plato es la ventresca que, como su nombre indica, es la zona inferior del bonito que va desde la cabeza hasta el vientre. La ventresca contiene 10 veces más grasa que los lomos, por lo que resulta mucho más jugosa.

- En mi caso he utilizado el Bonito del Norte que preparamos el verano pasado en el taller de elaboración de conservas de Bonito del Norte organizado por Rubén, de Ni mata ni engorda, y que Alfonso López, de Recetas de Rechupete, nos explica paso a paso en su página web, por si alguien se anima a hacer conserva de Bonito del Norte en casa.

- Se puede añadir sal, aunque en nuestro caso no le hemos añadido, porque todos los ingredientes ya llevan sal.

- El bote de puerros que hemos utilizado tiene un peso de 408 gramos (peso escurrido 251 gramos).

- Las cantidades de puerro, pimiento y bonito, por supuesto, van al gusto.

Una ensalada rápida y fácil, y con la ventaja de que se pueden tener todos los ingredientes en casa y prepararla cuando se nos antoje o cuando aparece gente en casa y queremos preparar algo diferente.