martes, 25 de diciembre de 2012

Galletas de jengibre

Los helados son para el verano, y las galletas de jengibre son para la Navidad... Por supuesto esto es mentira, tanto una afirmación como la otra. La receta de hoy es un clásico de estas fiestas, sí, pero se puede preparar en cualquier época del año.

Hay multitud de recetas de galletas de jengibre, todas bastante parecidas. Esta que yo hago, y que vengo haciendo desde hace años, está sacada del libro de Isabel Maestre Repostería y Pastelería (Espasa Calpe, 1991) y del que ya he puesto varias recetas.

Galletas de jengibre

INGREDIENTES:
- 140 g de mantequilla en pomada
- 150 g de azúcar
- 1 huevo
- 75 ml (105 g) de melaza de caña
- 5 g de canela molida
- 2,5 g de clavo molido
- 2,5 g de jengibre en polvo
- 2,5 g de bicarbonato
- 375 g de harina
- Una pizca de sal

PREPARACIÓN:
1- Se mezcla bien la mantequilla con el azúcar. Una vez tengamos una mezcla homogénea añadimos el huevo y batimos bien. A continuación se añade la melaza y se vuelve a remover bien.

2- Se añaden las especias y el bicarbonato, la sal y se vuelve a mezclar todo bien.

3. A continuación se añade la harina y se amasa hasta obtener una masa que no se pega a las manos. Si es necesario se puede añadir algo más de harina, pero sin pasarse (la justa para que no se pegue a las manos).

4- Se introduce la masa en la nevera durante dos horas para que coja consistencia.

5- Pasadas dos horas se enciende el horno a 180ºC. Se saca la masa de la nevera. Se echa algo de harina sobre la mesa de trabajo y, con la ayuda de un rodillo, se estira la masa hasta que tenga un grosor de alrededor de medio centímetro.

6- Con la ayuda de cortapastas con formas se van sacando porciones de masa y se van colocando encima de un silpat o de un tapete de silicona para horno. Los recortes de masa se vuelven a amasar y se vuelven a estirar otra vez con el rodillo. Se siguen cortando porciones de masa hasta que ésta se acabe.

7- Se introducen la bandeja en el horno unos 12 a 15 minutos (el tiempo dependerá del grosor). Las mías estuvieron 14 minutos.

8- Se sacan las galletas del horno y se colocan encima de una rejilla hasta que se enfríen del todo.

PUNTUALIZACIONES:
- Las cantidades de especias que vienen en la receta original son iguales, es decir, 5 gramos de cada una de ellas, pero a mí me gusta más esta proporción. Cada cual que adapte las proporciones de cada especia a su gusto. Ojo con el jengibre, porque si nos pasamos nos quedarán unas galletas picantes (lo digo por experiencia...).

- En el libro vienen las cantidades para hacer el doble de galletas, pero con estas cantidades que yo pongo ya da para tres bandejas de horno.

- Si no se encuentra melaza de caña se puede sustituir por 125 gramos de panela (o un buen azúcar moreno) y una cucharada de agua. Yo compré la mía en Carrefour (la encontré al lado de la miel). Otro buen lugar para comprar melaza es alguna tienda de comida ecológica o tienda gourmet.

- Si no se tiene un tapete de horno, se puede usar papel de horno pintado con mantequilla parar evitar que las galletas se peguen.

- Si se quiere, se pueden dejar las galletas algo más gruesas, dependiendo del gusto de cada uno. Si se dejan más gruesas, puede que necesiten algo más de tiempo de horno.

- Una vez frías se pueden decorar con alguna glasa, como por ejemplo la glasa real hecha con clara de huevo y azúcar. Otra forma de decorarlas es hacer lo que yo hice: espolvorearlas con algún adorno antes de meterlas en el horno.

- Si se quieren colgar del árbol de Navidad se puede, bien dejar un agujero en la galleta antes de meter en el horno, o bien hacer un agujero, con mucho cuidado, en la galleta una vez horneada.

- Con tres de las galletas hice una prueba: saqué una forma del centro y la rellené con caramelo de fresa triturado. El caramelo de fresa se funde en el horno al mismo tiempo que se va cociendo la galleta y, cuando se enfría, toma la apariencia de un cristal de vidriera. Este truco se lo vi hacer el otro día a Lorraine Pascale en su especial de Navidad en el Canal Cocina, y la verdad es que queda genial.

Lo dicho, unas galletas bien fáciles de hacer y que seguro volarán de la mesa...

sábado, 17 de noviembre de 2012

Risotto de calabaza y castañas asadas

Soy un gran aficionado a los risottos. Me encantan. Y me encanta descubrir nuevos sabores, nuevos ingredientes o, mejor dicho, nuevas combinaciones de sabores y nuevas combinaciones de ingredientes que convierten unos sencillos granos de arroz en un delicioso plato. Y para ello tengo al mejor asesor de todos: Jamie Oliver.

Esta receta también es suya. Está sacada de su libro Cook with Jamie: My Guide to Making You a Better Cook (Penguin Books, 2009). Es un libro de más de 400 páginas en el que, además de recetas, nos enseña técnicas de cocina, despieces de distintos animales y otros consejos que (como su nombre indica) te ayudarán a ser mejor cocinero.

Por el momento creo que está publicado únicamente en inglés, y es una pena, porque a una buena cantidad de seguidores hispanoparlantes (menuda palabreja) que tiene les gustaría poder acceder a todas sus recetas en castellano.

La receta original, Squash, sage and amaretti risotto, lleva galletas amaretti (galletas italianas cuyo ingrediente principal es la almendra). A mí, que me gusta probar de todo (o de casi todo) en la cocina, no me convenció la idea, aunque no descarto probar a ver qué sale. También es verdad que es el propio Jamie Oliver el que propone añadir castañas asadas, o incluso unos trozos de bacon, a este risotto.

Risotto de calabaza y castañas asadas

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 1 rama de canela
- 1 chile seco (opcional)
- 1 calabaza butternut pequeña
- 1 docena de castañas asadas
- 180 g. de arroz arborio o carnaroli
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla
- 1 chorro de vermú blanco seco (o vino blanco)
- 500 ml. de caldo de pollo o de verduras
- 1 cucharada de queso mascarpone
- 1 cucharada de mantequilla
- Queso parmesano rallado (al gusto)
- Unas hojas de salvia fresca
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra recién molida

PREPARACIÓN:
1- Precalentar el horno a 200ºC. En un mortero machacar la rama de canela junto con el chile seco y un buen pellizco de sal.

2- Cortar la calabaza en rodajas. Quitar todas las semillas. Rociar la calabaza con aceite de oliva y frotar con la mezcla del mortero. Hornear durante 45 minutos hasta que la calabaza esté asada. Sacar del horno y reservar.

3- Picar (hacer una incisión) todas las castañas y asarlas en la bandeja del horno durante unos 35 minutos o hasta que se vea que están asadas. Pelar en caliente y reservar.

4- Calentar el caldo en un cazo. En una olla calentar un chorro de aceite y rehogar el ajo y la cebolla picados finamente. Cuando la cebolla esté transparente añadir el arroz, una pizca de pimienta negra y remover bien. Bajar el fuego (no queremos que se nos queme por fuera). Después de un minuto añadir el chorro de vermú seco y remover bien otra vez dejando que se evapore todo el alcohol.

5- Empezar a añadir el caldo caliente a cucharones e ir removiendo con frecuencia. Se irá añadiendo más caldo a medida que el arroz va absorbiendo el anterior.

6- Mientras se cuece el arroz se fríen las hojas de salvia en un poco de aceite de oliva. Cuando estén fritas se sacan y se reservan en un plato con papel absorbente para quitar el exceso de grasa.

7- También, mientras se cuece el arroz, se separa la carne de la piel de la calabaza y se machaca. Se pican las castañas reservando enteras las más bonitas para decorar el plato.

8- Cuando el arroz está casi listo se añade la calabaza machacada y las castañas troceadas. Se remueve todo bien y se deja que acabe de cocer el arroz.

9- Una vez esté listo el arroz se apaga el fuego y se añade la cucharada de queso mascarpone, la mantequilla y un buen puñado de queso parmesano. Se remueve todo bien y se comprueba el punto de sal. Debe quedar un arroz legato (ligado), es decir, ni caldoso ni seco, sino que resbale lentamente por el plato.

10- Se sirve cada ración de risotto con unas hojas de salvia frita por encima y unas castañas asadas. Se echa un poco de queso parmesano rallado al gusto.

PUNTUALIZACIONES:
- Se puede sustituir la cebolla por una rama de apio. A mí no me gusta demasiado el sabor del apio así que opté por el dulzor de la cebolla.

- Es muy importante que el vermú sea seco, del tipo Martini Extra Dry. No sirve el vermú blanco que se toma habitualmente como aperitivo. Si no se tiene vermú seco, la mejor opción para sustituirlo es el vino blanco.

- Si no se dispone de arroz arborio o carnaroli (italianos) se puede usar arroz bomba, más fácil de encontrar. La principal característica de estos arroces es su alto contenido en almidón, que hará que este plato resulte cremoso, nunca seco.

- Se puede aprovechar para asar las castañas al mismo tiempo que la calabaza, pero teniendo en cuenta que las castañas se asarán antes.

- Es importante que el caldo esté caliente, ya que si no lo está, hará que la temperatura baje de repente repercutiendo así en la cocción del arroz.

- Picar las castañas es hacerles una incisión para evitar que hinchen con el calor del horno y lleguen a explotar, no es cortarlas en trozos. Se cortarán en trozos una vez estén asadas y peladas.

- Hay que tener en cuenta que el queso parmesano es bastante salado, por lo que es mejor esperar al final de todo para rectificar el punto de sal si es necesario.

- No hay que dejar reposar el risotto en la olla después de preparado, no es una paella. Se sirve inmediatamente.

Este risotto es tremendamente otoñal, no solo por la calabaza que está de temporada, sino sobre todo por las castañas, tan abundantes en los "soutos" ourensanos en esta época del año.

¡¡Buen provecho!!

domingo, 4 de noviembre de 2012

Pimientos asados rellenos de pilaf de garbanzos

El otro día me regalaron media docena de pimientos rojos, y me apetecía prepararlos rellenos. Hasta ahora, mi receta de pimientos asados era con relleno de arroz y carne picada. No es que sea una mala receta, pero últimamente no me apetece nada usar la carne picada. Prefiero explorar el mundo vegetal, que me parece mucho más interesante, más sabroso, más colorido y, sobre todo, más sano. Y este plato es una buena prueba de ello: Pimientos asados rellenos de pilaf de garbanzos.

Esta receta está sacada de un libro que me compré hace poco, y que se titula Auténtica cocina vegetariana (Blume, 2009), de Paul Gayler, chef ejecutivo del prestigioso Lanesborough Hotel, en Hyde Park, (Londres).

Con la mala fama que tiene la comida inglesa, y últimamente se me llena el blog de cocineros británicos: Jamie Oliver, Gordon Ramsay, Harry Eastwood y, el que hoy nos ocupa, Paul Gayler...jj

Pimientos asados rellenos de pilaf de garbanzos

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 4 pimientos rojos
- 400 ml. de caldo de verduras
- Una pizca de azafrán
- 175 g. de arroz
- 50 g. de piñones
- 1 cebolla
- 1/2 cucharadita de cilantro fresco rallado
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 120 g. de garbanzos cocidos (pueden ser de bote)
- 50 g. de pasas sultanas
- 1 cucharada de perejil picado
- Aceite de oliva
- 4 cucharadas de vinagre balsámico
- 2 cucharadas de miel
- Sal
- Pimienta negra recién molida

PREPARACIÓN:
1- Calentar un poco el caldo en una olla. Echar el azafrán y dejarlo reposar en el caldo 4 o 5 minutos. A continuación agregar el arroz y dejarlo cocer hasta que esté blando o haya absorbido todo el caldo.

2- Mientras se hace el arroz, limpiar los pimientos sacándoles el tallo, pero con cuidado porque lo vamos a utilizar de tapa. Se quitan todas las semillas y se reservan los pimientos.

3- En una sartén se echa un poco de aceite y tuestan los piñones ligeramente. Una vez tostados se retiran de la sartén y se añade un poco más de aceite. Freír la cebolla picada finamente. Cuando esté transparente añadir el cilantro, el comino, los garbanzos y las uvas pasas. Cocer todo durante un minuto.

3- Añadir a la sartén el arroz, los piñones que habíamos reservado, el perejil picado, y salpimentar todo bien.

4- Rellenar los pimientos con esta mezcla y ponerles la "tapa". Para que la tapa quede bien colocada y bien segura es mejor clavar unos palillos, así no se abrirán al asarse. Colocar los pimientos rellenos en una fuente para horno.

5- Mezclar el vinagre balsámico, la miel y 100 ml. de agua templada y verter esta mezcla en la base del recipiente.

6- Meter en el horno precalentado a 200ºC durante una hora o hasta que se vea que los pimientos están asados.

7- En el momento de servir, cortar los pimientos por la mitad y rociar con el jugo de la cocción.

PUNTUALIZACIONES:
- Esta receta es una adaptación de la receta original, la cual llevaba, además de los ingredientes anteriormente citados, un dukkah de almendras ahumadas que se espolvorea por encima del plato ya terminado. Un dukkah es una mezcla seca de especias muy popular en la cocina egipcia. Esta mezcla se está popularizando en algunos restaurantes para esparcir sobre rebanadas de pan con aceite.

- El arroz que yo usé es arroz vaporizado porque es un arroz que "no se pasa", aunque sirve cualquier tipo de arroz.

- Si se van a usar garbanzos secos, se necesitarán unos 50 gramos para obtener los 120 gramos de garbanzos cocidos.

Los pimientos rellenos son una delicia, y ésta es también una receta deliciosa, apta para vegetarianos y, por supuesto, también para los que no lo son...

domingo, 7 de octubre de 2012

Tortitas American Stylie

Hoy toca otra receta sencilla, de las de domingo por la mañana, de las que se preparan en 10 minutos, justo antes del desayuno, que es cuando más apetecen: tortitas USA Stylie.

Estas tortitas están sacadas del libro Happy Days with the Naked Chef, del chef británico Jamie Oliver (Penguin Books, 2001).

Pancakes USA Stylie

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 1 huevo, separadas yema y clara
- 40 g. de harina
- 1/2 cucharadita de levadura sin aluminio
- 45 ml. de leche
- Una pizca de sal

PREPARACIÓN:
1- En un bol se echa la yema de huevo, junto con la harina y la levadura, y se remueve bien hasta que se forme una pasta sin grumos.

2- A continuación se echa la leche y se remueve hasta que esté bien integrada.

3- Aparte, se monta la clara de huevo con la pizca de sal. Una vez montada la clara se añade, con cuidado, a la mezcla de harina dando vueltas hasta que se haga una masa homogénea.

4- Se calienta una buena sartén antiadherente y se echa una cucharada de la masa en el centro. Al cabo de un minuto, más o menos, se le da la vuelta y se deja que se dore por el otro lado.

5- Se siguen haciendo tortitas hasta que se acabe la masa.

PUNTUALIZACIONES:
- Estas tortitas se pueden acompañar con infinidad de cosas: frutas, frutas deshidratadas, miel, mermelada, azúcar, etc. Yo las he acompañado, esta vez, con sirope de arce.

- Si se opta por la fruta o la fruta deshidratada (los arándanos rojos americanos combinan a la perfección), una buena manera de añadir la fruta es echarla sobre la tortita un poco antes de darle la vuelta, así se queda adherida a la tortita y se puede dar la vuelta sin problemas.

- Al contrario que las crêpes, las tortitas no deben quedar compactas y finas, sino esponjosas y un poco gruesas.

Las típicas tortitas americanas. So simple, so fast, so good...

domingo, 23 de septiembre de 2012

Helado mantecado

Sí, lo sé, no es ésta la mejor época del año para hacer helado en casa, pero es que tenía muchas ganas de hacer este helado porque es uno de mis favoritos. Además, ¿quién dice que los helados son solo para el verano?

La verdad es que, después de buscar y rebuscar en la red, encontré una receta que colmó mis expectativas, por lo simple de la receta, por la explicación que da la autora y, sobre todo, por la frase "Este helado de mantecado lo he hecho muchísimas veces, es un clásico en mi casa". Ése, para mí, es un buen indicio de que la receta es buena...jj

El blog de donde saqué la receta es el siguiente: Lola en la cocina, y el enlace a la receta del helado es éste: Helado mantecado. Un blog, por cierto, muy recomendable para los que aún no lo conozcáis.

Aunque me basé en la receta original, introduje algunos cambios que creo que ayudan a conseguir una mejor textura a la hora de elaborar helados en casa: cambié parte de la leche por nata líquida, añadí leche en polvo, y cambié parte del azúcar por azúcar invertido. El azúcar invertido, al contrario que el azúcar normal, no cristaliza, haciendo que el helado quede más cremoso. Preparar azúcar invertido en casa es de lo más fácil, y es muy útil no solo en la elaboración de helados sino también en la elaboración de masas con levadura, porque hace que fermenten más rápido, o en las masas tipo bizcocho, porque hace que el resultado final sea menos seco. Aquí pongo el enlace a la receta: Azúcar invertido.

La leche en polvo añade proteína al helado, lo cual hará que sea más cremoso. Además, al llevar lactosa hace un efecto parecido al del azúcar invertido, es decir ayuda a la no cristalización del helado. Esto es debido a que la lactosa es un azúcar capaz de absorber hasta 10 veces su peso en agua. Además, debido a su poco poder endulzante no hará que tengamos que compensar las cantidades de azúcar.

Otra variación que hice fue la cantidad, ya que hice justo la mitad de la receta original. Aún así me salió cantidad suficiente para unas 12 bolas de helado, aproximadamente.

Helado mantecado

INGREDIENTES:
- 300 ml. de leche entera
- 200 ml. de nata líquida con 35% m.g.
- 3 yemas de huevo
- 135 g. de azúcar
- 40 g. de azúcar invertido
- 30 g. de leche en polvo desnatada
- 25 g. de mantequilla
- Un trozo de corteza de limón
- Un palo pequeño de canela

ELABORACIÓN:
1- Se saca la mantequilla de la nevera y se reserva.

2- En un cazo se baten las yemas con el azúcar y el azúcar invertido. Cuando estén batidas se va añadiendo la nata y la leche poco a poco. Cuando se haya añadido toda la leche se añade la leche en polvo y se remueve bien. A continuación se añaden la corteza de limón y el palo de canela.

3- Se coloca el cazo a baño maría y se remueve con bastante frecuencia. Es conveniente vigilar la temperatura de la mezcla para que no sobrepase los 85ºC, porque si lo hace las yemas cuajarán. Para hacer esto es muy útil un termómetro con sonda.

4- Cuando la mezcla empiece a pegarse a la cuchara se apaga el fuego y se pasa la mezcla a través de un colador a otro bol para que enfríe. Se remueve de vez en cuando para evitar que se forme costra.

5- Cuando esté templada se añade la mantequilla o la manteca de vaca a temperatura ambiente y se mezcla bien con las varillas para que quede bien integrada.

6- Una vez fría hay dos opciones: bien pasarlo a un recipiente apto para congelar y meterlo en el congelador, o bien pasarlo a una heladera para que se forme el helado.

7a- Si optamos por la primera opción, habrá que sacar el helado dos o tres veces del congelador a medida que se vaya congelando para remover con una cuchara y evitar así que se formen cristales.

7b- Si tenemos una heladera (éste es mi caso) lo echamos en la heladera y esperamos a que esté bastante espeso antes de echarlo en un recipiente apto para meter en el congelador. En este caso no será necesario removerlo.

PUNTUALIZACIONES:
- Al contrario de lo que pueda parecer, este helado no se congela hasta el punto de tener que sacarlo con antelación del congelador para poder servirlo. Es bastante cremoso, y es bastante "dócil" a la hora de preparar unas buenas bolas para servirlo, y ésa sí es una característica que yo busco en un helado casero.

- Si no se tiene o no se quiere hacer el azúcar invertido, se pueden añadir 175 gramos de azúcar normal en la receta.

- Aunque hay varios tipos de leche en polvo en el mercado, la más habitual es la desnatada. Las otras tienen tendencia a ponerse rancias muy rápido.

- También se puede sustituir la mantequilla por manteca cocida de vaca, lo que le dará un sabor más intenso a mantecado. Si se usa la manteca de vaca hay que añadirla a la mezcla cuando aún está algo caliente para que se disuelva completamente.

Muchos ourensanos tenemos en mente el recuerdo del helado mantecado de "La Ibense", que se elaboraba allí de manera totalmente artesanal. Aquí pongo la dirección de la nueva heladería La Ibense en A Valenzá (Barbadás) para los nostálgicos que quieran volver a degustar esta maravilla:

Éste que yo traigo hoy, salvando las distancias, intenta parecerse un poco al que se puede comprar allí, aunque si no lo he conseguido igualar del todo no importa. Lo que importa es que este helado está delicioso...

sábado, 15 de septiembre de 2012

Taller de elaboración de conservas artesanales de Bonito del Norte

Esta mañana he podido asistir a un taller de elaboración de conservas artesanales de Bonito del Norte, de la mano de Rubén Amorín (de Ni mata ni engorda) y Lydia Rodríguez.


La verdad es que la idea de hacer este tipo de conservas llevaba rondándome la cabeza desde hace tiempo, pero me echaba un poco para atrás el no ser capaz de hacerlo correctamente y echar a perder una pieza de un buen bonito del norte. Así que, gracias a este curso, creo que ya estoy capacitado para enfrentarme a ese reto...jj

Aquí quedan algunas fotos del evento:







No solo compensa económicamente, sino que además el bonito en conserva hecho por uno mismo es mucho mejor que la mayoría de marcas que podemos encontrar en el supermercado. Y así lo pudimos comprobar al finalizar el taller...


Gracias Rubén y Lydia!!

domingo, 9 de septiembre de 2012

Encuentro de gastrobloggers en O Ribeiro

Ayer sábado tuve la oportunidad de participar, junto con otros gastrobloggers gallegos, en una visita guiada por la bodega del Grupo Reboreda Morgadío, de la Denominación de Origen Ribeiro.


Fue una jornada muy amena y placentera que comenzó con una visita a los viñedos de la bodega, situados en el margen izquierdo del río Miño. Allí Jacob, técnico de la bodega, nos fue desentrañando a todos algunos aspectos relacionados con las uvas que allí se cultivan, algo que agradecemos aquellos que no estamos demasiado familiarizados con el mundo del vino.




A continuación, de la mano de Ana y de Jacob, pudimos conocer las entrañas de la bodega, y también tuvimos ocasión de probar algunos de los caldos que allí se producen, como son el Viña Reboreda (Ribeiro), u otros pertenecientes a este grupo, como el Morgadío (Albariño), como complemento perfecto a unos pinchos de jamón y a unas deliciosas anchoas de Santoña con queso fresco.



A continuación, y después de dar por finalizada la visita a la bodega, subimos hasta la parte alta de los viñedos para degustar una deliciosa comida a base de tapas, preparada por el cocinero Juan Pablo Carral, de la taberna "O Carreiro", de Neda (A Coruña): navajas a la plancha, huevos cocidos, tosta de lomo fresco a la plancha con pimiento de piquillo, tosta de jamón con huevo de codorniz y, el pincho que sorprendió a todo el mundo, y que consistía en brocheta de pulpo y langostino sobre tosta de pan de Neda, con chip de yuca, almeja, champiñones y huevas.


Toda esta comida regada, como no, con los vinos producidos en la bodega Reboreda Morgadío, tanto blancos como tintos.

Y si la comida había sido una delicia, el postre no se quedó atrás, porque pudimos degustar uno de los postres típicos de la Galicia, y del que yo no había oído hablar en mi vida: la prolla. Al parecer es un postre típico de la zona de Coruña (Neda, Pontedeume, etc.) y que os aseguro no tardaré en hacer...jj.

El colofón de la comida lo puso el Alma de Reboreda, un Viño Tostado do Ribeiro. Un vino dulce, aromático, para degustar en pequeñas dosis, acompañando algún plato dulce o por sí solo. Está elaborado de forma totalmente artesanal a partir de uvas pasas pertenecientes a variedades autóctonas de esta denominación de origen. Una auténtica joya que permaneció en el olvido durante muchos años y que, gracias al esfuerzo de bodegueros como estos, se está volviendo a recuperar para deleite de todos nosotros.


Y si a esta comida le sumamos las fantásticas vistas que desde allí teníamos del río Miño, entonces la jornada ya quedaba redonda.


Una jornada muy especial y enriquecedora y de la que tengo que agradecer a Ana y Jacob, de la bodega, por su amabilidad, por sus conocimientos y sobre todo por el cariño que trasmiten al vino; a Juan Pablo, el cocinero, por la maravillosa comida; y al resto de gastrobloggers que me acompañaron en este evento, Loly LLano de O Garfelo, Carmen Albo de Guisándome la vida, Víctor Blanco de O Bandullo, Manuel Bustabad de Vagón de cola, Berta Castro de El sabor de lo dulce, Begoña López de Violetas en mi cocina, Jose Luis Oliveira de As pequenas viaxes (e algo de gastronomía), y Fidel Martín de El turista cultural (esperábamos, asimismo, contar con la presencia de Alfonso López de Recetas de rechupete, aunque esta vez no pudo ser). Pero sobre todo quisiera agradecer a Rubén Amorín, de Ni mata ni engorda, por ser el alma mater de este encuentro y por hacer que este día haya resultado tan agradable.

Aquí queda la noticia de este encuentro que apareció en el Telexornal Mediodía de la TVG (minuto 29):




Buena comida, buena bebida y mejor compañía. ¡¡Que más se puede pedir!!

domingo, 19 de agosto de 2012

Tarta de manzana casera

La receta de hoy es otro clásico de la repostería, una de ésas de las que todo el mundo tiene la receta y que todo el mundo, de vez en cuando hace, bien por lo sencilla que es de hacer, o bien por lo rica que está: Tarta de manzana casera.


Aunque hay infinidad de recetas de tarta de manzana, creo que ésta es una de las más rápidas de preparar, porque no es más que un simple bizcocho con rodajas de manzana por encima. La receta está sacada del libro Repostería y Pastelería (Espasa Calpe, 1991), de Isabel Maestre, y del que ya he puesto aquí más de una receta.


Tarta de manzana casera

INGREDIENTES:
- 3 huevos
- 3 manzanas reinetas (o cualquier otra variedad que tengamos a mano)
- 125 g. de harina
- 1 cucharadita (2,5 g.) de levadura sin aluminio
- 125 g. de azúcar
- 125 g. de mantequilla
- Una pizca de sal
- Azúcar glace para espolvorear


PREPARACIÓN:
1- Se precalienta el horno a 180ºC y se prepara un molde redondo para hornear.

2- Se derrite la mantequilla y se deja enfriar un poco. En un bol se mezclan los huevos con el azúcar y se bate con las varillas eléctricas durante 3 o 4 minutos hasta que la mezcla esté esponjosa y tome un color amarillo pálido.

3- Se añade la mantequilla derretida, la harina, la levadura y la sal. Se mezcla todo bien y se echa en el molde preparado.

4- Se pelan las manzanas, se les saca el corazón y se filetean. Se van colocando los trozos de manzana de manera que vayan formando un círculo, e incrustándolos un poco en la masa. Cuando esté toda la superficie cubierta de manzana se mete en el horno durante 45 minutos o hasta que se vea que está hecha.

5- Se desmolda, se deja enfriar de todo y se espolvorea con azúcar glace.


PUNTUALIZACIONES:
- El molde es mejor que sea desmontable. Para prepararlo para hornear se extiende un poco de mantequilla por todo el fondo y por las paredes. A continuación se echa un poco de harina y se esparce bien de modo que quede adherida a toda la mantequilla y se retira el exceso de harina si lo hubiese.

- Por supuesto, en la receta original no aparece la levadura sin aluminio, sino polvo Royal.

- Si se ve que no queda demasiado hecha por encima, se puede poner el grill 5 minutos antes de terminar la cocción para que tome un colorcillo, pero con cuidado de que no se queme la manzana.

- También se puede glasear con un poco de mermelada de albaricoque, o con un poco de azúcar invertido, con lo que quedaría una superficie brillante.


Postre sencillo donde los haya, perfecto para el desayuno o para cualquier otro momento del día...