miércoles, 31 de marzo de 2010

Galician caldo

Hace un par de días aparecía en algunos periódicos la noticia de que Jamie Oliver, el conocido y televisivo cocinero inglés, había decidido poner sus ojos en Galicia preparando una de las recetas más ancestrales de nuestra gastronomía: el caldo gallego. Pero parece ser que, como los grelos son algo difíciles de conseguir por la Gran Bretaña, sustituye éstos por el alga wakame, pero eso sí, de las rías gallegas...

Foto de David Loftus

La noticia (aquí dejo en enlace a la misma en La Voz de Galicia) es... iba a decir sorprendente, pero no, no porque no debería sorprender a nadie que los mejores cocineros pongan sus ojos en los productos gallegos (y no solo de marisco viven los gallegos...), sino más bien curiosa, y por varios motivos:

Primero por el nombre, porque no deja de ser curioso leerlo en inglés. A mí me suena un poco posh (o preppy, como dirían en norteamérica). Imaginaos la cara que pondrían nuestras abuelas si viesen la carta de algún restaurante pijo de Londres en la que te cobren la ración de "Galician caldo" a 20 pounds...

Segundo, porque no deja de ser curioso que Jamie Oliver prepare una de las recetas que mi madre (y todas las madres de Galicia) prepara en casa de toda la vida...

Y tercero, porque no deja de ser curioso el uso de un ingrediente tan "innovador" en este plato como es el alga wakame (Undaria pinnatifida), como sustituto de la verdura gallega más tradicional: el grelo (Brassica rapa). El uso de las algas en Galicia, hasta hace bien poco, se limitaba al abonado de fincas, y todavía hoy siguen siendo un ingrediente de uso poco común.

Aunque Jamie Oliver se lleve la fama, la verdad es que la receta es de Antonio Muiños, de Portomuiños, empresa de Cambre (A Coruña) dedicada desde 1998 a la comercialización de las algas gallegas, llegando ya su distribución a los cinco continentes. Esta empresa tiene como clientes a los más prestigiosos cocineros, como Ferran Adrià, Pedro Subijana, Joan Roca, Juan Mari Arzak, Santi Santamaría, Quique Dacosta, Andoni Aduriz o el gallego Marcelo Tejedor, que ha calificado a Antonio como el "gurú" de las algas.


Y esa fama es la que ha hecho que Jamie Oliver mandase a un equipo de colaboradores a Cambre para hacer un reportaje sobre Portomuiños y sus algas, y que ha sido publicado en el último número de su revista Jamie Magazine.

Aquí pongo el enlace a la receta en la página oficial de Jamie Oliver: Galician caldo with wakame seaweed.


No es ésta la primera vez que veo a Jamie Oliver usando un ingrediente típico de la cocina gallega. En el episodio 12 de la 2ª temporada de Oliver's twist (Jamie and the soccer girls) Jamie preparaba unos pimientos de Padrón, entre otras tapas "typically Spanish", para las chicas del equipo femenino de fútbol, puesto que la capitana del equipo era española.

Si se pone de moda la comida gallega en Inglaterra, acabaremos encontrando en los menús de los restaurantes londinenses la famosa frase "Pementos de Padrón,uns pican e outros non", pero en versión Rei Zentolo: Little green hot peppers from Padrón, ones are spicy, anothers don't...

domingo, 21 de marzo de 2010

Hundir el Bismarck

Hace cosa de tres meses publicaba en este blog una entrada que llevaba por título Tactical Nuclear Penguin vs Schorscbock, en la que comentaba la "guerra" abierta entre las cerveceras Brewdog (Escocia) y Schorschbräu (Alemania) por saber cual de las dos produce la cerveza más fuerte del mundo. Los escoceses acababan de fabricar su Tactical Nuclear Penguin, con un 32% de contenido alcohólico, y los alemanes habían sacado, casi por la misma fecha su Schorschbock de 40% de alcohol.

Pues bien, el pasado 19 de febrero se presentó en Londres la última creación de Martin Dickie y James Watt, de Brewdog, con el provocador nombre de Sink the Bismarck (Hundir el Bismarck).


La Sink the Bismarck es una IPA cuádruple, con el cuádruple de lúpulo, lo que la hace cuatro veces más amarga, y congelada cuatro veces para conseguir así un aumento en el volumen de alcohol: 41%. "Esta cuádruple lupulización da como resultado un aroma afrutado, resinoso y especiado. El sabor a malta, miel y aceite de lúpulo supone un ataque frontal a las papilas gustativas, como un torpedo de amargor de lúpulo que dura y dura".

Esta cerveza solo está disponible a través de Internet, en la tienda de Brewdog, al módico precio de 40£ (unos 44,50€) la botella de 33 cl. Eso sí, incluye un tapón para poder cerrarla si, lógicamente, no se consume de una sola vez (eso sería como beberse casi media botella de whisky...jj).

Por si el nombre de la cerveza no fuese suficiente para avivar los ánimos de los alemanes, también lanzaron un video promocional en el que aparecen los cerveceros escoceses haciendo una parodia sobre el, como no, hundimiento del Bismarck, aquel mítico acorazado alemán que creían invencible y que acabó en el fondo del mar en la primera operación que le había sido encomendada, el 27 de mayo de 1941, durante la llamada Batalla del Atlántico.

Sink the Bismarck! from BrewDog on Vimeo.


Aparte de esta polémica con la cervecera alemana Schorschbräu, Brewdog había protagonizado ya alguna otra anteriormente, como la que surgió a raíz del lanzamiento de la Tokyo*, la "fantástica e intergaláctica stout envejecida en roble", de 18,2% de alcohol. En aquel momento era la cerveza más fuerte del Reino Unido y hubo una gran alarma por todo el país por una cerveza que eran "tres pintas en una botella". El alto contenido alcohólico de esta cerveza parecía ir en contra de todas las campañas en favor del consumo responsable de alcohol, por lo que en el Reino Unido se llevaron las manos a la cabeza. Entonces decidieron crear una cerveza tan suave que está incluso por debajo de la clasificación legal de cerveza y no es lo suficientemente fuerte para pagar impuestos como cerveza. Se trata de la Nanny State, una Ale de 1,1% de alcohol.


Por supuesto el nombre también es sarcástico, puesto que "Nanny State es un término peyorativo que se refiere al proteccionismo estatal, al intervencionismo económico y a las políticas reguladoras (económicas, sociales o de cualquier otra naturaleza) y a la percepción de que estas políticas se están institucionalizando como práctica común". (wikipedia)

En fin, que estos cerveceros parece que tienen en la polémica su mejor baza para publicitar su cerveza. Ahora toca esperar a ver si los alemanes contraatacan con otra cerveza que supere a ésta, bien en alcohol o bien en polémica.

Estaremos atentos a los acontecimientos...

¡¡Salud!!

domingo, 7 de marzo de 2010

Trufas de crema de orujo y mascarpone

Como todavía me queda crema de orujo en la nevera de la última remesa que preparé, estuve buscando recetas de postres que la emplean como ingrediente, y encontré en el blog de Pepinho (i-recetas) ésta que, por lo fácil y por lo rápida, me convenció enseguida. Se trata de sus Trufas de Baileys y mascarpone, que yo he reconvertido en Trufas de crema de orujo y mascarpone.


Aunque no son unas trufas propiamente dichas, llevan ese nombre por la forma, muy similar a la de las trufas.

INGREDIENTES:
- 125 g. de queso mascarpone
- 100 g. de chocolate blanco
- 50 g. de mantequilla a temperatura ambiente (pomada)
- 8 galletas Digestive
- 4 cucharadas de crema de orujo
- Coco rallado para rebozar

PREPARACIÓN:
1- Se trituran las galletas hasta que queden reducidas a polvo y se derrite el chocolate blanco (en el microondas o al baño María) con 10 g. de mantequilla.

2- En un bol se mezcla el queso mascarpone, el chocolate blanco derretido, los 40 g. restantes de mantequilla, las galletas trituradas y la crema de orujo. Se remueve bien para que quede una masa lisa y homogénea.


3- Se mete en la nevera durante unas horas para que la masa endurezca y coja consistencia suficiente para poder hacer las bolitas facilmente.

4- Se echa el coco rallado en un plato hondo. Se van haciendo las bolitas, se echan en el coco y se van rebozando bien. Se van colocando en moldes de trufas o bien en un plato directamente.


5- Se meten en la nevera para que vuelvan a coger consistencia.


PUNTUALIZACIONES:
- Al hacer las bolitas es conveniente meter las manos bajo el chorro de agua fría para que el calor de las manos no las derrita.

- Pepinho usa en su receta 10 bizcochos de los que llevan azúcar por encima. Yo también la he hecho usando esos bizcochos, pero me gusta más como queda usando las Digestive, que pueden ser normales o, como yo, de naranja. Se puede usar cualquier galleta, pero es importante triturarlas bien finas para que no aparezcan grumos en las trufas, y hay que tener en cuenta además el peso de las galletas, que influirá en el número de galletas que vayamos a utilizar.


Lo dicho, un postre facilísimo y con un resultado y una presencia excelentes. Así que si os gusta la crema de orujo (o la crema de whisky) este postre, a buen seguro, os gustará también...