jueves, 14 de enero de 2010

Muffins de calabaza con glaseado crujiente

Me han vuelto a dar calabazas... y la verdad es que me encanta...jj. Así que vamos pues con otra receta cuyo ingrediente principal es la calabaza, y para ello vuelvo a recurrir a Jamie Oliver y a otra de sus buenísimas recetas: Muffins de calabaza con glaseado crujiente.


Los muffins (/'mʌfɪns/) son unos dulces muy parecidos a las magdalenas (o madalenas, vocablo también admitido por la R.A.E.), pero que difieren un poco en cuanto a su composición. Mientras que las magdalenas se hacen básicamente con harina, huevos, mantequilla o aceite, azúcar y levadura, los muffins incorporan algún fruto seco en su composición, además de frutas, perlitas de chocolate, etc, haciendo que sea una masa más compacta. Por este motivo debe usarse un molde más rígido que los típicos de papel para magdalenas. También pueden llevar yogur o nata y suelen cubrirse con un glaseado (el recubrimiento habitual para las magdalenas es un poco de azúcar espolvoreado justo antes de meter en el horno).


Los muffins que hoy nos ocupan están sacados del libro En casa con Jamie, de Jamie Oliver (RBA, 2008).


En este libro se recogen las recetas que Jamie Oliver prepara en la serie de televisión En casa de Jamie Oliver. Aunque en el libro la receta aparece con el nombre Muffins de calabaza mosqueta o vinatera con glaseado crujiente, en la serie recibían el nombre de "Bollos" de calabaza. Aquí tenemos el extracto sacado del capítulo 11 de la 1ª temporada (Calabazas - Pumpkin&Squash), en el que el propio Jamie prepara estos deliciosos muffins:



Yo pongo la mitad de las cantidades que aparecen en el libro y me salen unos doce muffins, pero todo depende del tamaño de los moldes.

INGREDIENTES (para unos 12 muffins):
- 200 g de calabaza (cruda y con piel)
- 175 g de azúcar moreno
- 2 huevos grandes (preferiblemente ecológicos o caseros)
- Sal marina
- 150 g de harina de repostería sin tamizar
- 3 g de levadura sin aluminio
- 75 g de nueces
- 1 cucharadita de canela molida
- 85 ml de aceite de oliva virgen extra

Para el glaseado:
- La ralladura de 1/2 clementina
- La ralladura de 1/2 limón y el zumo de 1/2
- 70 ml. de nata agria (sour cream) o de nata espesa
- 1 cucharada de colmada de azúcar molido, tamizada
- 1/2 vaina de vainilla
- Opcional: flores de espliego o pétalos de rosa


PREPARACIÓN:
1- Precalentar el horno a 180ºC. Triturar las nueces pero sin dejarlas reducidas a polvo. Sacar las nueces de la picadora y echar la calabaza. Triturarla fina.

2- Añadir el azúcar moreno y los huevos, la sal, la harina, la levadura, la canela y el aceite. Poner en marcha la picadora hasta que esté todo mezclado, pero sin batir demasiado. Añadir las nueces picadas y mezclarlas con el resto de la masa.

3- Llenar los moldes pero sin llegar hasta los bordes. Meter en el horno durante unos 30 minutos aproximadamente. Comprobar la cocción con una aguja. Dejar enfriar.

4- Mientras se cuecen los muffins en el horno, se prepara el glaseado: echar en un bol la mayor parte de la ralladura de clementina, toda la ralladura de limón y el zumo de limón. Añadir la nata, el azúcar glass. Abrir a lo largo la vaina de vainilla y raspar el interior con un cuchillo para extraer las semillas. Añadirlas al bol.

5- Mezclar todo bien y probar. Añadir algo más de alguno de los ingredientes (azúcar, zumo,...) si se estima oportuno. Guardar en la nevera hasta que los muffins se hayan enfriado de todo.

6- Una vez los muffins estén fríos echar un poco de glaseado por encima, con el resto de la ralladura de clementina y las flores de espliego o los pétalos de rosa.


PUNTUALIZACIONES:
- Además de los ingredientes que usa Jamie Oliver, yo añado además una pizca de clavo molido y una baya de pimienta de Jamaica molida.

- Como por aquí no se encuentra la sour cream (nata agria), he utilizado crème fraîche, que también es bastante espesa. También se puede sustituir por yogur natural, o incluso kéfir.

- En lugar de aceite de oliva virgen extra, he utilizado aceite de girasol de agricultura ecológica.

- Yo utilizo moldes de silicona, que son más rígidos que los de papel y además se pueden reutilizar.

- Se pueden llenar los moldes hasta casi el borde puesto que, al no ser tan esponjosos como las magdalenas, no subirán tanto.


Estos muffins tienen la ventaja de que se hacen muy rápido puesto que no hay que cocer o asar la calabaza, y además están muy buenos...

domingo, 3 de enero de 2010

Crema de orujo

En estas fechas navideñas he rescatado una receta que tenía guardada y que llevaba bastante tiempo sin hacer. Se trata de la crema de orujo, que tan de moda se ha puesto últimamente.


El orujo (bagazo en gallego) es el residuo resultante del prensado de las uvas, antes o después de la fermentación del vino. Obviamente, si queremos destilar el orujo primero debe de haber fermentado, porque de lo contrario difícilmente podríamos sacar alcohol de donde no lo hay...

El líquido obtenido de la destilación del orujo-bagazo recibe el nombre de aguardiente, y aquí ese es el nombre que utiliza todo el mundo (solo los pijos le llaman orujo), y porque de ese modo evitamos la metonimia de utilizar el todo (orujo) por la parte (aguardiente).

El orujo, o bagazo, se compone básicamente de raspón (la estructura vegetal del racimo), hollejo (la piel de la uva), semillas y residuos orgánicos y minerales procedentes de las uvas.

Aquí en Galicia, la obtención de aguardiente de orujo a partir de la destilación del bagazo es una práctica ancestral ampliamente difundida por toda nuestra geografía, especialmente en las zonas vinícolas. En la actualidad el Aguardiente de Galicia posee una Denominación Específica, y un Consello Regulador se encarga, entre otras cosas, de velar por la calidad de los aguardientes producidos en nuestra comunidad.

En Italia el aguardiente de orujo recibe el nombre de Grappa.

La verdad es que la receta original es la de la crema de whisky, y lo único que he hecho es cambiar el whisky por el aguardiente de orujo, en las mismas proporciones.

INGREDIENTES:
- 1 bote de 370 g. de leche condensada
- 1 bote de 410 g. de leche evaporada
- 300 ml. de aguardiente de orujo
- Un flan de vainilla
- Una cucharadita de café soluble

Esta foto parece un anuncio de Nestlé, y el motivo es que esta receta está sacada de un folleto con 3 ó 4 recetas que esta marca regalaba, hace ya un montón de años, al comprar alguno de sus productos (ya no recuerdo cuál...). Ese es el motivo también de que las cantidades de leche condensada y de leche evaporada se adapten perfectamente a los formatos que nos presenta esta marca.

PREPARACIÓN:
1- En un bol amplio, batir bien todos los ingredientes con la batidora a la máxima potencia.

2- Filtrar, embotellar y refrigerar.


PUNTUALIZACIONES:
- El flan de vainilla puede ser cualquiera de los comprados. Se puede sustituir por una yema de huevo, aunque el toque de vainilla le queda bastante bien. Si se quiere prescindir del flan pero no del aroma a vainilla, se puede añadir un chorrito de vainilla líquida.

- Se puede adaptar la cantidad de aguardiente para hacer una crema más fuerte o más suave.

- A mejor aguardiente, mejor crema de orujo.

- Se puede tomar con o sin hielo, pero siempre fría.

- Es mejor hacerla con al menos un día de antelación puesto que estará más buena que si se toma en el momento.

¡¡¡Salud y Feliz 2010!!!