domingo, 25 de octubre de 2009

Cake de calabaza


Estamos en época de calabazas, y no porque se acerque Halloween (o Samaín como se conoce aquí en Galicia) sino porque estamos en plena temporada.

Hace unos días me regalaron una calabaza enorme, de la que ya he dado buena cuenta. Básicamente me ha servido para preparar flan de calabaza y este delicioso cake que presento hoy. Se trata de una calabaza butternut, de piel naranja pálido pero con un intenso color naranja en su interior:


La receta la he sacado del buenísimo blog i-recetas, escrito por Pepinho desde algún lugar de la geografía gallega, y que siempre nos trae unos postres (aunque no solo aparecen postres) estupendos. Para los que aún no conozcáis este blog, aquí os pongo el enlace para que lo veáis y comprobéis por vosotros mismos que lo que digo es cierto...

Utilizo casi los mismos ingredientes y sigo al pie de la letra las indicaciones de Pepinho, lo único que cambio son las cantidades, porque la primera vez que lo hice con las cantidades que él da, me sobró un poco de masa y tuve que improvisar unas "pseudomadalenas". A continuación pongo "mis" cantidades, que no son más que el 75% aprox. de las cantidades originales:


INGREDIENTES:
- 160 g de harina
- 3/4 de cucharadita de bicarbonato
- 4 g (dos cucharaditas) de levadura sin aluminio
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
- 1/4 de cucharadita de clavo molido
- 1 baya de pimienta de Jamaica molida
- 1/2 cucharadita de canela
- 3/4 de cucharadita de sal
- 2 huevos medianos
- 220 g de azúcar (110 g + 110 g)
- 1 sobre de azúcar vainillado
- 185 g de puré de calabaza
- 80 g de aceite de oliva (yo uso de girasol)
- 50 ml de leche
- Ralladura de media naranja
- 65 g de nueces picadas (no trituradas)
- 45 g de uvas pasas remojadas en ron


PREPARACIÓN:
1- Se ponen las uvas pasas en remojo en el ron y se precalienta el horno a 180ºC.

2- Se mezclan en un bol amplio la harina, el bicarbonato, la levadura, la nuez moscada, el clavo molido, la pimienta de Jamaica, la canela, la sal, el azúcar vainillado y la mitad del azúcar (110 g). Se mezcla todo bien con unas varillas para que se airee la mezcla.

3- En otro bol y con ayuda de la batidora se montan los huevos con los otros 110 g. de azúcar, hasta que la mezcla coja un color amarillo pálido. Se añade el puré de calabaza, el aceite, la leche y la ralladura de naranja, y se mezcla bien.

4- Se vierte la mezcla "húmeda" en el bol de la mezcla "seca" y se mezcla (valga la redundancia) todo bien.

5- Se añaden las nueces troceadas y las uvas pasas escurridas. Se vuelve a mezclar todo bien, se vierte en un molde de cake debidamente engrasado y enharinado (yo además le pongo una tira de papel de horno) y se mete en el horno durante unos 55 minutos a 1 hora. Comprobar la cocción con una aguja, que deberá salir limpia.


PUNTUALIZACIONES:
- El puré de calabaza se puede hacer de varias maneras: Pepinho recomienda en su blog i-recetas asar la calabaza en el horno y, una vez asada, triturarla. Yo lo hice así la primera vez, pero prefiero cocer la calabaza al vapor porque se ahorra tiempo y energía (en el horno le llevará algo más de una hora más el precalentamiento), y el resultado es prácticamente el mismo. Para cocer al vapor, se pela la calabaza, se quitan las semillas, se trocea y se pone en el compartimento para el vapor. Una vez cocida (a los 20 ó 25 minutos) se machaca, y esa pulpa machacada se vierte en un colador amplio colocado sobre un bol para que suelte la máxima cantidad de agua.
También se puede cocer de la manera tradicional...

- En lugar de aceite de oliva yo utilizo aceite de girasol virgen, sin refinar, procedente de la agricultura ecológica. Lo compro en Carrefour al precio de 2,40€ la botella de 75 cl.

Está fabricado en Francia, y ha sido obtenido exclusivamente del prensado de las pipas de girasol en frío y su posterior filtrado.

- Otra aportación personal son unas semillas de calabaza que le eché por encima antes de meterlo en el horno...


- Vuelvo a insistir que en el blog de i-recetas hay más ideas y sugerencias para hacer este cake y también para hacer pan de calabaza.

Un cake muy recomendable por su sabor (si os gustan las especias, claro...) y también por lo nutritivo que es.

¡¡Buen provecho!!

lunes, 12 de octubre de 2009

Tarta de higos


La receta que pongo hoy me la pasaron hace ya bastante tiempo como la receta para hacer tarta de manzana (una de las muchísimas recetas diferentes de tarta de manzana), y no es que no esté buena con manzana, pero se me ocurrió que con higos también podría estar bien. No solo está bien, sino que creo que supera a la de manzana. Por tanto, la única variación que he introducido con respecto a la original fue la sustitución de la manzana por los higos, nada más. Esto quiere decir que la misma receta sirve para hacer tarta de higos, tarta de manzana, o cualquier otra tarta a la que se pueda poner fruta por encima (se me ocurre que con unos caquis puede salir buenísima también...)

INGREDIENTES:
- 4 huevos
- 3 vasos de leche
- 2 vasos de azúcar
- 1 vaso de harina
- 10 u 11 higos frescos
- Mermelada de albaricoque


PREPARACIÓN:
1- Se unta un molde redondo (mejor además si es acanalado) con mantequilla y se echa harina que se repartirá bien por todo el molde.

2- En un bol mezclador se echan los huevos, la leche, el azúcar y la harina. Se bate todo bien con la batidora y se vierte en el molde.

3- Se pelan los higos y se cortan en dos mitades por la parte más ancha. Se van colocando estas mitades, con el lado de las semillas hacia arriba, sobre el preparado líquido del molde.

4- Se mete en el horno precalentado a 180ºC durante 85 ó 90 minutos.

5- Una vez cocido se saca del horno, se deja enfriar y se desmolda. Una vez desmoldado, se pinta con mermelada de albaricoque por encima.


PUNTUALIZACIONES:
- La cantidad de higos depende del tamaño de los mismos. Es importante que queden juntos pero no unos sobre otros.

- Esta tarta está mejor de un día para otro guardada en la nevera.

- La mermelada puede ser también de melocotón, o incluso de higo, aunque la de albaricoque le queda muy bien.


Como veis, es una tarta muy sencilla de hacer y, como ya he dicho antes, nos puede servir para aprovechar la fruta de temporada.

¡¡Buen provecho!!

viernes, 2 de octubre de 2009

Higos secos


Hace unos días, como casi todos los años, hubo avalancha de higos en casa. Tenemos una higuera bastante generosa que, al llegar el final del verano nos ofrece un montón de higos grandes y dulces. El problema de los higos es que son muy perecederos, y si no los comes en dos o tres días después de recogerlos, se echan a perder, así que sabed que si los compráis y parecen frescos es porque son frescos de verdad...

Una solución al "problema" de recoger demasiados higos es deshidratarlos. Para ello existen unas máquinas deshidratadoras que se encargan del proceso. Incluso Jamie Oliver en su libro La cocina italiana de Jamie nos propone como método para secar los higos meterlos toda la noche en el horno a 50ºC, y que a la mañana siguiente ya estarían listos. Yo lo he hecho y han salido casi igual que habían entrado la noche anterior...

Yo prefiero el método tradicional: el Sol. Y eso es justo lo que he hecho este año. He abierto con las manos unos cuantos higos por la mitad, los he colocado sobre un tapete de silicona de los de horno, y los he puesto al sol en mi balcón. En tres o cuatro días estaban listos para ser guardados (hay que tener en cuenta que en Ourense el sol calienta duro en verano...jj).

La única precaución que hay que tener es acordarse de meterlos dentro durante la noche (yo los guardaba dentro del horno en la misma rejilla) para que el relente no los humedezca, y volver a sacarlos a la mañana siguiente; y también hay que darles la vuelta de vez en cuando para que se sequen bien por todos lados. Y así hasta que estén listos. So simple...

¿Cuándo se sabe que están listos?

Pues ni más ni menos que cuando tienen apariencia de higos pasos: color marrón, textura gomosa pero agradable al paladar, y sobre todo ¡sabor a higo paso!...jj.

En fin, aquí pongo unas fotos del proceso de secado al sol:


Y unos días más tarde...



Ya veis que la simple ayuda del señor Lorenzo es suficiente para convertir unos perecederos higos frescos en unos duraderos higos pasos, y no es necesario echarle nada más, ni azúcar ni nada de nada, para obtener unos higos dulcísimos.

El higo es una fruta originaria del Mediterráneo, que se conoce y se cultiva desde la antigüedad, desde el Egipto de los faraones, hasta la Grecia clásica. De hecho, al higo se le conoce también como la fruta de los filósofos (era la fruta preferida de Platón), y cuando se fundaba una ciudad, se plantaba una higuera entre el ágora y el foro para señalar el lugar donde se reunirían los ancianos.

De sus propiedades nutritivas se puede decir que tienen muchas calorías, y también mucha fibra que ayuda a mejorar el tránsito intestinal. También contiene provitamina A, potasio, magnesio y calcio, aunque este último no es de tan buena calidad como el que proviene de la leche.

Estos higos están muy buenos acompañados de un buen queso curado, como por ejemplo este que aquí presento:


Se trata del Barber's 1833. Un Cheddar inglés, de vaca, con una maduración de 24 meses.

Es un queso de sabor muy intenso, pero al mismo tiempo suave y cremoso. Tiene una textura ligeramente crujiente porque durante su maduración se han desarrollado cristales de lactato de calcio.

Fabricado por la quesería inglesa Maryland, de Somerset (U.K.), perteneciente a la familia Barber. Esta familia ha venido fabricando queso desde principios del siglo XIX, y van ya por la sexta generación dedicada a la fabricación de queso.

Si os gustan los quesos curados y de sabor intenso, este queso es una muy buena opción. Yo lo compro en Carrefour al precio de 3,50€ los 200 g.

Lo dicho, solos o con queso, frescos o secos, los higos están igual de buenos...