lunes, 30 de marzo de 2009

Catando el queso D.O. Arzúa-Ulloa


Ayer, después de 22 días de maduración en mi nevera, llegó por fin el momento de catar el queso que me traje del taller de elaboración de quesos para editores de blogs, que tuvo lugar el día 7 de marzo en la quesería Arquesán, en Touro (A Coruña), impartido por Nino Pereira, de la quesería Bama.

El peso resultante final de la pieza fue de 465 grs., después de haber ido perdiendo humedad a causa de la maduración. Como se puede apreciar, la corteza tiene el típico color amarillo característico en este tipo de queso.


Una vez cortado se comprueba una vez más que su aspecto es el típico de los quesos de esta denominación de origen, con algunos pequeños ojos.




En boca tiene una textura cremosa propia de este tipo de queso,pero con un marcado sabor salado (el motivo de este sabor fue el hecho de trabajar con una cantidad tan pequeña de leche, que hizo que fuese difícil de calcular la cantidad de sal a añadir), aunque dentro de los límites de lo comestible. Se puede pues afirmar que las propiedades organolépticas de este queso, exceptuando el sabor salado, son las propias y características de los quesos de esta D.O.

Para acompañar el queso, hice un delicioso pan de cerveza, del cual pondré la receta próximamente. El queso y el pan aún algo templado me recordaron a la cata de quesos que realizamos aquel día en la quesería, donde también pudimos acompañar el queso con un pan hecho en la panadería que está cerca de la quesería, y que también llegó a la mesa algo caliente.


Todo ello acompañado de unos buenos embutidos, una buena cerveza (esta vez le tocó el turno a una Alpirsbacher Klosterbräu Weihnachts-Bier), y de mejor compañía, hicieron de la tarde de ayer una tarde de domingo más "casera" que nunca...

domingo, 22 de marzo de 2009

Cake de amapola y limón

Hoy toca una receta que ya es todo un clásico en mi cocina, por lo fácil que es, por lo rico que está, y porque llevo ya unos cuantos años haciéndolo "con gran éxito de crítica y público"...

Está sacada de un libro que se llama Repostería y Pastelería (Espasa Calpe, 1991) de la donostiarra Isabel Maestre (Premio Nacional de Gastronomía 1997 a la mejor Jefe de Cocina). Actualmente es la responsable, junto con su hija Marta Cárdenas, de El Obrador de Cocina, una empresa de catering de alto nivel ubicada en Madrid.

Éste fue uno de mis primeros libros de cocina, y uno de los que más recetas he hecho (y seguiré haciendo...)


El libro comienza con un apartado sobre Léxico, donde explica el significado de palabras estrechamente ligadas a la repostería. Continúa con otro apartado sobre Útiles y equipo, y otro sobre Materias primas. Incluye también otro apartado sobre el Trabajo del azúcar, y otro sobre Cremas, rellenos, salsas y glasas, en el que se dan las recetas base que luego servirán para hacer otras recetas. Luego vienen ya los capítulos de Repostería y de Pastelería.

Ahora bien : ¿Cuál es la diferencia entre estos dos términos? Después de mirar un montón de páginas y de encontrar un montón de respuestas contradictorias, la respuesta es que no lo tengo nada claro, aunque tal vez la palabra clave sea "harina". Es decir, aquellos dulces en los que la harina es el ingrediente protagonista (bizcochos, genovesas, magdalenas, hojaldre, masas de levadura, etc) estarían en Pastelería, mientras que aquellos en los que la harina tiene un papel secundario o sencillamente no participa (arroz con leche, natillas, flan, helados, sorbetes, postres con frutas, mousses, etc) estarían en Repostería, aunque insisto, no sé cuál es la diferencia, y la verdad, no es que me preocupe demasiado...


INGREDIENTES:
- 175 g de mantequilla
- 150 g de harina
- 150 g de azúcar
- 3 g (1 cucharadita y 1/2) de levadura sin aluminio
- 1 pizca de sal
- 3 huevos, preferiblemente ecológicos o caseros
- 1/2 dl de leche
- 6 gramos de vainilla
- Ralladura de un limón
- 3 cucharadas de semillas de amapola (25 g aproximadamente)

Para el sirope de limón:
- 75 g de azúcar
- 1/2 dl de zumo de limón


PREPARACIÓN:
1- Derretir la mantequilla en un cazo a fuego suave y dejar que enfríe.

2- En un bol mezclar los huevos, la leche y la vainilla.

3- Mezclar bien la harina, azúcar, levadura y sal. Batir un poco para que se airee bien. Incorporar batiendo la mantequilla fundida pero fría, la ralladura de limón, las semillas de amapola y el batido de huevos.

4- Verter en un molde engrasado tipo cake y cocer en horno precalentado a 180º durante 45 minutos. Antes de sacar comprobar la cocción con la aguja, que deberá salir limpia. Esperar diez minutos antes de desmoldar.

5- En esos diez minutos se prepara el sirope de limón: Poner al fuego el zumo de limón y el azúcar y dejar que se disuelva éste.

6- Una vez desmoldado, con la ayuda de una brocha se va pincelando el cake en caliente hasta que haya absorbido todo el sirope.

Este cake está mejor si se come al día siguiente.


Tan solo algunas puntualizaciones:

- En lugar de vainilla, yo echo un sobre de azúcar vainillado, por lo que en lugar de 150 grs. de azúcar, echo 140 grs. de azúcar más el sobre de azúcar vainillado.

- En lugar de engrasar un molde tipo cake (que además a veces es muy difícil de desmoldar), uso uno de silicona, que no es necesario engrasar, no se pega y es más fácil de desmoldar. Ese es el motivo de que en la primera foto no se vean rectos los bordes del cake.

- A la hora de hacer el sirope de limón no es necesario ser demasiado estrictos con las medidas. Si os gusta el limón podéis echar el zumo de todo el limón, así se aprovecha todo, piel y zumo. También podéis echar menos azúcar si queréis.

Tengo que reconocer que la primera vez que leí esta receta en el libro pensé:"Semillas de amapola... y de dónde voy a quitar yo semillas de amapola?...". Hasta que unos amigos me regalaron medio paquetito con semillas de amapola que les habían traído de Holanda (sí, sí, de amapola...jj). Entonces me acordé de esta receta y la hice. Y claro, una vez visto el resultado me puse a buscar las semillas, hasta que las encontré en la tienda de productos ecológicos donde compro habitualmente. Las semillas son de la casa Luz de Vida y vienen en paquetitos de 150 grs. Actualmente las empleo para algunas recetas más, recetas que iré poniendo por aquí...


No debe preocuparos su consumo porque la amapola (Papaver rhoeas) no es tóxica, al que contrario que su prima la adormidera (Papaver somniferum). Las semillas de amapola ejercen un suave efecto sedante sobre el sistema nervioso, y tomada en infusión ayuda a disminuir la tos y a expectorar.

Lo dicho, un postre altamente recomendable, tanto por su sabor como por sus propiedades.

¡¡Buen provecho!!

viernes, 20 de marzo de 2009

I Cask Ale Festival

El pasado miércoles a las 20:00, como ya había anunciado en el anterior post, se celebró en la cervecería O Moucho el I Cask Ale Festival. Para ello se pinchó un barril de Bishops Finger llegado directamente de las bodegas de la fábrica de Shepherd Neame, en Faversham, condado de Kent.


Una de las particularidades de esta cerveza es que viene sin pasteurizar, es decir, está viva, al contrario que la inmensa mayoría de cervezas de barril que podemos consumir en este país, y además no se le añade gas, sino que se sirve sólo con el propio gas que las levaduras de la cerveza producen de forma natural. El resultado es una cerveza que no sacia tanto como las otras y, por este motivo, corres el riesgo de beber más de la cuenta...

Shepherd Neame es la fábrica de cerveza más antigua de Inglaterra. Fue fundada por una familia de cerveceros en 1698.


El nombre de la cerveza hace referencia a unas antiguas señales con forma de dedo que indicaban el camino a los peregrinos que iban a visitar el sepulcro de St. Thomas Becket (antes de que Enrique VIII lo mandase destruir en 1538) en la catedral de Canterbury, al igual que las conchas de vieira que podemos encontrar por toda nuestra geografía que indican a los peregrinos cómo llegar a la tumba del apóstol Santiago en la catedral de Santiago de Compostela.



La Bishops Finger Charter establece que esta cerveza sólo puede ser hecha los viernes, y sólo la puede hacer el maestro cervecero (actualmente Bobby Neame) usando un antiguo tanque de maceración ruso fabricado con madera de teca. Para ello se utiliza agua mineral extraída de un pozo artesanal a unos 60 metros de profundidad, que se encuentra en la propia fábrica; cebada cosechada en la granja Denne Hill, en Womenswold, entre Canterbury y Dover; y lúpulos cosechados a menos de 30 kilómetros de la fábrica, siempre dentro del condado de Kent. Por todo ello, la Bishops Finger es la única cerveza británica con el sello distintivo de Indicación Geográfica Protegida (Protected Geographical Indication) de la Unión Europea, y la única que lleva el calificativo de Kentish Strong Ale.


Pero volviendo al evento que nos ocupa, aquí tenemos a Chicho, the landlord, procediendo a clavar la espita en el barril de manera tradicional, con mazo y todo.




La cara lo dice todo...


Es una cerveza de sabor suave, de 5,4% de alcohol, aunque se clasifique como una Kentish Strong Ale. Tiene un notable amargor producido por los lúpulos utilizados durante su cocción. Aquí reproduzco la cata que de esta cerveza hacen los propios fabricantes:
El carácter dominante de esta premium ale es su generoso sabor afrutado, con reminiscencias de plátano y peras con notas cítricas. Una cerveza tostada con mucho cuerpo, con mucho sabor y con un persistente acabado de lúpulo. Una cerveza ideal para acompañar la comida, o como delicioso digestivo para después de comer.


Pincha aquí para ver más fotos

Resultado de la noche: 39 litros de cerveza en menos de 4 horas. Antes de las doce de la noche ya estaba el barril terminado, con lo que se daba por concluido el evento.

Ahora toca esperar al II Cask Ale Festival...

domingo, 15 de marzo de 2009

Cabritos, mouchos y Bishops Finger Cask Ale

O Moucho es una pequeña cervecería de Ourense por la que pasa gran cantidad de gente, y algunos de los que, a lo largo de los años, íbamos y seguimos yendo por allí, fuimos entablando amistad hasta constituír un pequeño grupo de aficionados al buen comer. No es una "peña" al uso, con socios ni nada por el estilo, ni siquiera con días fijos para salir a cenar. Simplemente vamos cuando nos apetece y participa todo aquel que le apetezca participar.


Pues bien, el pasado martes nos volvimos a juntar para ir a degustar un cabrito. Después de quedar en el Moucho para tomar unas cañas, nos fuimos hasta el restaurante José Luis, en la calle Bedoya. En la entrada del restaurante está la zona de la barra. Allí nos sirvieron unas tapas de cachucha de cerdo y otras de jamón serrano. Hay que decir que el jamón era bueno, no así la cachucha, que estaba insulsa, seca y gomosa.

En la zona de las escaleras de bajada que llevan al salón principal tienen colgadas las típicas fotografías de gente famosa que se ha pasado por el restaurante, y tengo que reconocer que me sorprendió ver allí una fotografía de Toquinho, el ilustre guitarrista brasileño, en una visita a tierras ourensanas hace un par de años.

Volviendo al restaurante, en el sótano se encuentra un amplio salón presidido por una imponente chimenea de piedra. Allí, una vez acomodados, pasamos al cabrito directamente.


La pinta al llegar a la mesa era estupenda, pero nada comparado con el sabor: sencillamente delicioso. Estaba asado en el punto justo en el que la carne se separa de los huesos con facilidad. Perfecto.


El acompañamiento, como podéis observar, se trataba de unas patatas fritas y de unos pimientos de piquillo. Se echaba en falta, quizás, una ensaladita de lechuga, tomate y cebolla. Y, ya que estamos con los contras, quizás unos pimientos asados en la misma fuente del cabrito hubiesen redondeado el plato un poco más, en lugar de los pimientos en conserva...

El vino elegido para acompañar el cabrito fue el Algueira, de la Ribeira Sacra.


El capítulo de postres fue, para mí, sin duda la nota amarga de la cena (que paradoja...). Lo único que voy a decir es que yo me tomé un "tiramisú" que, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Aunque un restaurante no se especialice en postres, yo creo que debería cuidar un poco más aspectos como éste. Se puede quedar bien sin demasiado esfuerzo.

De todos modos, tengo que decir que me gusta este restaurante, y que quedé con ganas de volver a por otro cabrito o lo que sea...

Y volviendo al tema Moucho, decir que el próximo miércoles 18 a las 20:00 se va a pinchar, por fin, el barril de Bishops Finger Cask Ale, la excelente cerveza de Shepherd Neame.


Esta cerveza de barril tiene la particularidad de que no pasa por el serpentín que utilizan las otras cervezas de barril para refrigerarse, ni se mezcla con CO2 para añadir gas a la cerveza, sino que se coloca directamente encima de la barra, se coloca una espita como si fuese un barril de vino, y se saca la cerveza sin más ayuda que la fuerza de gravedad.Para saber más sobre esta cerveza, aquí pongo el enlace: Bishops Finger Kentish Strong Ale.

Aquí pongo también las imágenes de la campaña publicitaria que esta cerveza lanzó en México hace un par de años, y que en Inglaterra fue censurada "por vincular el alcohol con el sexo". Pinchad en la imagen para verla más grande y juzgaz vosotros mismos...


Al margen de polémicas, decir que esta cerveza es deliciosa, y que daremos buena fe de ello los que el miércoles nos dejemos caer por allí para tomarnos una pinta (al menos...).

Y hablando de pintas, recordad que el próximo martes es 17 de marzo, o lo que es lo mismo: St. Patrick's Day. Tomaos una cerveza para celebrarlo y recordad que Irlanda no sólo es Guinness...

domingo, 8 de marzo de 2009

Taller de elaboración de quesos en Touro (D.O. Arzúa-Ulloa)

Ayer tuve la oportunidad de asistir a un taller de elaboración de quesos en la quesería Agro Despensa, situada en la pequeña aldea de Murgás, parroquia de Turcés, concello de Touro (A Coruña). Este Taller de queso con editores de blogs estaba enmarcado dentro del programa de actividades de la 34ª Edición da Festa do Queixo, que tendrá lugar en Arzúa los días 13, 14 y 15 de marzo.


Sobre las 11 de la mañana fuimos llegando a la quesería todos los participantes, entre los que se encontraban, Por mis fogones (organizadores del evento), delokos, Laconada, Nueva cocina de aldea, Maxamanías, Borralleira y yo. Allí nos esperaba Nino (Benigno Pereira), hijo de los queseros propietarios de Agro Despensa, Consuelo y José, y además fundador y propietario de Queixerías Bama.

Nino, además de filósofo por vocación y gaiteiro por afición, es un quesero de profesión que sabe poner sus grandes conocimientos técnicos sobre la fabricación de quesos al alcance de cualquiera con sus sencillas explicaciones. De casta le viene al galgo, porque no en vano su madre, Consuelo Ramos, en las nueve veces que se presentó a la Cata de Quesos de Galicia, su queso, Arquesán, fue galardonado con 6 oros, 2 platas y 1 bronce (el último oro conseguido en la última edición, celebrada en noviembre de 2008).


Comenzó la jornada con una pequeña charla introductoria sobre el mundo del queso en el aula didáctica con la que cuenta la quesería, para luego pasar a la quesería propiamente dicha para comenzar con el proceso de elaboración.


Este proceso comienza con el calentamiento de 40 litros de leche de vaca hasta su temperatura óptima de trabajo (entre 31ºC y 32ºC). Al alcanzar los 25ºC se añadieron las dos cepas de fermentos lácticos que se utilizan en esta quesería. Al tratarse de leche pasteurizada, se eliminan la mayoría de elementos patógenos, pero también los fermentos naturales, con lo que es necesario añadirlos de nuevo. Otra ventaja que tiene la adición de fermentos es que se puede controlar mejor la fermentación del queso porque se sabe de antemano el tipo de bacteria que actuará, y por tanto, como se comportará ésta en todo el proceso de fermentación.

Al alcanzar los 32º grados se añaden dos cucharadas de cloruro de calcio y la misma cantidad de cuajo, que no es más que un starter que hará que el proceso de cuajado de la leche comience con una mayor prontitud.



Al cabo de relativamente poco tiempo la leche ya estaba cuajada, por lo que el siguiente paso era cortarla. Para ello se utilizan unos utensilios que reciben el nombre de "liras" por la similitud con este instrumento.


Después de cortar la leche cuajada hasta dejarla del tamaño de granos de maíz, tocaba desorar, es decir, retirar la mayor parte del suero. Después de hacer esto había que añadir agua a unos 32ºC para eliminar gran parte de la lactosa y así bajar el Ph del queso. No había problemas con el cloro porque todo el agua que utilizan en la quesería está tratada con luz ultravioleta.


Mientras se removían bien los granos cortados, y para profundizar un poco más en el mundo de los sabores del queso, asistimos a una pequeña cata, donde pudimos probar los quesos de la propia quesería y los de Bama (Arzúa-Ulloa y Tetilla), y también pudimos probar un excelente queso de tetilla curado, fabricado por Nino, que es una auténtica delicia, a la altura de muchos otros quesos curados que sí gozan de prestigio, pero que curiosamente, según palabras del propio Nino, no encuentra mercado porque la gente normalmente asocia Tetilla con queso más fresco y menos curado, y al ver un Tetilla curado se llega a creer que es un queso estropeado.
Mención aparte merece también el pan que nos pusieron para acompañar el queso durante la cata, otra auténtica delicia local que llegó a la mesa aún templado. Este pan, al parecer, estaba elaborado también con los fermentos del queso. La mayoría de los que estábamos allí nos debatíamos entre comer más queso y más pan o hacer caso de los consejos de Consuelo de reservarnos para la comida que tan amablemente nos estaba preparando.



Al terminar la cata vuelta a la quesería. Después de media hora de lavado, y después de haber añadido la sal, toca escurrir los granos de queso, y para eso se utilizan unos escurridores pequeños. Luego se pasa el contenido de los escurridores a otros recipientes en los que previamente se ha colocado una gasa de algodón, y se prensa manualmente la pasta de queso para intentar quitar la mayor cantidad posible de líquido.


Como la presión manual no resulta suficiente, se meten los quesos en la prensa y se dejan durante unas horas.


Ahora llegaba el momento de ir a comer el capón que Consuelo nos había preparado, y también la carne a la brasa. Tanto una cosa como la otra estaban realmente deliciosas, así como la rosca que Nueva cocina de aldea nos ofreció como sobremesa.

Ya por la tarde, para hacer la digestión, nos acercamos a visitar la carballeira cercana a la quesería. Sorprendente la belleza del paraje, el verdor de los prados circundantes, la tranquilidad que allí se respira...



Las prímulas anuncian la inminente llegada de la primavera a Touro.


De vuelta en la quesería ya sólo quedaba sacar los quesos de la prensa, desmoldarlos y listo. Aquí está el resultado final:


Pincha aquí para ver más fotos

Sólo queda decir que la quesería cuenta además con un aula didáctica que recibe habitualmente la visita de escolares interesados en la elaboración de queso. Los niños participan en todo el proceso de elaboración, desde la preparación de la leche para la fabricación del queso hasta el diseño de las etiquetas. A cada queso se le asigna un código, así, cada niño recibe en su colegio el queso que él mismo había elaborado una semana antes, con su código y su propia etiqueta. Una estupenda manera de despertar el interés de niños por los productos de calidad elaborados en su tierra y de que prueben el sabor del auténtico queso, el de verdad, y no de los cada vez más habituales en nuestros supermercados que se parecen cada vez menos al queso de verdad.

Ya para terminar, vamos con el capítulo de agradecimientos: agradecer a delokos por haberme mencionado el taller y haberme puesto en contacto con los organizadores; a la gente de Por mis fogones por haberme permitido asistir y por haberlo organizado todo; a Nino Pereira y a su maravillosa familia que nos acogió de una manera tan calurosa y tan amable, y que nos han hecho ver el mundo del queso de una manera más cercana; y por supuesto al resto de participantes en este taller todo mi agradecimiento.

Os puedo asegurar que a partir de ahora, cada vez que vaya al súper a comprar queso, miraré a éste con otros ojos...

lunes, 2 de marzo de 2009

Deliciosas legumbres

Este pasado domingo tuvimos una comida a base de legumbres. De primer plato unos garbanzos con bacalao, y de postre un curioso brownie de azukis, pero con un resultado sorprendentemente bueno.

Garbanzos con bacalao

Este plato es otro clásico de nuestra cocina, por sabroso y por extremadamente sencillo. Además, se pueden tener todos los ingredientes en casa para hacer en un día en el que no apetezca salir a hacer la compra, o para un domingo en el que el cuerpo necesita combustible pesado y no apetece demasiado cocinar. Sólo hay que tener unos botes de garbanzos cocidos y de tomate triturado, y también un paquete de bacalao en el congelador.

Yo uso garbanzos ecológicos de Carrefour Eco, pequeños pero muy sabrosos, y con un punto de cocción perfecto.


En cuanto al bacalao, siempre solemos tener en el congelador algún paquete de porciones de bacalao Pescanova, que son muy cómodas de usar, y que dan la cantidad justa para esta receta, pero también se pueden usar migas de bacalao desaladas.

INGREDIENTES (para 2 personas):
- Un bote de 660 grs. de garbanzos cocidos
- 300 grs. de tomate triturado
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- Unos granos de comino
- 1/2 vaso de vino blanco
- 400 grs. de bacalao desalado
- Una pizca de sal
- Una pizca de azúcar
- Aceite de oliva
- Perejil picado

PREPARACIÓN:

1- Echar un chorro de aceite de oliva en una olla pequeña. Picar bien la cebolla y el diente de ajo y echarlos en la olla cuando el aceite esté caliente. Dejar pochar.

2- Cuando estén pasados la cebolla y el ajo se añade el vino blanco y se deja evaporar el alcohol. Añadir el tomate triturado, un pellizco de sal y un pellizco de azúcar, y dejar reducir un poco.

3- Añadir los garbanzos con todo el agua que los acompaña en el bote. Machacar los granos de comino en un mortero y añadirlos a la olla. Mezclar bien y dejar calentar unos 5 minutos.

4- Mientras, retirar la piel del bacalao y cortarlo en dados. Cuando los garbanzos estén bien calientes se añade el bacalao y se deja unos 5 minutos más hasta que esté hecho.

5- Se rectifica de sal si fuese necesario y se sirve con perejil picado por encima.



Brownie de azukis

Vi esta receta hace unos días en el blog de la Dieta Seignalet, que ya mencioné en el anterior post al hablar del Pan de arroz y garbanzo al vapor, y me pareció una receta que había que intentar, tanto por los ingredientes, como por la pinta que tenía en la foto, y la verdad es que se trata de un pastel delicioso, apto para chocohólicos...jj

La receta original es del libro Baking with Agave Nectar, de Ania Catalano, en el que aparece con el nombre de The Amazing Black Bean Brownies (pág. 38).


Después se publicó en la web 101 cookbooks, con el mismo nombre. Tiempo más tarde apareció en la ya citada Dieta Seignalet con el nombre de Brownie de judías negras: increíble!, y de ahí a este blog.

Los ingredientes en la receta de la Dieta Seignalet están adaptados a esta dieta, y además las medidas aparecen en cups americanas. Lo que hice fue pasar estas medidas a gramos, para que resulte más cómodo.

También hay que decir que la receta original utiliza néctar de ágave como edulcorante, pero yo usé panela. También se puede usar azúcar integral.

INGREDIENTES:
- 125 grs. de azukis (o alubias negras)
- 1 tira de alga kombu
- 250 grs. de margarina (o mantequilla)
- 100 grs. de nueces picadas
- 225 grs. de panela (o 1 taza y media de néctar de ágave)
- 115 grs. de cacao puro en polvo
- 4 huevos
- 4 cucharadas de café o licor café
- 2 cucharadas de extracto de vainilla
- Una pizca de sal marina

PREPARACIÓN:
1- Poner los azukis en remojo durante unas horas o toda la noche. Después de las horas de remojo, se cuecen en la olla rápida con una tira de alga kombu durante 20 minutos desde que comience a salir el vapor. (También se pueden usar legumbres cocidas de bote).

2- Derretir la margarina en el microondas a baja potencia. Añadir el cacao en polvo y mezclar bien. Echar los azukis cocidos, las cucharadas de café y las cucharadas de vainilla en la mezcla de cacao y triturar todo con la batidora hasta que no queden grumos.

3- Aparte batir los huevos con la panela hasta que estén espumosos y añadirlos a la mezcla de azukis y cacao.

4- Añadir las nueces picadas y la sal. Mezclar todo bien.

5- Echar en un molde engrasado y meter en el horno a 110ºC (sí, sí, 110ºC) durante una hora y media (la receta de Dieta Seignalet dice 1 hora, pero en mi horno necesitó 1 hora y media).

6- Sacar del horno después de comprobar que está cocido, dejar enfriar y desmoldar.

Aquí está el resultado:


La textura no es como un bizcocho porque no lleva harina, y el resultado es un pastel jugoso, por la cocción a baja temperatura, con un delicioso sabor a chocolate, que no recuerda en ningún momento al sabor de las legumbres.


Un buen ejemplo de que las legumbres se pueden emplear en todo tipo de platos, no solo en platos de cuchara, sino también en postres.


Deliciosas (y nutritivas) legumbres.

¡¡Buen provecho!!