jueves, 29 de enero de 2009

Yes, can we...?


Hoy acabó el concurso de cocina Bocuse d'Or, celebrado en la ciudad francesa de Lyon, como parte del Sirha o lo que es lo mismo, el Salón Internacional de la Restauración, la Hostelería y la Alimentación. El Bocuse d'Or está considerado como el concurso gastronómico más importante y más prestigioso del mundo.

Los escandinavos, como era de esperar, volvieron a copar los primeros puestos, junto con los franceses.

Ganador: Noruega
El ganador fue el equipo noruego con el chef Geir Skeie a la cabeza, que recibirá como premio, además del trofeo de oro, un premio en metálico que asciende a 20.000€.


El segundo clasificado fue el equipo sueco capitaneado por Jonas Lundgren , que recibirá el trofeo de plata y 15.000€ en metálico.



Y el tercer clasificado fue el equipo francés de Philippe Mille, del restaurante del Hôtel Le Meurice de París, y que recibirá, además del trofeo de bronce, un premio en metálico de 10.000€.

Nuestro representante, Ángel Palacios, del madrileño restaurante La Broche, quedó en un discreto 20º puesto de un total de 24 participantes, aunque el objetivo español era quedar entre los seis primeros clasificados. Aquí os pongo el enlace a la clasificación final en la que aparecen todos los participantes.

Geir Skeie es el chef del resturante Mathuset Solvold, de Sandefjord, y ya había resultado vencedor del Bocuse d'Or europeo celebrado el pasado verano.


Todos los participantes tenían la obligación de usar bacalao noruego para el plato de pescado y carne de vacuno de la raza Aberdeen Agnus escocesa para el plato de carne.

Su plato de pescado para esta ocasión era Bacalao con kokotxas "ligeramente ahumadas", guisantes, gambas, cebolla, y acompañamiento de dados de remolacha con boniato y trufas negras, y una emulsión de Riesling:


La carne la preparó con foie gras de pato y mucha trufa negra.


Cuando subió a recibir el premio, Geir gritó la ya famosa frase de "Yes, we can", el lema de la campaña de Barack Obama en los Estados Unidos. Lo que debían estar pensando los españoles cuando lo oyeron sería "Yes, can we...?", por eso de que en prácticamente todas las ediciones de este concurso salieron vencedores los escandinavos o los franceses.

El año que viene se celebrará en Suiza la edición del Bocuse d'Or europeo, como paso previo al Bocuse d'Or mundial de dentro de dos años. Esperemos que el representante español (a mí me gustaría mucho que fuese gallego) consiga un mejor puesto. De todos modos, no se debe olvidar que el mero hecho de estar presente es ya de por sí todo un premio.

lunes, 26 de enero de 2009

¡¡Qué buena pareja hacen...!!

Esta frase que se aplica tan habitualmente a aquellas parejas que, a priori, parecen complementarse perfectamente, me sirve hoy a mí para hablar de una pareja que a mí me cae muy bien. Pero esta vez no se trata de dos personas, sino de dos bebidas que combinan francamente bien: ginebra y tónica.

Sí, hoy voy a hablar de mi cóctel favorito, y el de muchas personas más: El Gin&Tonic.

Para empezar, podemos empezar por el nombre mismo del cóctel, el cual, si se escribe con el simbolito & (and) en el medio, se debería leer "gin and tonic", con la conjunción, y no sin ella, como es habitual en España.

Ginebra.

Esta bebida alcohólica fue inventada en el siglo XVII por Franciscus Sylvius de la Boeel, un profesor de medicina de la Universidad de Leiden (Holanda). Este médico estaba intentando encontrar un remedio contra los cálculos biliares y afecciones renales, y utilizando alcohol obtenido de cebada, centeno y maíz con granos de enebro (parece ser que el nombre gallego de esta planta es zimero o nebro, pero tengo mis dudas de que sea así, por lo que, mientras nadie me corrija, seguiré llamándole enebro) obtuvo un nuevo preparado al que llamó "Genièvre" (enebro en francés), "Jenever" en holandés, y que se convirtió en "Gin" en inglés. Los granos de enebro (enebrina) son los que dan su sabor característico a la ginebra.

Enebro (Juniperus communis)

La ciudad holandesa de Schiedam fue la cuna de esta bebida, y Holanda fue durante mucho tiempo el principal productor de ginebra. Después se hizo muy popular en las Islas Británicas, llegando incluso a darle el nombre de London Dry Gin al estilo más popular de ginebra, que como seu nombre indica, es más seca que el estilo holandés Schiedam o Hollands.

Tónica.

Esta bebida, tal y como hoy la conocemos, es decir, carbonatada, fue inventada por Johann Jacob Schweppe, empresario alemán nacido en 1740 y creador de la marca Schweppes. Parece ser que a este hombre le gustaba investigar los efectos del aire en el agua. Schweppe estableció en Londres una fábrica de refrescos y agua de soda. Años más tarde se le ocurrió añadir quinina a este agua de soda con lo que apareció el agua tónica. Curiosamente, este hombre murió en la ciudad suiza de Ginebra...

Pero, ni Schweppe fue el primero en investigar los efectos del aire en el agua (fue Joseph Priestly, un investigador inglés, unos años antes), ni fue el primero en usar la quinina como condimento en una bebida. Me explico.

Se dice que fuimos los españoles los primeros en usar la corteza del quino (Cinchona pubescens) como remedio contra la malaria, aunque los incas ya conocían las propiedades terapéuticas de este árbol. Aconteció alrededor de 1630 cuando Ana de Osorio, Condesa de Chinchón, esposa del virrey del Perú, enfermó de malaria (fiebre), y curó gracias a la ingesta de un preparado que contenía quinina. Si os fijáis en el nombre científico del árbol de la quina (quino) que mencioné antes, aparece la palabra Cinchona, que hace referencia a la condesa de Chinchón. Y otra curiosidad, el árbol de la quina aparece en el escudo de armas oficial del Perú, porque este país es uno de los principales productores de quinina del mundo. Parece ser que este árbol está entrando en el poco afortunado grupo de las especies en peligro de extinción.

Árbol de la quina (Cinchona pubescens)

La quinina, conocida por aquel entonces como "polvo de los jesuítas" o "polvo de la condesa" (no seáis mal pensados...jj) pasó bastante tiempo desapercibida, a pesar de haber curado a tan ilustres personajes como la anteriormente mencionada Condesa de Chinchón, o Carlos II de Inglaterra, que también se benefició de las propiedades de la quinina en 1679 para curarse de la "fiebre". No fue hasta la década de 1820 cuando los oficiales del ejército inglés destacados en la India mezclaron agua, azúcar y quinina para prevenir la malaria, fabricando así la primera agua tónica india. Y para hacerla más agradable de beber, le añadieron un poco de ginebra, creando así el primer Gin&Tonic de la historia.

¿Cómo se prepara un Gin&Tonic?

Evidentemente, en esto de los cócteles, influye sobre todo el gusto de cada uno, y como todo el mundo sabe, sobre gustos no hay nada escrito. Lo que sí es cierto es que siempre deben aparecer los dos ingredientes de los que hemos hablado antes: ginebra y tónica. Ahora bien, ¿cuál es la mejor ginebra y la mejor tónica para preparar este cóctel? Vuelvo a repetir, eso va en el gusto de cada uno. En lo que sí parece estar todo el mundo de acuerdo es que no se dede utilizar nunca el zumo de limón, porque los ácidos de éste reaccionan de manera inmediata con el bicarbonato de la tónica haciendo que enseguida se quede sin fuerza. Para darle un toque cítrico debe emplearse sólo la piel del limón (mejor si está verde) o de la lima.

En cuanto a las proporciones para hacer un Gin&Tonic perfecto podemos tomar como referencia las aportadas por Joaquín Fernández, coctelero del Pub Dickens de Donostia, que fue el vencedor del I Campeonato Nacional de Gin&Tonic y 2º clasificado en el Campeonato Mundial de Coctelería que se celebró en Japón en el año 2000, así que de esto algo debe saber...

INGREDIENTES:
- 8 cubos de hielo macizo y sin cloro (de agua mineral o desionizada)
- 2/10 partes de ginebra
- 8/10 partes de tónica
- 3 láminas finas (twist) de limón verde.

PREPARACIÓN:
1- Poner el hielo en la copa o vaso ancho (¡¡nada de vaso de tubo!!) y realizar dos twist de limón rascando con dos pinzas de hielo la tira de piel para posteriormente enroscarla sobre si misma.

2- Escanciar la ginebra, y a continuación, muy suavemente la tónica.

3- Remover un par de veces con cucharilla larga y aromatizar con el último twist de limón.

4- Disfrutar.

Aquí os pongo un enlace a un artículo de Raimundo García del Moral para Lo Mejor de la Gastronomía, en el que podéis leer un artículo completo sobre el Gin&Tonic y ver las fotos de Joaquín Fernández preparando este cóctel: Gin Tonic: una bebida mítica.

Yo uso la Tanqueray nº10 combinada con tónica Fever-Tree.

La Tanqueray nº10 (también conocida como T-10) es una ginebra inglesa de lujo, que se presenta en una hermosa botella estilizada de 70 cl. Está elaborada a base de cítricos recién recolectados y otras frutas seleccionadas a mano, como pomelo, naranja y lima, mezclado de manera armoniosa con granos de enebro y realzado con un ligerísimo toque de camomila. Tiene una gran suavidad y frescura a pesar del 47,3% de graduación alcohólica. Una ginebra que va perfecta tanto para preparar un buen Gin&Tonic como un perfecto Dry Martini.
Aquí os pongo el enlace a la página de Tanqueray por si queréis echarle un ojo.


La Fever-Tree es una tónica Premium Indian, aunque fabricada en Inglaterra. Está elaborada con ingredientes totalmente naturales: quinina natural procedente de plantaciones de árbol de la quina de Ruanda (fever tree es el árbol de la quina en inglés, de ahí el nombre de esta tónica), azúcar de caña, agua mineral, ácido cítrico y ralladura de limón. No contiene ningún tipo de edulcorante, aromatizante, colorante o conservante. Hace una pareja perfecta con la Tanqueray nº10 para la elaboración de Gin&Tonic.
Hasta ahora, que yo sepa, en España sólo se podía comprar en el Club del Gourmet de El Corte Inglés, pero yo ya la compré en Haley y en Gadis. Se presenta en botellas de 20 cl., y su precio anda por 1,35€ la botella.
Aquí os pongo el enlace a la página de Fever-Tree por si os interesa.


Ya os digo, ginebras hay muchas y muy buenas, y tónicas las hay para todos los gustos, sólo es cuestión de probar. Aquí os pongo un enlace a un estupendo blog donde podéis ver una colección de ginebras y tónicas de alta gama que resultarían excelentes para preparar un Gin&Tonic perfecto: elitista.

Y ya que estamos con el Gin&Tonic, comentar una curiosidad. Hace unos días encontré en una tienda de esas de delicatessen un chocolate con sabor a Gin&Tonic (o eso es lo que pone el paquete).


Después de probarlo, decir que es un chocolate que está muy rico, pero yo no le encuentro el sabor a Gin&Tonic, la verdad. Tiene, junto con el sabor del chocolate con leche, un sabor a limón muy agradable. No es nada amargo, que es lo que yo esperaba, puesto que tanto el chocolate como el Gin&Tonic comparten esa característica, aunque se trata de dos amargores diferentes, por supuesto.

Es de la marca Cacao Sampaka, marca catalana de chocolate de calidad, que ofrece dentro de la misma gama otros chocolates con diferentes sabores, como mora, frambuesa, café, etc. Se presenta en dos tabletas de 50 grs. cada una.



Y ya para concluír: Ferran Adrià, en su ponencia en Madrid-Fusión de hace un par de años, afirmó que el Gin&Tonic es la bebida preferida de los cocineros. No sé si hizo una encuesta entre todos los cocineros, pero lo que es seguro es que este cóctel va ganando adeptos cada día...

Aquí pongo el enlace a otro post que habla sobre gin&tonic en este mismo blog: Be aware of the dog...

sábado, 24 de enero de 2009

Ministry of Food

Hace unos días comenté que me habían hecho un regalo muy especial. Pues aquí está: se trata del último libro de Jamie Oliver Jamie's Ministry of Food, lo que pasa es que no quería desvelarlo hasta estrenarlo haciendo una de las recetas. Para eso escogí Pechugas de pollo con Parmesano, receta que le quiero dedicar a Noelia y David por este detallazo que tuvieron conmigo.


La verdad es que ya le tenía ganas a este libro, pero el caso es que aún no está editado en España, y estaba esperando a que saliese aquí (más que nada para ir quitándole partido a los libros suyos que ya tengo...). Las recetas, para los que ya conocéis su estilo, son bastante similares a lo que ya nos tiene acostumbrados, pero son recetas más sencillas y fáciles de elaborar porque, como él mismo dice: "Este libro está inspirado en toda la gente que conocí que pensaba que nunca podría cocinar ni aprender a hacerlo. Por supuesto, para mí que alguien me diga esto es lo mismo que enseñarle un capote a un toro, porque pienso que la sencilla cocina casera es uno de los más básicos instintos primarios que cada persona de este planeta debería tener para cuidar de sí mismo, de su famila y de sus amigos."

En fin, recetas para principiantes y también para gente que ya sabe cocinar pero que le gusta hacer recetas rápidas y sencillas, pero deliciosas. De hecho, el primer capítulo del libro se titula Platos de veinte minutos (Twenty-minute meals), con platos que van desde una simple Tosta de filete de ternera con champiñones, hasta una Sopa asiática de pollo con noodles, pasando por un Estofado de pescado marroquí con cuscús, etc.

El libro comienza con un apartado dedicado a los utensilios básicos que debemos tener en nuestra cocina, y también a los igredientes que nunca deben faltar en nustra despensa. También tiene capítulos dedicados a la Pasta rápida (Quick pasta), Fritos sabrosos (Tasty stir-fries), Curris sencillos (Easy curries), Ensaladas adorables (Lovin' salads), Sopas sencillas (Simple soups), Carne picada (Homely mince), Estofados reconfortantes (Comforting stews), Asados familiares (Family roasts), Deliciosos vegetales (Delish veg), Carne y pescado rápidos (Quick-cooking meat and fish), Pescado clásico (Classic fish), Desayunos revitalizantes (Kick-start breakfasts) y Cosas dulces (Sweet things).

Aquí está el propio Jamie presentándonos el libro:



Si os interesa, podéis echarle una ojeada a algunas de estas recetas en su web oficial (podéis encontrar el enlace a la derecha) o también en la página de Ministry of Food. El enlace es éste: Jamie's Ministry of Food.

Bien, pues como decía al principio, el plato que escogí para inaugurarlo es el de Pechugas de pollo con Parmesano (Parmesan Chicken Breasts), que aparece en las páginas 242 y 243 del libro.

INGREDIENTES (para 2 personas):

- 30 grs. de queso Parmesano
- 2 ramas de tomillo fresco
- 2 pechugas de pollo, preferiblemente casero o ecológico
- Pimienta negra recién molida
- 1 limón
- 6 lonchas de jamón serrano
- Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

1- Ralla el parmesano. Separa las hojas de tomillo de los tallos. Con cuidado, haz unas pequeñas incisiones con un cuchillo pequeño en forma de cruz en las pechugas.

2- Adoba con un poco de pimienta negra recién molida (no necesitas sal porque el jamón ya es salado). Coloca las pechugas una al lado de la otra y echa por encima la mayoría de tomillo. Ralla también la piel del limón y echa las ralladuras por encima, y echa también el parmesano rallado.

3- Coloca 3 lonchas de jamón por encima de cada una de las pechugas, haciendo que se sobrepongan un poquito. Pon un papel film por encima de las pechugas y dale unos golpes fuertes con la base de una sartén hasta aplanar las pechugas hasta 1 cm. de grosor.

4- Pon una sartén a fuego medio. Retira el papel film y pon con cuidado en la sartén las pechugas con el lado del jamón hacia abajo. Cocina durante 3 minutos por cada lado, dándole la vuelta y dejando el lado del jamón unos 30 segundos más para que se ponga crujiente.

5- Sirve las pechugas enteras o córtalas en tacos gordos y colócalas apiladas en los platos. Sirve con unos trozos de limón para exprimir, y un chorrito de aceite de oliva. Perfecto con puré y con verduras, y también con una ensalada.


Yo no usé el limón, pero le eche un pellizco de sal, pimienta negra y tomillo por el lado que no lleva jamón.

Os recomiendo también que compréis una cuña de parmesano y que lo ralléis en el momento. Nosotros siempre tenemos una en la nevera. Es un queso que sale un poco caro, pero cunde tanto que a la larga sale barato. Además, si compras una bolsa de ese parmesano que ya viene rallado, si no lo usas todo, a los pocos días ya está rancio, sin embargo, al comprarlo entero aguanta mucho más tiempo en la nevera, y el sabor de éste es mucho mejor. Yo uso un rallador manual, muy barato, que ralla el queso de maravilla. También, como él mismo dice en el vídeo que os pongo a continuación, se puede usar Cheddar en lugar de Parmesano, y romero en lugar de tomillo.

Aquí os pongo un enlace al vídeo del que os hablo: Parmesan Chicken Breasts with Crispy Posh Ham, y también un pdf con la receta por si la queréis imprimir: Parmesan Chicken Breasts (pdf)

Bien, ya sólo me queda deciros que os animéis a probar esta receta, porque se hace tan rápido y el resultado es tan bueno, que yo ya la tengo incorporada a mis recetas fijas...

Muchas gracias, Noe y David.

martes, 20 de enero de 2009

Tartaletas de mijo y membrillo

El otro día estuve revisando mi congelador y descubrí, allá en el fondo, unos tuppers de membrillo que hice hace más de un año (este último año no hice ninguno). Descongelé uno de ellos para ver cómo estaba, y la verdad es que estaba como el primer día, o por lo menos en apariencia así era. Aquí en casa no somos demasiado de este dulce, pero la verdad es que quiero gastarlo de una vez, así que me puse a buscar en los libros que tengo por aquí alguna receta en la que se emplease el membrillo como ingrediente, y encontré ésta, que me pareció muy interesante. También tenía ganas de probar el mijo.

El mijo es uno de los cereales más antiguos que se conocen, originario de África, aunque aquí en Galicia se cultivó durante muchos siglos. Hoy en día no sé si se sigue cultivando, la verdad.


En un ensayo de M. Rubén García Álvarez aparecido en la revista Grial bajo el título de A cociña e a mesa na Galicia de hai mil anos dice lo siguiente:
"A base fundamental da cociña do campesiño no século X era o pan. As fariñas máis utilizadas eran a de paínzo e a de centeo, pois como é ben sabido, o millo aínda non se conocía e, por outra parte, o trigo non se daba máis que nalgunhas localidades e, aínda esí, en pequenas cantidades. Ademais o trigo era moi caro, pois o modio dil, que viñan ser oito quilos e meio, custaba un soldo, que era o que valía unha ovella ou unha cabra por entón. De todos xeitos, aquelas fariñas máis utilizadas non se empregaban soias senón misturadas unha coa outra. A de milio, paínzo ou millo miúdo, rara vez ía sin mistura da de centeno, ou centeo, en proporción variabre".

Más adelante también dice:
"Ás doce, o noso campesiño faguía o prandium ou xantar, no que o elemento fundamental era o caldo, comido en cunca de madeira e con pan migado nil. Por suposto non sería igual ó caldo dos señores, no que non fallaba a vitela e maila pita, reducíndose iste dos pobres ó unto de porco mailas nabizas, grelos ou berza, espesado engadíndolle unha presa de fariña de paínzo".

Hoy en día es el alimento básico para más de 400 millones de personas de África, China e India.

Si queréis saber más sobre este cereal aquí os pongo un enlace: El mijo.

La receta que hoy traigo la saqué de El gran libro de los postres sanos, de Adriana Ortemberg.


INGREDIENTES (para 4 tartaletas):

Para la base:
- 100 grs. de mijo
- 200 ml. de agua
- 1 pellizco de sal marina
- 100 ml. de zumo de naranja o manzana

Para el interior:
- 250 grs. de dulce de membrillo compacto
- 150 ml. de zumo de naranja o manzana
- 50 grs. de piñones ligeramente tostados


PREPARACIÓN:
1. Precalentamos el horno a 180º y pincelamos con aceite 4 moldes de tartaletas.

2. Ponemos a calentar el auga con la sal marina y el zumo; cuando vaya a hervir echamos el mijo (bien lavado bajo el chorro de agua) y cocemos a fuego lento hasta que absorba todo el líquido. Dejamos entibiar un poco y lo dividimos en partes iguales entre los 4 moldes presionando bien y cubriendo el fondo y los laterales.

3. En el vaso de la batidora ponemos el mebrillo troceado y el zumo, y lo trituramos hasta obtener una pasta homogénea. Rellenamos las tartaletas, echamos unos piñones por encima y metemos en el horno durante 15 minutos.

4. Finalmente, dejamos enfriar 10 minutos y desmoldamos con cuidado.


Os animo a que probéis esta receta, tanto por sana y nutritiva, como por sencilla de hacer. Y, de paso, le damos otra oportunidad a este cereal que fue sustento de nuestros antepasados y parte de nuestra historia.

domingo, 18 de enero de 2009

Habas con pulpo

Hoy tocó un plato consistente, pero muy rico. La idea surgió el miércoles pasado mientras estábamos haciendo zapping y dimos con los Larpeiros, en la gallega, que estaban preparando este plato. Ellos usaron habas de Lourenzá, que es un ayuntamiento de la mariña lucense. Las habas de esta zona son muy famosas por su calidad, que es excelente. Con ellas, como quedó patente en este programa, se pueden hacer todo tipo de platos, desde estas deliciosas habas con pulpo, hasta un postre a base de pastel de habas, pasando por las famosas habas con almejas o por la empanada de habas. Aún no tienen denominación de origen, pero están a punto de recibirla, según dice en su página web. Aquí os la dejo por si le queréis echar un ojo: Faba de Lourenzá.

A nosotros, desde luego nos entró por la vista, y hoy, por fin, también por el gusto. No pudimos utilizar fabas de Lourenzá, pero utilizamos unas habas blancas, grandes, de producción ecológica, que tampoco están nada mal.


Al lado del paquete de habas está otro ingrediente que no utilizaron los Larpeiros, pero que yo sí: se trata del alga Kombu. Este alga ayuda a ablandar las legumbres y aporta sabor a mar. Son algas manufacturadas por la empresa gallega Porto-Muiños, y que, según leí ayer en La Voz de Galicia, los productos de esta empresa van a participar en la edición de este año del prestigioso concurso mundial de cocina Bocuse d'or, de la mano del cocinero catalán Ángel Palacios (La Broche), y que tendrá lugar los días 27 y 28 de este mes de enero en Lyon (Francia). Se puede decir entonces que Galicia, de alguna forma, estará presente en este concurso, considerado el más importante del mundo en este sector. Desde la participación en el año 2001 de Javier Rodríguez Ponte "Taky", con un más que meritorio 10º puesto, no hemos vuelto a tener representación gallega. Espero que algún año, no muy lejano, esta tierra vuelva a estar representada con algún cocinero, que los hay, y muy buenos.

INGREDIENTES (para 2 personas):
- 250 grs. de habas secas (judión)
- Una tira de alga Kombu
- Una hoja de laurel
- Un pulpo (nosotros compramos uno congelado que pesaba alrededor de 1,3 kg.)
- 2 cebollas
- Un diente de ajo
- Perejil
- 2 cucharaditas de pimentón dulce
- Un vaso de vino blanco
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:
1. Poner el pulpo a cocer en abundante agua hirviendo, con un pellizco de sal y con una cebolla entera. Ya sabéis que para cocer el pulpo primero hay que "asustarlo", es decir, meterlo en el agua hirviendo dos veces y a la tercera soltarlo ya en el agua. Contar 45 minutos desde que vuelve a hervir el agua. El tiempo de coción del pulpo variará según el tamaño y la variedad, pero con 45 minutos debería ser suficiente. De todos modos, hay que ir mirando si está cocido pinchando en la zona que está alrededor de la boca, que es a la que más tempo le lleva cocerse.

2. Poner las habas en una olla con la tira de alga Kombu y con la hoja de laurel (sin sal) y aprovechar el agua de cocer el pulpo para cubrir las habas con un dedo de agua por encima. Cocerlas durante 2 horas.
Las habas hay que ponerlas la noche anteior en remojo para que hinchen (entre 10 y 12 horas).

3. Poco antes de cumplirse las dos horas de cocción de las fabas, empezar a cortar el pulpo en trozos.

4. Preparar el sofrito en una sartén con aceite de oliva, el diente de ajo y la cebolla. Cuando esté pochada la cebolla, se le añade el perejil picado y el pimentón dulce. Se le da unas vueltas y, antes de que se queme el pimentón se añade el vino blanco, y se deja reducir un poco.

5. Se retira la hoja de laurel y los restos gruesos de alga que pudiese haber entre las habas y se echa en la misma olla los trozos de pulpo y el sofrito.

6. Se le da unas vueltas y se deja al fuego un par de minutos para que se mezclen los sabores, y se rectifica de sal si fuese necesario.

7. Se echa en una legumbrera para presentar en la mesa o directamente en los platos.


Lo dicho, un plato consistente, muy sano y muy nutritivo, y además de eso muy rico. Pero ojo, rico sí, pero potente.

sábado, 17 de enero de 2009

Jobim vs Chopin

No, esto no es un combate entre dos monstruos de la música al estilo Alien vs Predator, no. Me explico.

Ayer, como cada viernes, hubo en la Escola de Música nueva sesión musical de los Combitos, y como cada viernes tocó repaso de los temas que estamos preparando ahora y que ya mencioné en alguna entrada anterior (Watermelon man, de Hancock y Wave de Jobim). También ayer comenzamos a preparar un tema radicalmente distinto al estilo al que estamos acostumbrados: Sweet Child of Mine, de los Guns'n'Roses. Este tema me trae un montón de recuerdos de cuando nos juntábamos, hace ya unos cuantos años, para hacer ruido, porque de eso se trataba precisamente, de hacer cuanto más riudo mejor. Pero afortunadamente los tiempos cambian, la gente madura (casi siempre), y los gustos musicales se van suavizando, puliendo... Ahora ya no importa tanto la cantidad, sino la calidad, y yo diría que esta premisa se puede aplicar a casi todas las facetas de la vida.

Pero volviendo al jazz, o a la bossa nova en este caso, ayer también tocó repasar otro tema de Jobim que ya habíamos preparado hace un par de años: How Insensitive, conocido en portugués con el nombre de Insensatez:



La versión de esta canción que aquí os traigo está interpretada por Olivia Ong (Singapur, 1985).

Nosotros llevábamos tiempo sin tocarla, y se notó bastante, pero ya volveremos a hacer que suene bien, espero...

Se dice que este tema de Jobim está libremente basado en otro tema muy anterior de otro grande (aunque este apelativo se queda corto) de la música, en este caso clásica. Ni más ni menos que Frédéric Chopin , que compuso su Preludio Op.28 nº4 en mi menor alrededor de 100 años antes:



Aquí tenemos este hermoso tema de Chopin interpretado al piano por Tzvi Erez, pianista israelí. Puro romanticismo.

¿Se parecen los dos temas o no?

jueves, 15 de enero de 2009

Foudroyante, de Lindemans

Ayer comenté las pizzas que nos zampamos el domingo, pero no mencioné las cervezas con las que acompañamos.

Se trata de la Foudroyante Gueuze y de la Foudroyante Kriek de la Brasserie Lindemans de Vlezenveek (Bélgica)


Son dos cervezas tipo Lambic, es decir, de fermentación espontánea: son las levaduras salvajes que están presentes en la atmósfera las encargadas de hacer fermentar el wort. Son cervezas muy poco amargas, siendo su acidez la nota más destacable. Incluso los lúpulos empleados en su fabricación son lúpulos viejos, es decir, recolectados varios años antes, lo que hace que no tengan un amargor tan marcado. El lúpulo recolectado, con el paso de los años, va perdiendo amargor.

Dice la "biblia" de la cerveza (El libro de la cerveza, de Michael Jackson, Ed. Blume), con respecto a estas cervezas: "Para el catador acostumbrado a otros estilos más convencionales, la lambic casi no parece una cerveza, con su conjunto sorprendente de aromas, su carencia de carbónico y su acidez".

Este tipo de cervezas se fabrica sólo en Bélgica. En teoría sólo reciben la denominación de lambic las fabricadas en las ciudades que están en el valle del río Zenne, y digo en teoría porque en la práctica no es así, puesto que se están produciendo lambics experimentales en otros lugares de Bélgica. Dicen los expertos que estas últimas no tienen las mismas características.

Para fabricar las Gueuze, se mezclan las lambic jóvenes con lambic viejas, y se dejan refermentar en la botella. Éstas no llevan fruta. Tienen un gusto ácido muy agradable.


Las cervezas tipo Kriek usan una base de lambic a las que se le añade, durante la fermentación, una variedad de cereza plana, oscura y ligeramente amarga, que se conocen en flamenco precisamente con el nombre de Kriek.


Para mí, las cervezas lambic son unas cervezas deliciosas, que se pueden considerar como unas delicatessen dentro del mundo de las propias cervezas, porque son un producto totalmente artesanal. No se deben confundir nunca estas cervezas con esos subprodutos cerveceros tan presentes últimamente (por desgracia) en las estanterías de nuestros supermercados, que suelen ser cervezas ya de por sí de muy baja calidad, a las que le añaden aromatizantes y sabores a fruta, para tratar de "enganchar" en el carro de la cerveza a aquellas personas a las que no les gusta esta bebida. Yo soy de los de la opinión de que con la cerveza debería pasar lo mismo que con la leche, que etiqueta como "bebida de..." los preparados de soja, vainilla, arroz, etc, y etiquetar estos subproductos como "bebidas de malta" (considerando que lleguen a llevar malta, claro) o algo así, pero nunca cerveza, porque lo único que hacen es denostar a esta noble y milenaria bebida. Creo que todo el mundo sabe a qué me refiero...

Estas dos cervezas que hoy comento son una auténtica delicia. Su presentación, como suele ser habitual en este tipo de cerveza, es muy cuidada. Se presentan en botellas de 37,5 cl. con tapón de corcho debajo de la chapa. La tipo Gueuze tiene una graduación alcohólica de 4% y la tipo Kriek de 3,5%.


Por aquí, las cervezas de Lindemans no son fáciles de encontrar (éstas en concreto vinieron en el viaje que hicimos este pasado verano por Francia, y llevaban esperando desde entonces en la nevera), y es una lástima, pero podemos encontrar otras marcas de lambic más conocidas como Timmermans o Mort Subite, que a lo mejor no son tan buenas, pero como ejemplo de este estilo no están nada mal tampoco.

Si tenéis ocasión no dubéis en probar alguna cerveza de este estilo. Os podrán gustar o no, pero de lo que estoy seguro es de que os sorprenderán...

martes, 13 de enero de 2009

Pizza...

El pasado domingo recibimos en casa la siempre agradable visita de dos amigos que, al igual que los niños, siempre vienen con un pan debajo del brazo. En este caso lo que traían no era comestible, pero en cuanto lo vi, no pude evitar que se me hiciera la boca auga,jj. No tardaré mucho en desvelar de qué se trata...

Y para celebrar que venían decidí hacer un par de pizzas, porque sé que a ellos les gustan. La verdad es que a nosotros también nos gustan bastante, y en los días en los que hay tiempo y ganas me animo (o más bien me animan) a hacerlas, normalmemte como merienda-cena.

Siempre hago un par de bases, porque el trabajo es practicamente el mismo, pero sólo utilizo una (con una pizza tenemos más que suficiente para cenar). La otra la horneo un pouco hasta que coge algo de color por el fondo, le dejo enfriar y la meto en el congelador para otro día. Después lo único que hay que hacer es sacarla, y, sin dejar que se descongele, echarle todos los ingredientes por encima y meterla en el horno.

Con el tomate hago lo mismo que con la base, es decir, preparo para dos pizzas, uso la mitad de la salsa en la primera y guardo la otra mitad en un bote en la nevera (no durante demasiados días, claro). Así, lo único que tengo que hacer es echar el tomate directamente del bote encima de la base congelada, y después el resto de ingredientes, claro.

Para hacer la base:
INGREDIENTES (para dos bases):
- 300 grs. de harina de fuerza
- 1 sobre de levadura deshidratada de panadería (5,5 grs.)
- 1 vaso (1,5 dl.) de agua templada
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharada de sirope de arroz (o azúcar)
- 1 chorro de aceite de oliva virxe extra

PREPARACIÓN:
Calentar el agua en el microondas durante 20 seg. a toda potencia. Poner en un bol amplio todos los ingredientes y echar el agua. Con un tenedor comenzar a mezclar todo hasta que tenga la consistencia para poder amasar con las manos. Volcar sobre el mármol y comenzar a amasar con las manos durante unos 5 minutos intentando que al doblar la masa entre la mayor cantidad de aire dentro de ella. Tiene que quedar una masa con una textura muy lisa.
Después de amasar bien se puede tapar con un trapo o incluso con papel film, pero lo que yo hago es, al terminar de amasar, en el mismo mármol, echo algo de harina y coloco encima la bola de masa. Echo algo más de harina por encima de la masa, y con un cuchillo hago dos incisiones profundas en cruz (no es superstición ni nada por el estilo, sino que es para hacer que leude mejor), y coloco el mismo bol donde al principio amasé tapando la bola de masa. Dejar leudar (hinchar) durante una hora y media aproximadamente, tiempo en el que doblará su tamaño.

Pasado este tiempo, volver a amasar bien para quitarle el aire y cortar en dos piezas, con las que haremos las dos bases. Para hacer las bases, sólo tenemos que estirarlas con un rodillo (yo aún no he aprendido a hacerlo girándolas en el aire...jj) hasta dejarlas bastante finas. Colocar la primera en la bandeja del horno (que ya debe estar caliente a 220º) cubierta con papel de hornear, para que no se pegue, y pinchar con un tenedor por toda la superficie (para evitar que hinche con el calor y parezca un pan de pita). Meterla en el horno y dejar que coja algo de color por abajo. Sacarla y añadirle los ingredientes elegidos. Aquí os voy a dar un par de ejemplos.

¿Qué le echo a mi pizza?
Lo primero es la salsa de tomate (por favor, ¡¡nunca le echéis tomate frito!!, antes sin tomate que con eso, vale?). Si no os apetece hacerla, podéis comprar algunas salsas de tomate que ya se venden preparadas e ir probando a ver cual os gusta más. Si no, podéis hacer como yo y prepararla en casa, que no es tan difícil.

Salsa de tomate
INGREDIENTES (para dos pizzas):
- Un bote de 660 grs. de tomate triturado (yo uso el ecológico de Carrefour, merece la pena tanto por la calidad como por el precio)
- 2 dientes de ajo
- Orégano
- Tomillo
- Albahaca
- Sal
- Una pizca de azúcar
- Aceite de oliva

PREPARACIÓN:
Echar un poco de aceite de oliva en una olla, y cuando esté caliente echar todo el bote de tomate. Añadir los dientes de ajo machacados, las hierbas (pueden ser frescas o secas), la sal y el azúcar. Dejar reducir la salsa hasta que tenga la consistencia adecuada (ni muy líquida ni demasiado seca).

El queso
El tipo de queso que normalmente se emplea para las pizzas es la Mozzarella, pero podéis utilizar el que más os guste. A mí personalmente me gusta la suavidad de la Mozzarella (mejor si es la auténtica de búfala), pero alguna vez hice una cuatro quesos con restos de queso que había por la nevera, y la verdad es que estaba muy buena. Yo uso una Mozzarella rallada de las de sobre porque es muy práctica, pero cuando hay de la auténtica uso la auténtica.

Unos amigos nos comentaron que en un restaurante de Lugo hacen una pizza llamada Fogar de Breogán, que es una especie de cuatro quesos pero eso sí, todos gallegos (como el propio nombre de la pizza indica...)

¿Y por encima?
Pues este domingo tocó pizza barbacoa. En la última churrascada sobró algo de carne a la parrilla, y lo que hice fue congelarla para estas ocasiones. Así que lo que hago es sacar la carne del congelador, picarla bien con el cuchillo y echarla por encima del queso.


También hice otra clásica: la de champis. Sólo hay que pasarlos un poquito en la sartén y echarlos por encima del queso.


Y para terminar, antes de meterla en el horno, imprescindible un poco de orégano por encima.

Ya sabéis, si os gusta la pizza os animo a que probéis a hacer éstas, con los mismos ingredientes o con aquellos que más os gusten, y ya me diréis...

Quien se atreva a llamarlle comida basura a esto, es que no tiene ni idea...

domingo, 11 de enero de 2009

Cake de fruta confitada (sin huevo)

Ayer nos pasó una cosa curiosa: había pensado hacer el postre para hoy, pero cuando voy a mirar a la nevera de cuántos huevos dispongo, resulta que no tenía ninguno. La culpa la tuvo la tortilla de patatas (especialidad de My Missus) que me zampé el viernes, pero ninguno nos acordamos de que se habían acabado. Este "problema" lo arreglamos hoy haciendo una visita a las señoras gallinas, que también están sufriendo lo suyo los rigores del invierno, lo cual se nota en la producción de huevos.

El caso es que estuvimos buscando recetas sin huevo en los libros que hay por aquí por casa, y haberlas hailas, pero cuando aparecía una receta que no llevaba huevo resulta que sí llevaba otros ingredientes de los que no disponía, o simplemente eran recetas que no me apetecía hacer. Así que opté por echar una ojeada en la red, y empezaron a aparecer algunas recetas, porque hay bastante gente alérgica al huevo (parece que en lo referente e esto de las alergias cada vez son más habituales, tanto en número de personas que las padecen como en variedad de alergias, no sólo las alimentarias). Las recetas que más aparecen son las de bizcocho, o "queique", como le llamamos normalmente aquí en Galicia. Los bizcochos están bien, pero para mí les falta algo, les falta una gracia. Un cuatro cuartos está muy bien como parte de un desayuno, al lado de la fruta, de las galletas y de los cereales, pero no como postre, o al menos esa es mi opinión. Seguí buscando y encontré esta receta, que también es de un cake, o queque, como le llama la autora de la misma, pero que además lleva fruta confitada y uvas pasas, con lo cual pude aprovechar los restos de fruta confitada que me quedaron cuando, hace unos días, hice el roscón de reyes.

La receta es de una bloguera de Lima (Perú). Aquí os dejo el enlace a la receta original por si le queréis echar un ojo: Queque sin huevo.


INGREDIENTES:
- 125g. de mantequilla
- 250g. de harina
- 90g. de azúcar en polvo
- 100g. de pasas
- 100g. de frutas confitadas
- 120g. azúcar moreno (yo usé panela)
- ½ cucharadita de canela
- Una pizca de clavo de olor en polvo
- 1 cucharadita de coñac
- 150 ml. de leche
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharada de vinagre (mejor de manzana)

PREPARACIÓN:
1. Precalentar el horno a 170º-180º.

2. Echar la mantequilla en un bol e trabajarla con la harina, como si quisiésemos hacer masa quebrada, hasta que tenga apariencia de arena.

3. Añadir el azúcar en polvo, el azúcar moreno (o panela), la canela y el clavo de olor y mezclar bien todo.

4. Mezclar el coñac con la leche, el bicarbonato y el vinagre, y añadir a la preparación anterior.

5. Finalmente agregar las frutas confitadas y las pasas previamente enharinadas.

6. Volcar la masa en el molde tipo cake ya preparado (mejor uno de silicona) y llevar al horno por aprox. 1 hora.

7. Como siempre, comprobar con una aguja si está bien cocido pinchando en el centro del cake.

8. Esperar unos 10 minutos, desmoldar y dejar enfriar encima de una rejilla.


La verdad es que está bastante bueno, aunque se nota, sobre todo en la textura, la ausencia de huevo. Su sabor es muy agradable, quizá algo dulce de más, pero para los que les gusta el dulce va estar muy bueno.

Si alguna vez os ocurre lo mismo que a mí, siempre se puede improvisar algo. Así que ya sabéis, nada de quedarse sin postre...jj.

Gracias por esta receta,amiga limeña.

¡¡Buen provecho!!

sábado, 10 de enero de 2009

Arroz negro con chipirones

Hoy toca arroz negro con chipirones, todo un clásico en nuestra mesa. Un plato sencillo, pero muy agradecido.

Normalmemte suelo comprar los chipirones frescos en la pescadería, pero hoy fui un poco tarde y ya no quedaban, así que tuve que echar mano de los congelados. Siempre tengo en el congelador un paquetito de chipirones de esos que ya vienen limpios y troceados. Son muy prácticos para estos casos o para cocinar un domingo en el que no tienes la posibilidad de encontrarlos frescos. El precio de este chipirón congelado es algo más caro y el resultado no es tan bueno, pero siempre te puede quitar de un apuro.

El tipo de arroz que empleo normalmente para esta receta es el largo evaporizado ecológico, de la marca Biocop:


El arroz evaporizado (también conocido como vaporizado o parboiled) es el que se conoce popularmente como Brillante, por la marca más conocida que lo comercializa. Es un arroz parcialmente cocido, lo que asegura una correcta cocción del grano, haciendo que además queden sueltos, sin pegarse y sin recocerse. Es un arroz rico en vitaminas del grupo B. Otra ventaja de la utilización de arroz "parboiled" es la disminución de la absorción de las grasas debido a la gelatinización del almidón externo que reduce la penetración de los condimentos grasos al interior del grano. Si a todas estas ventajas le unimos además las de la utilización de productos ecológicos, tenemos un arroz realmente saludable y muy nutritivo.
Se queréis más información sobre este tipo de arroz, pinchad en este enlace:
El arroz vaporizado

Por supuesto, podéis usar cualquier tipo de arroz que os guste o que tengais por casa, pero siempre teniendo en cuenta que las cantidades de caldo y los tiempos de cocción variarán dependiendo de cada tipo de arroz.

INGREDIENTES (para 2 personas):

- 250 grs. de chipirones (ya limpios)
- 200 grs. de arroz evaporizado
- 2 sobres de tinta de calamar
- 1 cebolla pequeña
- 1 diente de ajo
- 2 zanahorias
- 1 tomate maduro
- Caldo de pescado
- Sal

PREPARACIÓN:
1. Calentar en una pota un poco de aceite de oliva y echar el ajo picado fino y la cebolla bien picada. Añadir las zanahorias también picadas finas y dejar pochar un poco.

2. Mientras, pelar el tomate y quitarle las semillas. Picarlo muy fino, añadirlo a la pota y dejar que se haga.

3. Añadir los chipirones limpios y troceados y dar unas vueltas. Añadir el arroz y dejar que se vaya poniendo un poco transparente, pero con cuidado de que no se queme.

4. Cuando esté un poco transparente echar el caldo de pescado (mejor caliente), aprovechando una de las medidas de caldo para disolver la tinta de calamar y añadirla también a la pota. Aunque en el paquete de arroz pone 2 medidas y media de caldo por medida de arroz, nosotros normalmente echamos tres, porque nos gusta algo menos seco de lo habitual, pero esto va en el gusto de cada uno.

5. Echar la sal, teniendo en cuenta que el caldo ya estará salado.

6. Dejar cocer a fuego lento entre 15 y 20 minutos, rectificando de sal si fuese necesario.

7. Cuando esté en el punto, retirar del fuego y dejar reposar alrededor de 5 minutos tapado con un trapo.

8. Servir con un trozo de un buen pan.



¡¡Buen provecho!!

viernes, 9 de enero de 2009

The Combitos

Bien, pues hoy se hizo oficial la vuelta a la vida rutinaria, cosa que tampoco está demasiado mal. Vuelta al trabajo después de unos días de comilonas familiares, prisas para comprar los regalos, felicitaciones, colas interminables a la hora de pagar, locales abarrotados de gente que "vuelve a casa por Navidad"... Caminando por la calle, más que parecer las fiestas de Navidad parece el carnaval de Río, con las aglomeraciones de gente y con los sonidos de los silbatos, que non provienen de unas esculturales brasileñas bailando a ritmo de samba, sino de los municipales que se vuelven locos para tratar de organizar el caótico tráfico propio de estas fechas.

Y hablando de ritmos brasileños, mañana vuelven también las clases de música de los viernes en la Escola de Música, y los ensayos con los Combitos, que últimamente están poniendo sus ojos en el otro lado del charco, y que están tratando de sacar algún buen sonido de dos magníficos temas:

Desde Brasil: Wave, de Antonio Carlos Jobim.
Aquí tenemos a Jobim con su grupo, y con Toquinho a la guitarra, interpretando este clásico de la música brasileña:



Y desde los Estados Unidos: Watermelon Man, de Herbie Hancock.
Este tema es un must para todos los músicos que se inician en el fantástico y maravilloso mundo del jazz. Aquí tenemos al propio Hancock interpretando este clásico suyo en el piano:



Mañana ya veremos como afectó el parón navideño a nuestra interpretación...

miércoles, 7 de enero de 2009

Roscón de Reyes

Ayer fue el día de Reyes, día de los regalos y también, cada vez más, día del roscón de reyes. Y digo "cada vez más" porque ya parece algo imprescindible en nuestra sobremesa del día 6 de enero (para alegría del gremio de los pasteleros, que se hartan a vender estos dulces en este día). Yo no recuerdo ningún dulce especial ese día en mi casa cuando yo era pequeño, la verdad...

Yo me resisto a comprarlos, una porque no soy muy devoto de este dulce (no le acabo de encontrar la gracia) y dos porque me parece que los precios que alcanzan ese día son auténticamente desorbitados (recordemos que no es más que un poco de masa con algo de fruta confitada).

Hace unos días leí un pequeño artículo de Manuel Martín Ferrand en el nº 1.106 del XL Semanal (página 73) con el que estoy bastante de acuerdo. Entre otras cosas viene a decir que la tradición del roscón "forma parte de una de las muchas tradiciones inventadas que nos asisten. Algún panadero despierto le añadió agua de azahar a los bollos que preparaba y puso en marcha un negocio que, un siglo después, ya es tradición". También dice por ahí que "muchos de los que vamos comer para inaugurar este 2009 llevan horneados algunos meses y esperan turno en los congeladores". Esta afirmación es una especie de leyenda urbana igual que dice que todos los que no se vendieron para el día de Reyes se meten en el congelador para venderse por la Semana Santa. Yo no lo sé, lo único que sé es que no doy un duro por este dulce, y que para encontrar un buen roscón de pastelería encuentras 99 malos (y ya no digamos los de supermercado). Si lo hago es porque gusta en casa, y prefiero que lo coman recién hecho, aún un poco templado, y porque sé lo que están comiendo. El artículo acaba diciendo que "si los fabricantes del roscón no vuelven por el camino de la calidad corren el peligro de que sus equivalentes italianos -el panettone de Milán y el pandoro de Verona-, cada día más frecuentes en nuestros supermercados, generalmente más frescos a pesar de la distancia de su origen, terminen por quedarse con el cetro español de la bollería navideña".
Se queréis ver el artículo completo, aquí tenéis el enlace:
Roscón, por Manuel Martín Ferrand

También mencionar otro artículo, esta vez de Jesús Llona Larrauri para hoy.es, en el que viene a corroborar lo anteriormente expuesto, con frases como "es muy difícil encontrar buenos roscones. Abundan los bizcochos demasiado livianos o muy amazacotados, que no saben a nada o están demasiado perfumados con agua de azahar. Les faltan huevos y mantequilla, que son los dos productos nobles que dan calidad al roscón, y sobran congelados. A este paso, el roscón de Reyes se convierte en un producto insulso, que no sabe a nada, propio de paladares corrientes. Es un desastre la baja calidad de este producto que de la mano de la masificación, acabará con un cartelito que diga «sin colorantes ni conservantes», «sin huevo ni mantequilla»".
Para leer todo el artículo éste es el enlace:
Roscón de Reyes, por Jesús Llona Larrauri

Así a todo, sé que este postre tiene muchos adeptos (entre ellos My Missus), así que si alguien quiere una buena receta aquí tiene la mía, que también quité de la misma revista que mencioné antes (XL Semanal) de hace algunos años, y que viene firmada por María Martín.
En esta revista, después de la receta, viene también una pequeña explicación del origen de este dulce que tiene poco que ver con la que nos dice Martín Ferrand en su artículo, pero que parece ser la más extendida, que es la de los pasteles que los romanos ofrecían al dios Jano (que es el dios que da nombre a este mes de enero en el que nos encontramos).


INGREDIENTES:
- 650 grs. de harina de fuerza (hará falta más harina para amasar)
- 100 grs. de mantequilla
- 125 grs. de azúcar
- 20 grs. de levadura de panadería (yo usé la pastilla de 25 grs. entera) o 2 sobres de levadura deshidratada de panadería
- 2 huevos
- 250 ml. de leche
- 80 ml. de agua de azahar (yo le echo algo menos)
- 7 grs. de sal
- Ralladura de limón y de naranja
- Huevo batido con leche (yo sólo huevo batido)
- Frutas confitadas
- Almendras laminadas (yo no las usé)
- Azúcar humedecido

PREPARACIÓN:
1. Lo primero es hacer el pie: mezclar tres cucharadas de leche tibio, la levadura y dos cucharadas soperas de harina.
2. Mover con las varillas y dejar leudar (hinchar) hasta que doble el volumen.
3. Poner en la máquina amasadora el resto de la harina, la mantequilla en pomada, el azúcar, la sal, los huevos, el agua de azahar, la leche, las ralladuras y el pie. Trabajar hasta que quede una masa muy elástica. Añadir más harina si fuese necesario, pero sin pasarnos (sólo hasta que no se nos quede pegado a las manos), porque podría quedar un roscón demasiado seco.
4. El resultado tiene que ser un compuesto liso y brillante, que se despegue de las paredes del bol. Si no se utiliza máquina, trabajar todos los ingredientes con las manos hasta que quede una masa tan elástica que se pueda estirar casi 50 cm. sin llegar a romperse.
5. Guardar en la nevera de 8 a 12 horas, tapada con un trapo húmedo o papel film. En este tiempo, hinchará.
6. Sacar de la nevera y darle forma de anillo sobre la bandeja del horno.
7. Meter la sorpresa
8. Dejar leudar a temperatura ambiente.
9. Pintar con huevo y leche, decorar con frutas confitadas y azúcar ligeramente humedecido y almendras.
10. Meter en el horno a 180º durante 30 minutos, aproximadamente (hay que ir vigilando para que no se nos queme).
11. Una vez fuera del horno, dejar enfriar encima de una rejilla.

Aquí tenéis el resultado: más de kilo y medio de roscón.




Subió tanto en el horno que casi se queda sin el agujero del medio...

Una de las ventajas que tiene esta receta con respecto a otras es que se hace en dos días, con lo cual el trabajo está más repartido. El día anterior a comerlo, por la tarde, se prepara la masa y se mete en la nevera, y al día siguiente por la mañana, lo único que hay que hacer es darle la forma de anillo, esperar a que leude y meterlo en el horno, con lo cual, si calculamos bien los tiempos aún lo podremos comer un poquito templado.

Ahora ya es un poco tarde, puesto que ya pasó el día de Reyes, pero si os gusta este dulce, no hay disculpa para no hacerlo cualquier otro día del año...

Canto a Dios

No, no es que entrase de repente la vena mística o teológica, no, ése es el título del último CD de Chucho Valdés en llegar a mis manos, cortesía de My Missus, claro...



Dionisio de Jesús Valdés Rodríguez, más conocido como Chucho Valdés, pianista cubano, es el autor de este precioso trabajo, inspirado en el desastre del huracán Katrina que asoló la costa sur de los Estados Unidos en agosto de 2005, y que dejó más de 1.800 muertos, cebándose especialmente con la ciudad de Nueva Orleans. Él mismo dice en una entrevista concedida al diario El País, el 23 de julio del pasado año 2008, que neceitaba hacer este tributo a la ciudad que vió nacer el blues y el jazz.
Si queréis leer todo el artículo pinchad en el siguiente enlace:
Artículo en El País sobre el lanzamiento del disco Canto a Dios

Ahora mismo lo tengo como música de fondo mientras escribo estas líneas, y la verdad que está impregnado de espíritu Valdés, evidentemente, pero es algo diferente de los anteriores, probablemente por esa espiritualidad que impregna de modo más acusado ciertas partes del trabajo, especialmente el corte 4 que da título al CD. También colaboran con él la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba y el Coro Nacional de Cuba, entre otros músicos invitados.

Este disco fue grabado en La Habana, Cuba, entre enero y diciembre de 2006, y vió la luz el pasado 2008. Incluye temas nuevos, pero también algún clásico, como Claudia (y con ésta ya son cinco las versiones que tengo de este tema en diferentes CD's), y que es para mí, y para muchos más, el mejor bolero instrumental de toda la historia.

Yo descubrí a Chucho Valdés como muchas otras personas, de la mano de Fernando Trueba y su tributo al jazz latino llamado Calle 54. Para mí este disco fue el descubrimiento de un estilo hasta entonces desconocido y que cambio mi manera de ver el piano y la música en general. Lo que este "monstruo" es capaz de hacer con un piano en sus inmensas manos es algo increíble.

Lejos queda ya aquel 13 de marzo de 2002 en el que nos visitó en el Teatro Principal para ofrecer un concierto que para mí fue inolvidable. Ese día tuve la oportunidad de intercambiar unas palabras con él al finalizar el concierto (gracias a mi amigo Sandi, antiguos conocidos de su Cuba natal), hacer la foto de rigor con él, autógrafo en uno de sus Cd's (original, por supuesto...jj), y comprobar que es una persona grande en todos los aspectos. Cuando me dió la mano para despedirnos, no os voy a contar lo que supuso para mí tocar esa mano "capaz de obrar maravillas".

Y para muestra un botón: Son en Do menor



En fin, después de esto sólo me queda decir una cosa: el CD, aparte del título Canto a Dios, debería llevar el subtítulo de: ...y también "toco a Dios".

Antigüedades y recuerdos...

Hoy tocó paseo matinal por la Praza Maior. Como cada primer domingo de mes estaba instalado allí el mercadillo de antigüedades. Como en todos los mercadillos de este tipo, podéis encontrar de todo: cosas realmente antiguas y que nos hacen retroceder a nuestra infancia o incluso a la infancia de nuestros padres, como los manuscritos que usaban en la escuela para aprender a leer y a escribir, y que nosotros ya no llegamos a conocer, y cosas que son básicamente modernas, pero que con una buena capa de polvo pueden parecer antiguas, pero que no lo son.

Hace algún tiempo compré aquí una botella antigua de El Águila Negra, vacía y sin chapa, que me había costado, si no recuerdo mal, 8€. Hoy tenían la misma, llena y con chapa, pero por 25€, aunque el precio, normalmente, se puede negociar (nada que ver con el regateo superagresivo que se practica en los países árabes...jj).

También compré hace tiempo un par de métodos antiguos para aprender inglés: uno de 1943 que se titula English Method, de la Editorial Araluce (Barcelona), y otro de 1965 que se llama Método de Inglés, de Gráficas Casulleras (Barcelona).


No es que yo sea demasiado aficionado a los libros antiguos ni a las antigüedades en general, pero me gustaron, y el precio no era demasiado caro, así que al final vinieron para casa. La fotografía que viene a continuación es un detalle del libro más antiguo:


Aunque estos en concreto no estaban pensados para los niños, sino más bien para adultos que querían aprender inglés, nada tienen que ver con los que se emplean hoy en día en la escuela, e incluso con los que empleamos los no tan niños en las escuelas oficiales de idiomas, verdad?

Todo esto me hace pensar en algo: ¿Cómo serán los libros de enseñanza idiomas de dentro de, pongamos, 50 años? ¿Existirán los libros impresos en papel o serán todos digitales? ¿Necesitaremos estudiar un idioma o ya se podrá elegir como "extra" antes de nacer? ¿Podrán ser implantados los idiomas como recuerdos al más puro estilo Desafío Total?

El tiempo dirá...

Las mejores albóndigas de atún

Hace un par de días me llegaron unos libros que había pedido, casi todos de cerveza, pero entre ellos se encuentra uno que no trata sobre cerveza pero al que también le tenía muchas ganas: La cocina italiana de Jamie, de Jamie Oliver, mi cocinero de referencia. Con éste ya van cuatro libros suyos que tengo, y el carro andando...


Un libro de 319 páginas en las que podemos encontrar los típicos antipasti (entrantes), pizzas, sopas, pasta (como no...), risottos, ensaladas, platos de pescado, platos de carne, acompañamientos y postres, todo esto haciendo un recorrido por buena parte de Italia. En este libro están recogidas muchas de las recetas que aparecieron en su serie de televisión Jamie Oliver de viaje por Italia, y que en España se pudo ver en el Canal Cocina.
Aquí tenéis un pequeño fragmento del capítulo en el que llega a Palermo y se ofrece para cocinar pescado en la calle:



La presentación del libro es en pasta dura, el papel es de buena calidad y las fotografías, como suele ser habitual en sus libros, está muy bien. En resumen, una buena compra.

A Jamie Oliver muchos de vosotros ya lo conoceréis, y para los que no lo conozcáis, podéis googlearlo y encontraréis cantidad de información sobre él en todos los idiomas imagimables y por imaginar (vale, quizás estoy exagerando un poquito...jj). Sólo deciros que es un cocinero inglés y a pesar de eso un buen cocinero, de la misma quinta que yo, ambos somos de 1975 (dato anecdótico), y que cocina de un modo un poco diferente al que nos tienen acostumbrados los cocineros que salen por la tele. Yo lo descubrí por casualidad hace ya algunos años cuando me regalaron uno de sus primeros libros, Happy Days with the Naked Chef, libro que algún día también comentaré aquí en el blog.

La receta que hicimos hoy es la de Le migliori polpette di tonno, o lo que es lo mismo Las mejores albóndigas de atún. Aquí la reproduzco tal y como aparece en su página web:

A casi todas las personas que conozco les encantan las albóndigas, así que pensé en daros una receta de albóndigas un poco diferentes. Las he visto hacer en Sicilia de la misma manera, utilizando una mezcla de pez espada y de atún - pero no con atún envasado ni enlatado. Éstas tienen que hacerse con pescado fresco y sazonarse sutilmente con hierbas y especias sicilianas - ¡esta receta es tan buena como las versiones hechas con carne!

INGREDIENTES:

Para la salsa de tomate:
• 1 cebolla pequeña, pelada y finamente picada
• 4 dientes de ajo, pelados y finamente laminados
• 1 cucharadita de orégano seco
• 2 x 400 g latas de tomates pelados de buena calidad
• sal marina y pimienta negra recién molida
• vinagre de vino tinto
• un ramillete pequeño de perejil fresco de hoja plana, separadas las hojas y finamente picadas

Para la albóndigas:
• 400g/14oz de atún de desarrollo sostenible
• aceite de oliva
• 55g/2oz de piñones
• 1 cucharadita de canela molida
• sal marina y pimienta negra recién molida
• 1 cucharadita de orégano seco
• un puñado de hojas frescas de perejil de hoja plana, picadas
• 100 g/3½ oz de pan rallado del día anterior
• 55g/2oz de queso parmesano rallado
• 2 huevos
• el zumo y la cáscara de 1 limón

Para 4 personas

En primer lugar se hace la salsa. Coloca una cacerola grande sobre el fuego, añade un buen chorro de aceite de oliva, el ajo y la cebolla y fríe lentamente durante 10 minutos hasta que esté más o menos hecha. Añade el orégano, los tomates, la sal y la pimienta y lleva a ebullición. Cocina a fuego lento durante unos 15 minutos, entonces tritura hasta que quede una salsa fina. Prueba - puede que necesite un pequeño chorro de vinagre de vino tinto o algún condimento extra.

Mientras los tomates se están cocinando a fuego lento, corta el atún en dados de 2.5cm/1 pulgada. Vierte un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande y pon al fuego. Añade el atún a la sartén con la canela y los piñones. Sazona ligeramente con sal y pimienta y fríe durante un minuto o más hasta que el atún esté cocinado por todas partes y tuesta los piñones. Retira del fuego y pon la mezcla en un bol. Deja enfriar durante 5 minutos. A continuación, agregua el orégano, perejil, pan rallado, queso parmesano, los huevos,y la ralladura y el zumo de limón al bol. Usando las manos, aplasta y mezcla los sabores con el atún y, a continuación, divide la mezcla y apriétala para formar albóndigas ligeramente más pequeñas que una pelota de golf. Si metes una de tus manos en agua mientras le das forma a las albóndigas conseguirás una superficie lisa en las albóndigas. Si la mezcla es muy pegajosa, agrega un poco más de pan rallado. Intenta hacer albóndigas más o menos del mismo tamaño y colócalas en una bandeja engrasada, y a continuación ponlas en la nevera durante una hora para dejarlas reposar.

Vuelve a poner la sartén donde has frito el atún al fuego con un poco de aceite de oliva. Añade las albóndigas y dales vueltas hasta que estén doradas por todas partes. Es posible que quieras hacerlo en tandas - cuando se hayan hecho, añádelas a la salsa de tomate, divídelas en los platos, espolvoréalas con perejil picado y con un chorro de un buen aceite de oliva. Estupendas con espaguetis o linguine.

Esta receta aparece en la página 203 del libro, y también la podéis encontrar en su página web. Aquí os dejo el enlace a la receta original:

http://www.jamieoliver.com/recipes/fish-recipes/the-best-tuna-meatballs-le-migliori-polp

Tan solo un par de sugerencias: yo haría dados de atún más pequeños que 2.5 cm y le echaría algo menos cantidad de piñones, lo que ayudaría a conseguir unas albóndigas más compactas, y también eliminaría el zumo de limón, puesto que no nos gustó demasiado el sabor. Por supuesto, esto no es más que una sugerencia mía. Por lo demás, estupendas, muy agradables de comer. Aquí podéis ver una foto de cómo me quedó el plato:


Animaos a hacerlas, merece la pena, y ya me contaréis...

martes, 6 de enero de 2009

Feliz 2009

Hoy es para muchos el día de la Santa Resaca (aunque muchos fieles de esta santa le muestran su devoción durante buena parte del año...)
Pues hoy para mí es como si fuese un domingo cualquiera: el típico dolor de cabeza en el que el alcohol tiene poco o nada que ver (sino más bien los cambios horarios), y comida familiar. Ayer fue, siguiendo la costumbre de los últimos años, jornada de cena casera a la luz de las velas, pero por primera vez en años, con empiltramiento sin salida previa (las circunstancias casi obligan...). Además, el año pasado ya quedamos un poco hartos de andar por los vinos con todos los garitos petados y sin poder pedir una copa sin tener que pelear con todo el mundo para llegar a la barra. Es, sin duda, el peor día para salir, pero bueno, la noche de Fin de Año es una noche en el año...

Pero volviendo al menú: Vieiras al horno


INGREDIENTES (para 2 personas):
- 2 vieiras
- 1 cebolla
- Pimentón dulce
- Pan rallado
- Sal
- Aceite

Yo compré las vieiras ya limpias pero con la concha. Lo único que hay que hacer es freír un poco la cebolla bien picada. Una vez transparente, añadir el pimentón y la sal y darle un par de vueltas. Echar por encima de las vieiras. Echar un poco pan rallado por encima de la capa de cebolla y al horno hasta que tengan un bonito color dorado.

Ensalada de rúcula y canónigos con piña y queso Feta (genial improvisación de My missus)


INGREDIENTES:
- Un poco de rúcula
- Unos pocos canónigos
- Una rueda de piña (mejor natural)
- Unos 50 grs. de queso Feta
- Un puñado de nueces
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre balsámico de Módena

Lavar bien la rúcula y los canónigos y colocar en un plato. Pelar las nueces, picar en trozos la piña, y echar por encima de las hierbas. Desmigar el queso con los dedos e ir echándolo por encima de todo lo anterior. Finalmente, aderezar con aceite de oliva virgen extra y vinagre balsámico.

Confit de pato con crema de castañas


INGREDIENTES:
- 2 muslos de pato en confit
- Un poco de azúcar

PARA LA CREMA DE CASTAÑAS:
- 250 grs. de castañas (pueden ser en conserva)
- Un vaso de leche
- 25 grs. de mantequilla
- Sal
- Pimienta blanca

Para preparar los muslos de pato lo único que hay que hacer es quitarles el exceso de grasa que los recubre. Echarles una finísima capa de azúcar (yo utilicé panela) para que queden bien dorados, y meterlos en el horno, a unos 200º durante unos 15 minutos.
Para preparar la crema de castañas, se echa en un cazo la mantequilla, la leche y las castañas. Se sazona con sal y pimienta blanca al gusto, y se deja cocer hasta que ablanden las castañas. Al ablandar, se bate todo con la batidora. Se rectifica de sal y pimienta si fuese necesario. Queda una crema espesa y muy suave.

Y de postre: Helado de Crema de Licor Café (todo un descubrimiento), con licor café, por supuesto.


La receta más fácil de todas, puesto que lo único que hay que hacer es comprarlo y ya está...jj. Es de la marca "Gael", y lo fabrican en A Coruña, así que es Made in Galicia. Yo lo compré en Carrefour. Es un helado muy cremoso en comparación con otros, que son duros como piedras, y está sencillamente delicioso. Nosotros, para mejorarlo un poco más, lo aderezamos con un poco de licor café de la casa y unos pistachos recubiertos de chocolate que había por aquí.

Aquí podéis ver la foto de la etiqueta:



Y para beber, cerveza de casa: Quintela Christmas Ale. ¿Qué más se puede pedir?


Cerveza hecha hace ya más de un año, pero que fue ganando matices y perdiendo amargor durante este tiempo. Cerveza de Navidad, de fermentación alta, con un aroma muy agradable a especias y con un sabor realmente agradable.
La copa es de Urquell y la botella es de Grolsch, muy prácticas para reutilizar como envase de cerveza casera.
Un día de estos tengo que retomar la fabricación casera de cerveza. Supongo que cuando llegue el buen tiempo. Cuando lo haga, podéis estar seguros de que os tendré al día.

Lo dicho, buen provecho y, aunque sea un topicazo, Feliz 2009 para tod@s.

lunes, 5 de enero de 2009

Beer Bottle Symphony Orchestra

¿Qué se puede hacer con un montón de cervezas? (aparte de beberlas, claro...) Pues eso, llamar a un montón de colegas y tocar una pieza, lo que pensaría todo el mundo...jj.
Bonito y gracioso video en el que podemos ver a la Orquesta Sinfónica de Melbourne y la Orquesta Victoria dirigidos por Cezary Skubiszewski, autor además de la canción. Fantástico!!



Y si os gustó y queréis ver el making of aquí lo tenéis:



Gracias Fujiño. Un abrazo.

Y a los nenos del Moucho: ya podéis ir practicando...jj.

Ensalada de brécol

Bien, pues aquí estamos de nuevo. Después de un paseo matinal por la orilla del río, estamos de vuelta en casa para hacer la comida y pasar el día de los inocentes haciendo algo de "nadación", que es un deporte al que somos bastante aficionados...jj.

Ayer preparamos Ensalada de brécol, un plato muy fácil de hacer y que está muy bueno (incluso para aquellos a los que no les gusta el brécol e incluso para aquellos a los que no les gusta la miel).

Este plato es un habitual en la carta del Pena Vixía, un restaurante de la zona vieja que nos gusta bastante (algún día haré unha sección en este blog dedicada a restaurantes). Non sé si es exactamente igual a la que preparan allí, pero se le parece bastante, y el resultado no está nada mal.

En realidad no es una ensalada al uso, pero recibe ese nombre tanto por la variedad de ingredientes que se juntan en el plato, como por su apariencia, sin embargo es un plato caliente que sienta muy bien en estos días de frío.




INGREDIENTES (para 2 personas):

- 2 brécoles (o 1 grande)

- 5 o 6 pimientos de piquillo

- Un puñado de nueces

- Una loncha gorda de queso curado

- Una cucharada de miel

- Sal

1. Lo primero es cocer el brécol. Hay que ir separando los bastoncitos y ponerlos a cocer con un pellizco de sal. Nosotros, para hacerlo usamos un hervidor de bambú para cocer al vapor que compramos hace ya algún tiempo por Internet, y que, por cierto, fue una de las mejores compras que hicimos. No se deben cocer demasiado (alrededor de 4 o 5 minutos), porque ablandarían demasiado y no quedarían bien. Deben quedar al dente.

2. Mientras va cociendo el brécol vamos preparando los demás ingredientes: vamos cortando los pimientos en tiras (yo también les retiro las semillas, porque no resulta muy agradable encontrarlas entre los dientes), pelando las nueces (dejándolas lo más enteras posible) y cortando el queso en dados.

3. Después de cocer el brécol, lo echamos en una sartén grande con algo de aceite de oliva y dejamos que coja algo de color.


4. Echamos las tiras de pimiento en la sartén con el brécol y añadimos las nueces. La damos unas vueltas a todo y echamos también una cucharada de miel.

5. Por último, apagamos el fuego y echamos en la misma sartén los dados de queso, dejándolos el tiempo justo de dar unas vueltas y verter en una fuente o directamente en los platos.



Buen provecho!!

domingo, 4 de enero de 2009

Ready, Steady, Go!!!!

Hoy, después de darle muchas vueltas, empieza mi aventura como blogger. Aún no sé muy bien que es lo que saldrá de aquí, ni si seré lo suficientemente constante para actualizarlo a menudo, pero me prometo a mí mismo que lo haré. A ver...
Los que me conocen ya saben que me gusta cocinar y que me gusta la cerveza (y los que no me conocen, por el título del blog ya pueden imaginar esto último...), así que básicamente lo que aquí aparecerá serán cosas relacionadas con la cocina y con la cerveza, además de todas aquellas cosas que me parezca oportuno mencionar, que para eso es mi blog...
Dicho esto, comenzamos....